sábado, 25 de octubre de 2014

Desahucios


(…) cada luz engendra su sombra, y cada día tiene su noche, y la noche es vivero en el que engorda el mal y en el que las necesidades de los desgraciados pagan los caprichos de los poderosos. 

Rafael Chirbes. En la orilla. 2013 

Una familia con sus pertenencias embaladas en un rincón de la casa. Probablemente más de una, más de dos, más de seis diarias esperando la llegada de la policía. Maletas llenas de forma precipitada con los enseres de media vida. Un tumulto a las afueras de la vivienda. Mucha gente intentando evitar la expulsión de lo que creían que era su hogar. Desde dentro escuchan las consignas de apoyo. Sienten el calor de la solidaridad humana que se cuela por las rendijas de las ventanas que dan al mar, cerradas o como mucho entreabiertas para evitar más deshonra y vergüenza, para protegerse del escarnio en el que se ha convertido que una vez pensaran en querer ser propietarios.

En el mejor de los casos, quizás, han podido arreglar con algún amigo o familiar ubicarse por un tiempo en su casa, o instalarse en un inmueble propiedad de la corporación local a cambio de un alquiler social. En el peor, no tendrán dónde ir salvo que okupen por iniciativa propia alguna de las 130.000 viviendas vacías estimadas en el Archipiélago. El futuro es siempre incertidumbre pero al menos existían asideros que permitían construirlo. Ahora no. Ahora tendrán que pensar en el hogar como algo inmaterial. Pensar en el triste consuelo de que los miembros de la familia son, al final, el único hogar posible y creíble. El hogar como concepto líquido. O más bien como un tipo de nomadismo. Otro concepto más que pierde sus contornos definitorios.


La policía comienza a dar los primeros golpes en la puerta. La gente sigue jaleando pero ahora arrinconada a un lado del acceso principal de la vivienda. El corazón bombea a cien. Los niños desorientados, de pie, sin entender la tristeza de sus padres. La puerta se abre con brusquedad y da un fuerte golpe en la pared. Automáticamente la familia se pone en marcha, salen de la vivienda. Han entendido que todo ha acabado. Están en la calle, desahuciados. Sobre ellos caerá el peso de una Ley Hipotecaria que hace valer la posición dominante de la banca en este país. Tendrán que responder ante una deuda perpetua porque la entidad financiera impuso sus condiciones en la firma del contrato. Responsabilidad universal lo llamaron.

En Canarias se han producido más de 14 desahucios diarios durante el primer semestre del presente año. Según el Consejo General del Poder Judicial un 24,15% más que un año antes. Una tortura de baja intensidad social que parece no tener fin a pesar de la retórica política, o, a lo mejor, precisamente por eso, por la retórica sin decisiones. No se han tomado medidas políticas reales y contundentes que detengan esta sangría que, en lo que se refiere a esta materia, incumple la legislación europea vigente. Según el INE, tomando como referencia las hipotecas constituidas en el periodo 2003 – 2013 sobre el total de fincas, el 0,49% de las hipotecas constituidas en Canarias han iniciado una ejecución hipotecaria en el segundo trimestre de 2014. Canarias presenta los valores más altos de este indicador en todo el territorio nacional. Como siempre primeros en lo más dramático.

viernes, 17 de octubre de 2014

Los arrepentidos de Caja Madrid - Bankia

 
Parece que una ola de arrepentimiento generalizado aqueja a la gran mayoría de los 86 consejeros que eran beneficiarios del opaco mecanismo que posibilitaba la utilización de las tarjetas de Caja Madrid – Bankia (la que deglutió a La Caja Insular de Ahorros de Canarias). De otra forma no podemos interpretar la devolución de las cantidades presuntamente saqueadas a la Entidad a través de este sistema que sorteaba la supervisión del Fisco. El arrepentimiento es un atenuante, es cierto. Pero no sabemos si se hubieran arrepentido si el desfalco se hubiese descubierto en los prolegónemos de esta crisis, sin el ardor que está presente actualmente en la calle, sin el fraude de las preferentes, sin la desigualdad galopante que crece en España.

En cualquier caso, su arrepentimiento (material aunque no sabemos si moral) no deja de ser una magnífica falta de respeto al resto de la sociedad en un contexto de crisis total. Y en todo caso no es suficiente entre quienes actuaron dejando a un lado la moral pública. Mientras estos señores (es un decir) complementaban sus indecentes sueldos multimillonarios con el dispendio que posibilitaba este instrumento de pago, se permitían el lujo de abogar públicamente por el recorte de salarios, por la austeridad o por reducir lo público a su más mínima expresión. Valientes sinvergüenzas. Muchos de ellos se esforzaban en clamar contra la economía sumergida mientras desde la Entidad se contabilizaba, de forma encubierta, los gastos de estas tarjetas para evitar el control de auditores, de instituciones supervisoras y de la mismísima Agencia Tributaria de este país.

