sábado, 26 de febrero de 2011

Urbanismo de pequeña escala

     
La crisis de la ciudad demasiado grande es la otra cara de la crisis de la naturaleza

Nota preliminar de Italo Calvino en Las ciudades invisibles. 1972.

No sé nada de urbanismo, mi perspectiva es la de un modesto observador que en mi condición de ciudadano intenta entender lo que ocurre alrededor. Hay valores urbanísticos positivos que se prodigan en algunos espacios dentro de las ciudades que deberían fomentarse para extenderlos al resto del cuerpo urbano. Entiendo que son capaces de crear ciudad dentro de otra ciudad sin necesidad de invertir grandes sumas de dinero público. Hablamos de valores relacionados con la cercanía y la proximidad, la diversidad de actividades económicas concentradas en un espacio, la mezcla de funciones urbanas que permiten sinergias o la convivencia en un mismo lugar de distintos estratos sociales, lo que podría reducir la creación de espacios en la ciudad especializados en determinados niveles de rentas, ya sean suburbios o urbanizaciones exclusivas. Estos valores tienen directa relación con el incremento de la calidad de vida de una comunidad. A mi entender redunda en la creación de nuevos puestos de trabajo, la reducción de largos desplazamientos motorizados con la consiguiente disminución de la contaminación acústica y por gases, la revalorización económica de la zona objeto de estos procesos, la densificación de ese núcleo urbano, etc.

En la calle Espíritu Santo del distrito centro de Madrid se vive desde hace al menos dos años (quizás algo más) un proceso de estas características. Se han reunido en poco más de 100 m. todos estos valores en un periodo de tiempo relativamente corto retroalimentado a sí mismo a medida que nuevos negocios se iban abriendo en dicha vía. Entre las esquinas de esta calle conviven farmacias con tiendas de moda vanguardista o más clásicas, locales de copas tradicionales con los de factura más moderna e innovadora, espacios de ocio que reinterpretan la época sesentera, cafeterías castizas con otras más versátiles que se transforman en locales de ocio durante la noche, restaurantes de comida para llevar, hornos de pan tradicionales y pequeñas pescaderías de pueblo. También locales de venta de electrodomésticos, fruterías, carnicerías o los chinos. Una transformación urbana paradigmática en la que cohabitan con aparente armonía establecimientos con solera con locales modernos y de reciente apertura para convertir esta calle en un polo de atracción de cierto volumen de inversión y de gentes. Una diversidad que ha redundado en la creación de sinergias urbanas colectivas como las mencionadas al principio de esta reflexión.

Sin ánimo de ser exhaustivos, situamos las posibles causas de este proceso en las dinámicas de transformación que el madrileño barrio de Chueca lleva experimentando en los últimos 15 años (¿gentrificación?) y que a nuestro juicio ha saltado los límites naturales de su propio barrio para llegar al de Malasaña, al que pertenece la calle mencionada. El polo comercial que supone la calle Fuencarral, repotenciado por el proceso de peatonalización parcial que sufrió durante el 2009, ha contribuido a traer hasta la calle Espíritu Santo un tráfico importante de gente con cierto poder adquisitivo. También los sucesivos intentos de renovar el entorno de la Plaza de la Luna, antaño miserable centro de fornicación a gran escala, que persigue erradicar los últimos vestigios de un mercadeo prostibulario que se resiste a desaparecer. Esos intentos de cambiar la Plaza de la Luna han cristalizado, además de la propia reforma de la plaza, en la peatonalización de algunas de sus calles adyacentes (Ballesta y Desengaño), la apertura de nuevos negocios vinculados con el mundo de la moda, el ocio o la hostelería sustituyendo a los sórdidos tugurios y demás actuaciones que han proyectado su efecto sobre el interior del barrio de Malasaña y en concreto sobre la calle que nos ocupa. Otra causa factible; la propia crisis económica ha llevado a ciertas personas a perder su trabajo, lo que ha podido actuar como detonante para poner en marcha ese proyecto en el que siempre creyó. No han desaprovechado una buena crisis.