Algunos de los arrepentidos. Canarias 7
Si el arrepentimiento no es suficiente, tampoco lo es el victimismo. El victimismo, sobre todo cuando es impostado o forzado, es inadmisible entre una caterva de individuos que gozaron de amplios privilegios políticos y económicos en una entidad financiera que debía dedicarse a financiar proyectos sociales. Los vagos argumentos a modo de disculpas que han dado algunos de los implicados ante el juez o ante los medios de comunicación, en la línea de yo no lo sabía, no me informaron, no me advirtieron, no tengo la culpa, las tarjetas las gestionaba gente de mi equipo,…(pobrecitos), revelan la sinvergonzonería de unos individuos con proyección pública considerados como grandes gestores económicos entre los círculos elitistas (y no tan elitistas porque eran ejemplo para muchos profesionales en el ámbito de la economía y de la política) que toman las decisiones en este país.

Esperamos que con este escándalo se les caiga definitivamente ese marchamo de grandes gestores que le han colgado sus propios amiguetes porque no son más que eso, gente que aprovecha su influencia y cercanía al poder para engordar sus cuentas personales con cargo a los demás. Pura extracción, rentistas profesionales. Y, sobre todo, si se demuestra la comisión de algún delito por este tipo de actuación (administración desleal, apropiación indebida, fraude…) que paguen. No puede haber paz para los malvados de Caja Madrid – Bankia. Los desmanes que asaltan la prensa diaria de este país tienen que ser pagados por alguien diferente al común de los mortales.

domingo, 12 de octubre de 2014

No es lugar para los ecologistas la prensa escrita


No recuerdo haber visto en la prensa escrita de los grandes medios de comunicación un artículo firmado por un ecologista que trate la problemática de las prospecciones en aguas cercanas a Canarias. En otro lugar y otro tiempo dijimos que los baluartes del ecologismo en Canarias no han gozado de las mismas plataformas de difusión y visibilidad mediática que poseen los patrocinadores de muchos proyectos de corte desarrollista, ya sean estos públicos o privados. Entristece ver que hoy día esto sigue cumpliéndose a raja tabla. Estos rotativos sí han hecho un esfuerzo en dotar sus publicaciones de secciones dedicadas a la naturaleza y ese ámbito que denominan lo verde. Sin embargo, creemos que son iniciativas vinculadas a crear conciencia sobre la problemática ambiental más que una herramienta dirigida a cuestionar y criticar las bases mismas del actual sistema económico capitalista.

Hacemos un esfuerzo de memoria pero no conseguimos acordarnos de ningún nombre, ninguna organización ecologista, ninguna reflexión en los principales rotativos del país que contenga la firma de un ecologista sobre este asunto. Es posible que estemos equivocados y exista alguno. Y mientras escribo estas líneas recuerdo que en el reportaje lanzado por El País, hace unas semanas, y que llevaba por nombre El petróleo de la discordia y las voces de la polémica, participaba una representante de WWF y Fernando Gómez Aguilera por parte de la Fundación César Manrique. Exista o no algún artículo, lo cierto es que las voces del colectivo ecologista escasean y mucho….o se silencian. Y esto es preocupante porque revela que los media de este país no han asumido que este colectivo debe tener un espacio donde divulgar su visión en aras de un periodismo plural, higiénico e independiente. Además, una visión ecológica de nuestra realidad es imperativa dada la situación climática presente.

Y sorprende no porque nos asombre el hecho de que la prensa escrita le haya declarado la guerra a los representantes del ecologismo, algo asumido desde hace ya mucho tiempo. Sorprende porque en muchos otros temas que aquejan a esta nuestra sociedad, se le da la oportunidad de expresar sus criterios a los profesionales directamente implicados. Pasa con la actual crisis del ébola donde los médicos tienen un púlpito mediático casi asegurado, como no podía ser de otra manera. Pasa también en la literatura donde la crisis de la novela es tratada por escritores. Sucede con el deporte, en donde muchos deportistas aportan sus opiniones cuando algún equipo de fútbol entra en crisis. Y ocurre con cualquier problemática vinculada a la crisis económica donde los economistas también tienen su lugar en la prensa de papel (si bien es verdad que los que pertenecen a un área idelógica concreta –Economía Ortodoxa– mucho más que otros).

Y creemos que ahí está la explicación del porqué de este fenómeno; en la prepotencia de una ideología concreta que es impulsada también por los medios de comunicación. En la medida que una visión ecológica de la realidad supone volver a vincular al ser humano a los ciclos vitales de la naturaleza, se logra con ello ejecutar una ruptura radical con el actual orden económico, social y político. El Ecologismo consigue poner en solfa el núcleo central a partir del cual se levanta todo el edificio del Capitalismo. Es un torpedo en su principal línea de flotación y también una alternativa viable. Nos interpela sobre si lo que hoy llamamos producción o crecimiento económico es realmente creación de riqueza como nos hacen creer, o bien tiene más que ver con mera extracción y adquisición de las fuentes primarias de riqueza que llevan a su inevitable agotamiento (Naredo. 2013). El Ecologismo es, ante todo, el cuestionamiento definitivo de uno de los dogmas básicos del sistema económico dominante, el que mantiene que los recursos y la energía existen en cantidad y calidad ilimitada.

Y esa crítica algunos medios escritos no la han asumido ni la quieren asumir porque son voceros, divulgadores y representantes de esa ideología dominante en la medida que se han transformado en empresas, multinacionales que persiguen el máximo beneficio más que en informar de una forma diversa. Una conducta que también explica, en parte, la profunda crisis de la prensa escrita frente al empuje de muchas publicaciones en internet, donde sí se pueden encontrar, de forma más frecuente, voces pertenecientes al mundo del ecologismo que denuncian el riesgo de las prospecciones frente a Canarias.

viernes, 3 de octubre de 2014

Breve anatomía de una consulta


¿Cree usted que Canarias debe cambiar su modelo medioambiental y turístico por las prospecciones de gas o petróleo? La consulta sobre las prospecciones se ha planteado de tal forma que no pueda ser anulada por el Tribunal Constitucional (recordemos que, ¡ay!, el Presidente del TC, Francisco Pérez de los Cobos, figuraba en la lista de donantes y afiliados del Partido Popular) o, al menos, esa ha sido la intención inicial. Una comunidad autónoma no puede plantear consultas sobre aspectos que excedan sus competencias. Además la pregunta ha sido propuesta después de que diferentes colectivos, entre los que se encuentran organizaciones ecologistas, hayan llegado a un consenso con las instituciones políticas.

Obviamente no tiene que ser fácil sugerir una pregunta bajo ese contexto. Ambos aspectos (no invadir competencias y proponer un interrogante que cargue con los intereses de todos sus impulsores) se refuerzan mutuamente y revelan las dificultades de plantear una cuestión idónea y certera que invite a la participación. Y, sin embargo, leer dos veces la pregunta, que pretende lanzarse a la ciudadanía canaria el día 23 de noviembre próximo, deja un sabor contradictorio.

Pérez de los Cobos. Presidente del TC. El País
El interrogante parece tener dos partes claramente diferenciadas. La primera presupone la existencia en Canarias de un modelo medioambiental y turístico claramente definidos. ¿Existe en Canarias un modelo medioambiental? Tenemos claro que el modelo turístico es un modelo preferentemente de sol y playa, muy masivo, con importantes afecciones sobre el territorio en las últimas cuatro décadas y con una relevante capacidad para generar renta y empleo que, sin embargo, no es suficiente para mejorar los más importantes indicadores sociales de las Islas (paro, pobreza, desigualdad, economía sumergida, etc). Respecto al modelo medioambiental lo cierto es que Canarias sufre por su ausencia, o, al menos, el modelo turístico actual (con y sin prospecciones de petróleo o gas) entraría en conflicto con ese supuesto modelo medioambiental que pretendería proteger nuestro territorio.

La segunda parte de la pregunta es aún más interesante. Interpela sobre si queremos sustituir esos modelos, el medioambiental (presunto) y el turístico, por las prospecciones de petróleo y gas. Aventuraríamos un claro no por respuesta. Sin embargo, no tiene ningún sentido desde el punto de vista ambiental que se rechacen las prospecciones de gas frente a Canarias y se promueva la construcción de dos regasificadoras en las islas más grandes del Archipiélago. Como decía recientemente el periodista Juan García Luján desde su cuenta de twitter ¿No al gas si lo saca Repsol, pero si a la regasificadora si la traen los amigos de GASCAN ... ¡Qué gobierno listillo! 

En la pregunta propuesta subyace el conflicto existente entre los colectivos ecologistas que reclaman otro modelo de desarrollo económico para el Archipiélago y las instituciones políticas canarias que, además de ser artífices del existente actualmente, reclaman la paralización de los sondeos exploratorios de petróleo. Desconocemos si una consulta en los términos siguientes invadiría competencias estatales: ¿Quiere usted que Canarias mantenga su actual modelo económico basado en prospecciones de petróleo y/o gas y deje de impulsar un modelo basado en renovables? De lo que sí estamos seguros es que pondría en un brete al actual ejecutivo autonómico si sale un NO.