Existen varios problemas cuya resolución mejoraría la convivencia en esta calle, haciendo de él un centro más democrático. Mitigar estos problemas sería por tanto deseable:

a- Una elevada contaminación acústica. La aglomeración de locales de copas y un comportamiento incívico de algunas personas que acuden a esta zona genera importantes niveles de ruido durante los fines de semana. Un problema cuya resolución es compleja puesto que una legislación muy dura en este sentido puede ahogar el proceso de apertura y creación de nuevos negocios pero que se podría reconducir garantizando el cumplimiento de la legislación vigente contra el ruido.

b- La existencia de cierto exceso de tráfico rodado. Aunque la calle es peatonal, se permite el acceso por su pavimento de vehículos privados. La prohibición de la circulación del tráfico privado salvo para los vecinos que justifiquen su vivienda dentro de la zona, para el transporte público y para el aprovisionamiento de los locales, mejoraría la calidad de vida de la zona al reducir el ruido motorizado, la contaminación y potenciar el pequeño comercio porque favorecería que las personas “colonizaran” aún más la calle tal como ha pasado en la calle Fuencarral.

c- La expulsión paulatina de la población residente en estos lugares y su sustitución por otro sector de renta más alta. La diversidad social de una zona, entendida como la cohabitación y convivencia de sectores de población de diferente renta, nacionalidad y edad es un valor de gran riqueza que se debe preservar y potenciar.

Lejos del urbanismo de escaparate que está en los medios, vinculado a cierta arquitectura del espectáculo, tan característica de la época de la desmesura que vivimos en la década pasada y que aún continúa practicándose (Arquitectura de libro Guinnes. Del Tirador a la Ciudad), se ha producido en este pequeño espacio de Madrid una interesante renovación urbana de la propia calle y de parte del barrio de Malasaña. Si se logra evitar el impacto de las negatividades antes mencionadas, este tipo de regeneración parece ser más productiva e interesante desde el punto de vista social y urbanístico que las grandes intervenciones dirigidas por el poder político, a su vez reorientadas, probablemente, por el poder económico. No obstante, habría que preguntarse si este proceso por el cual la actividad comercial y de ocio ha florecido en sus diferentes manifestaciones, ha sido un proceso espontáneo o bien ha sido teledirigido por el consistorio madrileño favoreciendo la apertura de locales de diferentes usos, facilitando la inversión de empresas en la zona u otros modos de planificación más sutiles a través del planeamiento urbano, al fin y al cabo ¿Se puede hablar de espontaneidad en urbanismo?.

Cuesta ver un proceso similar en el interior de las ciudades canarias, al menos esta es mi percepción. Me refiero a detectar esos espacios en los que se ha puesto en marcha un proceso de renovación y recuperación urbana de ciertas zonas (también pueden ser rurales) de forma espontánea o facilitada institucionalmente, por el cual un lugar con un uso determinado logra ser recuperado y revitalizado para la colectividad logrando un plus de tipo social para el barrio, ciudad o pueblo donde se inserta. Si los hay, perdonen mi ignorancia, les invito a mostrarlos y resaltar sus virtudes. En Canarias (no es un caso único) no se revitalizan zonas, se transforman completamente asociándolas a agresivos procesos inmobiliarios o vinculándolas a la construcción de infraestructuras muy invasivas y a la postre segregadoras del núcleo urbano central. También mediante la estrategia de dejar morir barrios enteros para luego justificar potentes intervenciones.

De algún modo, estos procesos de renovación y recuperación de espacios son necesarios y apremiantes en el contexto urbano canario. La letanía electoral previa a la precampaña ya habla de la necesidad de crear nuevas playas en algunas de las ciudades canarias, la urgencia de devolver ciudades al mar, facilitar la afluencia de más turistas, eliminar puertos que suponen un obstáculo o crear muchos otros donde no hay, crear segundas y terceras pistas de aeropuertos, destruir plazas emblemáticas para levantar otras nuevas…Proyectos que poco tienen que ver con un programa urbanístico serio y definido o con la propia cultura urbana y sí mucho que ver con procesos económicos impulsados por los poderes económicos del momento, al que la esfera política le es muy dócil. Este es el nuevo caciquismo, igual de interesado que antaño pero mucho más sofisticado. ¿Cuál es la propuesta de ciudad que sustentan estas intervenciones? ¿Qué tipo de islas queremos crear? ¿No se incurre en un elevado coste de oportunidad al destinar inmensas cantidades de recursos públicos a proyectos que corren un riesgo muy alto de ser una ruina total económica y socialmente?