Más allá de la cuestión, creemos que las diferentes movilizaciones en la calle de las/los canarios organizadas en los últimos tiempos demuestran sobradamente el rotundo rechazo a los sondeos exploratorios y, también, a un modelo de desarrollo como el que tenemos en la actualidad. No votaré en consultas adobadas pero sí deseo, al menos, que la pregunta elegida no actúe de forma desmovilizadora y, sobre todo, que los movimientos sociales y ecologistas que tan duramente han efectuado una encomiable labor de crítica y oposición, sepan guardar su independencia en la campaña por el NO respecto de un ejecutivo, el autonómico, promotor de los mayores atentados medioambientales en las Islas.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Primarias en PSC – PSOE ¿Truco o trato?


Parece que el proceso de primarias abierto en el PSC-PSOE es cosa de tres. Patricia Hernández ha conseguido el 32,32% de los apoyos válidos, Carolina Darias el 27,28% y Gustavo Matos el 20,70%. Por el camino se ha quedado Francisca Luengo que no ha podido alcanzar los avales necesarios para presentarse al proceso. Quizás es demasiado pronto para someter a los flamantes participantes en las primarias del partido socialista en Canarias a un interrogatorio. Interrogatorio que revele cuál será su programa de gobierno en caso de que los socialistas obtengan un resultado atractivo en las próximas municipales y autonómicas de 2015. La reciente moda de convocar primarias (hasta hace poco muchos ni siquiera las contemplaban) aderezada por discursos autocomplacientes por parte de los candidatos (hemos iniciado un camino en un tiempo nuevo para el socialismo canario y a todos nos corresponde ser partícipes de este nuevo tiempo, Darias dixit), tiende a ocultar la profundidad de sus proyectos políticos. Da la impresión que se cumple con los cánones de la buena democracia con la simple convocatoria de estos procesos que, en este caso, pretenden elegir al candidato a la Presidencia del Gobierno en las Islas.

Obviamente es un requisito necesario pero lo importante, lo verdaderamente relevante, son las políticas o propuestas que planteen los candidatos. De lo contrario, se puede caer en el error de que se efectúe un mero cambio de caras en los órganos y cargos de la formación pero se continúe con idénticas políticas. Por esta razón, esperamos (quizás es mucho esperar) que los aspirantes en liza se esfuercen por definir con claridad cuáles son sus planes, que vayan más allá de meras reorganizaciones internas o declaraciones de principios “buenistas” y, sobre todo, que se arriesguen abandonando los mensajes derrotistas que tanto han acompañado durante los últimos tiempos al PSC-PSOE.

Hernández, Darias y Matos. Candidatos. Canarias Ahora
Quien escribe hace tiempo que considera que un futuro diferente para Canarias no pasa por alguno de los tres partidos que se han alternado en el poder en las últimas dos décadas. Es más, podría mantener que un futuro más justo para las Islas pasa por una organización política que marque distancia de los actuales partidos políticos mayoritarios (en políticas, estructura, financiación, jerarquías, participación, confluencias, etc.). Sin embargo, sí cree que tampoco se pueden ignorar de plano. El PSC – PSOE lleva una larga tradición de fracasos en esta tierra, lo que muestra la necesidad de otras políticas, otras estrategias, otros mensajes y otras formas de entender Canarias alejadas de lo que han hecho últimamente. Máxime cuando las políticas aplicadas en Canarias han tenido pobres resultados en términos de empleo, desigualdad, pobreza, etc. Y porque, en definitiva, en este proceso podrán participar simpatizantes o afiliados (futuros votantes), abonando la simbólica cifra de dos euros y suscribiendo un documento sobre los principios del PSOE.

Un cambio real en el futuro programa electoral del PSC-PSOE, puede ser, ante todo, un proceso enriquecedor para todos y en consecuencia beneficioso para las Islas. Y en el próximo proceso de primarias pueden sentarse las primeras bases. Por eso sería bueno para el conjunto del electorado canario que los aspirantes se pronuncien sobre si, llegado el momento, van a presionar para exigir una reforma honesta de la ley electoral canaria; si van a plantear una reforma fiscal progresiva y real actuando sobre el tramo autonómico; sobre cuáles son sus planes para reducir los inaceptables indicadores sociales presentes en las Islas (desigualdad, pobreza, marginalidad, paro,…); si van a luchar por tener, al menos, una mayor parcela de decisión, justificada por las particularidades que existen en Canarias, respecto a las directrices de Ferráz; si hay algún candidato que plantee derogar el fraudulento Catálogo de Especies Amenazadas en Canarias para permitir la construcción del Puerto de Granadilla y otros atentados (aprobado por CC en mayo de 2010 con el apoyo del PP y el rechazo de los representantes del PSOE); si van a pensarse dos veces gobernar junto con CC en caso de que la aritmética electoral lo permita en los próximos comicios (se puede gobernar con CC pero al menos exigiendo un mínimo de condicionantes afines a su ideología); si van a alejarse del mantra de la gran coalición con el Partido Popular que les persigue a nivel nacional desde las últimas europeas, si también son partidarios de introducir el gas en el Archipiélago, si pretenden impulsar un modelo productivo que supere el monocultivo turístico, etc.