Existen casos exitosos de cirujía urbana que pueden ilustrar el proceso de renovación en los núcleos urbanos canarios. Sin desdeñar las diferencias de escala y el respeto a la propiedad de la gente que vive en esos lugares, en el sentido de garantizar que el proceso de renovación no supondrá su expulsión hacia otras zonas y que la actuación, siempre basada en valores democráticos, mejorará su calidad de vida. Al mismo tiempo deberá permitir la atracción de nuevos colectivos que enriquezcan la diversidad social. Quizás habría que estudiar con un poco más de detalle las pequeñas dinámicas de renovación urbana que ocurren en núcleos de mayores dimensiones y que facilitan el éxito de ciertos sectores de la ciudad, sin necesidad de grandes inversiones o de cambiar la fisonomía urbana de forma radical. Acaso es solo cuestión de crear las condiciones legales e institucionales propicias para fomentarlo. O de facilitar las actitudes creativas y emprendedoras de la población, lo que está directamente vinculado con la educación que reciben los canarios.

Foto 1: Plaza en la C/Espíritu Santo.
Foto 2: Una de las cafetería en la C/Espíritu Santo
Foto 3: Una floristería
Foto 4: Algunas de las tiendas de moda

viernes, 18 de febrero de 2011

Serie Negra: Una distopía


- ¿Y cómo vive?
- Voy tirando. Sabía que esto iba a pasar
- ¿Sabía que iba a pasar?
- Sí. Esto o algo parecido. Siempre creí en ello
- ¿Intentó prepararse?
- No. ¿Qué se podía hacer?
- No lo sé
- La gente siempre se afanaba para el día de mañana. Yo no creía en eso. Al mañana le traía sin cuidado. Ni siquiera sabía que la gente estaba ahí
- Imagino que no

The Road. Cormack McCarthy. 2006. Pág. 126.

El siguiente boletín informativo se emite por alguno de los sistemas instantáneos de comunicación audiovisual de un núcleo urbano situado en un lugar cualquier del planeta:

La cooperación científica privada en numerosos campos como la energía nuclear, la disuación atómica, la seguridad ambiental y la física de materiales, han garantizado hacia finales del año 2111 que los mil millones de habitantes de las megaurbes del Hemisferio Norte puedan disfrutar de un aire totalmente limpio. Después de muchas décadas de investigación científica, el proyecto ingenieril ha dado como resultado un artefacto tecnológico conocido como El Ingenio. El proceso de purificación del aire que podrá generar el artefacto será de un 100%, certificando la ausencia de partículas que dañen al organismo como el dióxido de carbono, el monóxido de nitrógeno, el metano, el dióxido de azufre o el amoníaco.


El Ingenio consta de un gran cuerpo central, a modo de chimenea de 800 m de altura, construido a base de extracto de carbono en su forma alotrópica denominada grafito, inmune a los severos cambios atmosféricos comunes en la troposfera terrestre. En su parte superior, contiene un potente extractor-élice, capaz de absorber más de 500 toneladas de oxígeno por hora de la polucionada atmósfera planetaria. Ese oxígeno se filtra por unas membranas ionizadas, aptas para retener los componentes contaminados del aire (básicamente dióxido de carbono), dejando pasar las partículas sanas. Estas son repotenciadas por el interior de la máquina hasta la base de la misma mediante un acelerador nuclear de partículas. Las últimas investigaciones permitirán que el proceso de purificación del aire se realice con una velocidad de una tonelada de aire por segundo, lo que aumentará la eficiencia de la máquina en cuanto se incorpore esta tecnología. Una vez que el aire llega a la parte inferior será liberado del artefacto y almacenado en unas cápsulas de uso individual previo pago de un módico precio que aún no ha trascendido.


Los desechos recogidos en esas membranas serán reunidos, acumulados y depositados en los denominados Sumideros de Entropía situados en las antaño naciones del Hemisferio Sur, muy esquilmadas durante décadas como para recuperarlas a corto plazo y hacer posible la vida humana con todas las garantías. La población residual que aún vive en estos reductos colaborará en el reciclaje de los desechos a cambio de un acceso libre de tasas a las cápsulas de oxígeno. El reciclaje se realizará a través del crematorio de una mezcla en proporciones equitativas del polvo de dióxido de carbono y el Uranio 235. Una composición de alta densidad es el resultado de dicho proceso que servirá de combustible al artefacto para el tratamiento del aire. Los gases de la combustión serán canalizados bajo la superficie del planeta en un proceso seguro y fiable. Una tecnología de geoingeniería a la que se ha recurrido desde hace muchos años con resultados positivos.