En ausencia de pronunciamientos de este calado estas primarias no van a ser más que una mera formalidad, un simple trámite de cara a la galería para gloria y satisfacción del aparato del partido situado en Madrid. Y en ese caso, resultará el mismo PSC-PSOE de siempre; comparsa, inane, insuficiente para superar la crisis pero imprescindible para mantener los privilegios del poder establecido en Canarias.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Contra la inseguridad vial, calmar el tráfico

 
La esperanza de reducir la siniestralidad con infraestructuras más potentes sigue interiorizada con gran fuerza en la mayoría de la población.
Esteban & Sanz. Hacia la reconversión ecológica del transporte en España. 1996

¿Se puede reducir la siniestralidad de una vía incorporando mejoras en la infraestructura? Es posible que sí, pero solo hasta cierto punto. En general, se sobrevalora la responsabilidad de la infraestructura en la accidentalidad. La razón radica en que es el comportamiento del conductor del vehículo el que determina el riesgo de accidente en la gran mayoría de siniestros. De hecho, si el entorno de la conducción se percibe como menos arriesgado, el comportamiento de los conductores tiende a hacerse más temerario y por tanto mayor es la probabilidad de siniestralidad. Esto es lo que mantiene, entre otras cosas, un magnífico libro no suficientemente leído ni divulgado, escrito hace casi dos décadas por Antonio Esteban y Alfonso Sanz. Hacia la reconversión ecológica del transporte en España da cuenta, además, de cómo interactúan la demanda de seguridad vial y la mejora en las infraestructuras en un bucle perverso que se refuerza mutuamente para impulsar el predominio del vehículo privado en los desplazamientos motorizados.

Esta introducción nos sirve para entender por qué cualquier problemática vinculada al tráfico de vehículos en las Islas se intenta resolver con el remedio de la ampliación de las arterias de circulación. Una forma de proceder que revela una determinada cultura muy vinculada a la ideología económica dominante que interpreta como presunta solución, casi única, la estrategia de albergar una masa de vehículos en continuo crecimiento a través del ensanche de las vías existentes. Un paradigma obsoleto que obvia el impacto medioambiental, social y económico de dedicar una mayor superficie al vehículo privado.

Diario de Avisos
La pasada semana colectivos que agrupan a las asociaciones de gruistas (ACEAC) y de camioneros (Acotransa) han alertado, con razón, de la existencia de insuficiente espacio en las autopistas del Sur (TF1) y del Norte (TF5), en la Isla de Tenerife, para realizar tareas de auxilio a vehículos siniestrados. La clave, según estas asociaciones está en las vallas colocadas en estas vías por el Cabildo hace dos años. Dichas vallas han estrechado el espacio disponible en el arcén provocando situaciones de peligro que podrían derivar en graves accidentes, como desgraciadamente ya ha ocurrido. Ante semejante denuncia, se ha empezado a hablar de prolongar el espacio disponible en los arcenes y de ahí a la necesidad de ensanchar el viario de la TF1 y la TF5, con las afecciones que sobre viviendas y espacio provocaría esta medida.

No negamos la existencia de riesgos reales en nuestras carreteras que deben ser prontamente mitigados pero ¿Por qué ante problemas de congestión o de inseguridad vial en nuestras carreteras se vende como solución la prolongación de los viales? ¿Es que no hay otras opciones? No puede ser que ante la detección de deficiencias en las autovías de cualquiera de las Islas, se opte por ampliar las dimensiones de las mismas. Vivimos en un territorio con claros límites naturales. Si continuamos ampliando la superficie dedicada al vehículo privado, acabaremos por destinarle los mejores espacios. De hecho, hace años que este es el paradigma desde el que se afronta cualquier dilema que tenga que ver con el tráfico en Canarias (anillos, túneles, puentes elevados, rotondas,…), sin que se perciba una solución definitiva (continúan los atascos, los accidentes, la contaminación por CO2…). Flaco favor hacemos a nuestro territorio, a nosotros mismos y a las generaciones futuras si continuamos con esta forma de pensar.

Debemos reflexionar de otra manera. Frente a ofertar más infraestructuras que tratan de contener un volumen de vehículos creciente, con profundas afecciones medioambientales y sociales que se ignoran en un territorio limitado y escaso; ante falsas salidas vendidas a la opinión pública como mejoras en las seguridad vial que terminan por materializarse en una dilatación del espacio brindado a las carreteras, consumiendo más y más lugares valiosos, ¿por qué no aplicar soluciones desde otra perspectiva?. Por ejemplo ¿Por qué no reducir la velocidad máxima en las vías de alta capacidad? Si, tal y como indica el consejero insular de carreteras, la TF5 ni siquiera es una autopista, ¿por qué se permite circular a tales velocidades? La excesiva velocidad se ha convertido en la causa directa o complementaria de gran parte de los accidentes de tráfico. ¿Por qué no suprimir carriles dedicados al vehículo privado de forma progresiva y enmarcado en un plan a medio plazo? ¿Por qué no destinar un espacio mayor sobre las vías ya construidas al transporte colectivo? ¿Por qué no habilitar pequeños apartaderos aprovechando espacios inutilizados en el trazado de las vías?

No solamente hay otras opciones posibles, sino que la mejor política contra la inseguridad vial y la omnipresencia del coche es la de calmar el tráfico existente, esto es, reducir no solo el uso y el número de los vehículos sino también la velocidad a la que circulan, el espacio que ocupan y su actual predominio sobre los restantes usuarios de las vías públicas, con el fin de equilibrar la relación de fuerzas entre los distintos modos de transportes (Esteban & Sanz. 1996).

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Revisión crítica de dos décadas de poder establecido en Canarias


Solo cuando estás en la ruina descubres que hay que comer todos los días, fíjate qué bobada. 

Rafael Chirbes. En la orilla. 2013. 

Resulta cómico ver a Rivero y a Pérez con la misma fecha de caducidad como responsables del Gobierno de Canarias. Pero más cómico es escuchar a algunos decir que Rivero va a fundar un nuevo partido político con el que concurrirá a las Municipales de 2015. ¿Alguien en su sano juicio votaría a ese presunto partido después de que Canarias, que pareció un artefacto en ascenso durante la primera etapa nacionalista, un aerostato que surcaba los cielos durante la mal llamada década prodigiosa, pinchara hasta estamparse contra el suelo y ardiera en llamas? Dudoso parece pero en esta tierra todo es posible. No obstante, aprovechando la próxima sustitución de las cabezas visibles de la jefatura de gobierno canaria, podemos reflexionar sobre lo que ha significado para este Archipiélago la presencia en el Gobierno del PP, del PSOE y sobre todo de CC en los últimos tiempos.

Esa década a la que llaman prodigiosa, cuyos presuntos avances se atribuye CC (accede al poder en el año 93), es la que va desde 1996 a 2007. Periodo en el que supuestamente se reconocieron las especificidades del Archipiélago en la UE y se convalida el Régimen Económico y Fiscal (REF). Es la fase en la que el sector turístico canario se consolida como actividad masiva. El ciclo en el que se produce un florecimiento económico y social asociado a una mejora de las infraestructuras, derivada, a su vez, de los flujos económicos que llegaban a raudales desde la UE. Un caudal de dinero que permitió, en palabras de los nacionalistas y sus acólitos, que Canarias progresara (ese era el término que utilizaban) como nunca en sus 500 años de historia. Los nacionalistas acostumbran a proclamar que esa era fue posible por su presencia activa en Madrid y en Europa (la voz de los canarios). Una presencia que permitió un fértil régimen de pactos para las Islas con los partidos políticos nacionales.

Pero más allá de esos fastos y de esa propaganda política, lo cierto es que también fue una época donde las desigualdades estructurales no se mitigaron. Un ciclo en el que los responsables políticos no se preocuparon por analizar el destino final de aquél torrente de recursos económicos; si solucionaban problemas enquistados a nivel social, económico o medioambiental, o si por el contrario los agravaba o posponía en el tiempo. Fue una era en la que la corrupción avanzó, furtiva e impune, oculta como un gusano que devora el interior de cualquier ser vivo y solo deja la apariencia de la piel exterior. Un lapso de tiempo en el que se creó un REF a la medida de un tipo particular de empresarios locales, con poco recato en valorar los efectos negativos que tendría sobre el resto de agentes sociales. Y ¿qué pasó con la producción cultural propia? Se le prestó nula o poca atención. Pero se hizo todo lo posible por organizar conciertos masivos (e ilegales) en playas turísticas con estrellas internacionales.

Durante aquel tiempo se apuntaló el monocultivo turístico, desdeñando otras posibilidades de la economía canaria vinculadas a su agricultura, a sus fuentes de recursos renovables o más importante aún, a la creación de una economía del conocimiento (universidades y enseñanza de calidad, I+D+i, …) que aportara un valor añadido diferencial para las Islas. También, fue aquella una época miserable porque los tres partidos mayoritarios, pero sobre todo CC y PP, perpetraron una reforma de la Ley Electoral canaria que elevó las barreras electorales. Un blindaje (el más alto de España y de Europa) que ha favorecido a los tres partidos mayoritarios y ha dejado fuera del Parlamento otras sensibilidades políticas que existen en Canarias. Como los trileros, jugaron con las cartas marcadas para mantener el poder político.

El Diario.es
El impacto de la crisis que vive el Archipiélago en la actualidad ha sido proporcional a todos esos problemas no solucionados durante la sedicente década prodigiosa. El hundimiento de hoy, la incapacidad para afrontar colectivamente esta crisis de forma menos dolorosa se incubó en esa década que algunos presentan como exitosa. Un hundimiento macerado lentamente en esos años de pompa en ausencia de una prensa local crítica y combativa. Todo ello adobado, todo hay que decirlo, por cierta renuncia de nuestras responsabilidades ciudadanas para con nuestros políticos. Al menos hasta las activas y masivas movilizaciones en los primeros años del s. XXI (pioneras en España en poner en solfa un modelo de desarrollo economicista y una manera de tomar decisiones autoritaria). 

Y este Gobierno que ha sido comandado por Rivero (llegó y se irá sin ganar una sola convocatoria electoral) a partir de aquel año que prologó la crisis (2007), primero en compañía del popular Soria (amigos para siempre parecían) y luego en asociación con el socialista Pérez (hacía mucho frío en la oposición), ha sido responsable de la profundidad del naufragio, de la invalidez para que Canarias se levante puesto que sus políticas han variado muy poco. Aquellos débiles cimientos explican las causas y consecuencias del colapso: el actual retraso escolar; la baja calidad de nuestra enseñanza; una desigualdad de las más altas de España y el salario medio anual más bajo del territorio peninsular. También una ley de Dependencia mal aplicada y de las menos dotadas; una sanidad privatizada y deteriorada, que tiene su dramática expresión en unas listas de espera inaceptables por una sociedad que se autodenomina desarrollada. Un sector turístico disparado sin efecto sobre un desempleo galopante; un mínimo y olvidado sector industrial; una de las regiones con más políticos imputados (en causas judiciales que se alargan y enquistan)….De aquellos polvos estos lodos, de aquel boato esta austeridad impuesta y tergiversada, de aquel griterío de las élites esta desesperación común.

Y ahora que está de moda hablar de democracia interna en los partidos, cuando se habla de regeneración política en las Islas, cuando los partidos que han (mal)gobernado Canarias rebuscan en sus aparatos nuevas caras que ilusionen (¿nuevas políticas también o solo nuevos candidatos para que todo cambie pero todo siga igual?) para las próximas Municipales y Generales de 2015, pretenden que ignoremos lo que han consumado en estas dos últimas legislaturas: una tasa de paro que supera un tercio de la población activa; más infraestructuras de dudosa utilidad social que llenan un territorio frágil y limitado; un catálogo de especies protegidas fraudulento; el apoyo de los tres partidos a la implantación del gas en las Islas; el retraso deliberado al avance de las renovables; un apreciable índice de pobreza y desigualdad; miles de canarios que han abandonado su tierra o la negativa a una reforma honesta de la Ley Electoral canaria.

Por eso cuando Rivero anuncia, en el crepúsculo de su gobierno y después de 6 años de crisis y una década prodigiosa (solo para algunos), una reforma fiscal para que paguen más los que más tienen (¿van a derogar la RIC, van a luchar con más fuerza contra el fraude fiscal, van a combatir la economía sumergida?) no queda más que denunciar su infinita desvergüenza. Cafres que han hecho lo que han querido en estas Islas de espaldas a la ciudadanía.

Para desbancar a Coalición Canaria del poder, para desalojar a PP y PSOE como sempiternos compañeros de viaje de los nacionalistas en la jefatura de gobierno, solo hace falta presentar un programa político que tenga como único y último fin gobernar para la gente. Y cumplirlo, sobre todo cumplirlo. Tan fácil y tan difícil. Democracia en estado puro.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Tramo norte del anillo insular; pura mitología


….sólo la reducción de la demanda de transporte (mediante precios y otras medidas de gestión) puede generar limitaciones significativas de las emisiones de gases de efecto invernadero…. 


Las infraestructuras arrastran consigo una potente carga mitológica (Alfonso Sanz, 2009). Esa carga mitológica está vinculada a la cultura dominante que sitúa el credo del progreso (crecimiento) como la aspiración total de toda sociedad. Entre los mitos de las infraestructuras destacan la de generar un volumen ingente de empleo, proporcionar libertad a la sociedad que la alberga, también desarrollo y hasta bienestar. Con términos tan magnánimos muchas veces se logra sepultar cualquier atisbo de debate, crítica o cuestionamiento que provenga de colectivos que se pregunten por la idoneidad social de las obras, y sobre todo por cómo se justifican desde instancias políticas y empresariales.

El Día
Por eso aquellos que osan criticar la construcción de infraestructuras están destinados a sufrir en sus carnes el desprecio y las descalificaciones de quienes las promueven e impulsan (también de sus acólitos). Al fin y al cabo, poner en solfa el dogma de las infraestructuras supone criticar la correlación de fuerzas presentes en el sistema económico y político dominante. Es decir, implica interpelar sobre la idoneidad del marco institucional que favorece los intereses económicos y políticos de las élites que han propulsado esas obras de ingeniería, frente a los grupos sociales damnificados por las mismas. Supone, en definitiva, cuestionar a qué llamamos progreso, desarrollo o bienestar.

Esta breve introducción nos sirve para entender las razones de tanta pompa en la apertura del tramo norte del anillo insular que discurre en Tenerife entre Icod de los Vinos y El Tanque. La Ministra de Fomento se desplazó a la isla para la inauguración de la obra y junto a ella estuvieron multitud de personalidades de la alta política canaria. La imagen retrotraía a tiempos cercanos en nuestra memoria. A aquella España anterior a la crisis que inauguraba rotondas, aeropuertos, autopistas de pago, AVEs, superpuertos y demás infraestructuras con las que cualquier político quería sacarse la foto pero cuya utilidad real y colectiva, a posteriori, ha sido más bien poca.

Frente a la actitud pasiva y seguidista que mantiene cierta prensa local, glorificando la obra efectuando solo un análisis en términos del tiempo que permite ahorrar respecto de la vía ya existente (entre 14 y 18 min. de ahorro diario en un trayecto de ida y vuelta), es conveniente cuestionar el nuevo trayecto inaugurado desde otros puntos de vista que entendemos más ricos, más plurales y sobre todo por higiene mental:

¿Qué clase de sociedad es aquélla que sitúa en un lugar preferente de su relación de valores el ahorro temporal obtenido frente a las afecciones sociales y medioambientales producidas por la vía? ¿Cuáles han sido los verdaderos objetivos que han movido la construcción de la infraestructura y que no han sido explicitados por sus promotores políticos y económicos? Existe una importante bolsa de terrenos aledaños al nuevo trayecto que se revalorizarán y por tanto serán susceptibles de recalificación (aquí un recorrido a vista de pájaro) ¿Qué negocios inmobiliarios o de otro tipo están pergeñando quienes han ideado el trazado de la infraestructura? ¿Quiénes serán los beneficiarios de los mismos y quiénes los afectados?

¿No supone una pérdida irreparable para Tenerife el volumen de terrenos de cultivo dañados, suelo con gran valor agrícola, natural y etnográfico? ¿Qué importancia otorgamos a la pérdida de esas bolsas de terreno de calidad en un territorio limitado donde escasean, cada vez más, este tipo de tierras? ¿Se ha valorado lo que supondrá para los residentes la ruptura de los vínculos de vecindad que imprime el trazado a lo largo de sus 12 Km.? ¿Cómo? ¿Son menos importantes esas relaciones de cercanía construidas durante tanto tiempo frente al ahorro de tiempo? ¿Cómo se justifica?

¿Qué podemos decir del discurso ecologista y ambientalista utilizado últimamente por el Gobierno de Canarias, al detectar que el recorrido de este tramo pasa por encima del límite norte de la Reserva Natural Especial del Chinyero, cuya extensión se redujo mediante una disposición para que la autovía pudiera construirse? ¿Los promotores de la obra se han percatado de los daños materiales que provocarán potenciales accidentes, el ruido o la contaminación que insuflará el transporte motorizado sobre la zona? ¿Qué papel juegan estos inconvenientes a la hora de valorar la idoneidad de la intervención? ¿Se han valorado correctamente las ventajas de esta obra o se han obviado los efectos contraproducentes sobre el ámbito social y ambiental de la zona?

¿Se soluciona el problema del tráfico en la Isla con esta obra? ¿No supone posponer su solución efectiva y además asegurar la aplicación de un determinado tipo de intervenciones basadas en el mismo modelo; construir más vías, ampliar las ya existentes, proyectar más rotondas o pasos elevados,…? ¿Se puede atacar la problemática del tráfico desde otros puntos de vista basados en la creación de cercanía y proximidad, potenciar un transporte colectivo y público, reducir el uso del vehículo privado…? ¿Interesan esas soluciones reales a nuestros políticos? ¿Las permite nuestro marco institucional?