La financiación del proyecto corre a cargo del consorcio transnacional chino FTO (Future Technology Options), que a través de un programa secreto de investigación científica, logró patentar el sistema de purificación en el año 2011, cuando las potencias occidentales debatían superar una profunda crisis económica iniciada 4 años atrás, sin reparar ni solucionar las repercusiones ambientales que tenía un modelo de desarrollo dilapidador de recursos naturales. En la actualidad las delegaciones nacionales del Hemisferio Norte deberán satisfacer al consorcio un cánon anual por la instalación, mantenimiento y reposición del mecanismo en sus megaurbes, si quieren disfrutar de un aire apto para la vida. La transnacional espera percibir unos ingresos económicos que superan en un 200% sus previsiones más optimistas.


Foto 1: Polución en Madrid. En El País.
Foto 2: Parte del atasco kilométrico en el acceso al Parque Natural de las Cañadas del Teide. En La Opinión.

jueves, 10 de febrero de 2011

Infraestructuras y levedad de argumentos

  
La propaganda oficial dice que Canarias saldrá de la crisis antes que el resto del estado español, arrastrada por la mejora de los mercados emisores del turismo que arriba a las islas. Por si esto no fuera suficiente ya se están dando pasos firmes en crear atractivos que potencien el efecto llamada y que a su vez pongan en movimiento la tramoya económica. En la estrategia económica para sacar a Canarias de la crisis, cobra inusitada relevancia el impulso de ciertas obras de ingeniería que pretenden, según sus voceros, colocar a la comunidad en el sitio que le corresponde. Habría que analizar cuál es ese sitio al que nos corresponde llegar y si su aproximación es el resultado de una reflexión inclusiva y democrática con todos los agentes que conforman la realidad canaria.

En cualquier caso esa aproximación al lugar que nos corresponde continúa orientándose hacia la producción de más infraestructuras, en un gesto que recuerda ciertas épocas pasadas de subdesarrollo, cuando la escasez de infraestructuras hacía preciso impulsar proyectos que sacaran del ostracismo a Canarias. Hoy la necesidad social de estos proyectos es más que dudosa y la pedagogía de las autoridades públicas para justificarlos brilla por su ausencia. ¿En base a qué estudios se justifican estos proyectos? ¿Se han hecho públicos para que sean discutidos? ¿Gozan del suficiente consenso? ¿Qué tipo de empleo se crea con el impulso de estas obras? ¿Es un empleo cualificado y duradero o solo se da empleo a la gran maquinaria? ¿Se contrata fuerza de trabajo del municipio donde se enmarcan? ¿Satisfacen las previsiones y los estudios realizados una vez que su implantación es definitiva y su funcionamiento constante? ¿En caso negativo, quién asume la responsabilidad de dedicar una ingente cantidad de recursos económicos a un proyecto que luego se demuestra ruinoso e infrautilizado? ¿Se han valorado convenientemente las afecciones medioambientales de todos estos proyectos? ¿Son las evaluaciones de impacto ambiental un instrumento efectivo que tiene en cuenta el medio ambiente? ¿Repercuten estas infraestructuras mejorando el bienestar de la gente común?

En Canarias sabemos mucho de megaproyectos auspiciados unánimemente por una política instalada en el dogma de las infraestructuras, seguidora del fetiche del crecimiento económico y muy propensa a justificar las obras apelando a la necesidad de crear empleo. El infrautilizado puerto de Arinaga en Gran Canaria, el futuro puerto de Granadilla en Tenerife, los proyectos ferroviarios en ambas capitales de provincias, son ejemplos materiales de estas políticas apoyadas en una argumentación de gran levedad por parte de sus promotores más directos.

De un tiempo a esta parte se fomenta una competencia, a nuestro juicio perjudicial, entre algunos municipios canarios que anula la posibilidad de una cooperación conjunta entre ellos para superar situaciones de verdadero aislamiento y/o dificultad económica. El modelo de la Mancomunidad del Sureste de Gran Canaria, que nació para superar un grave problema de escasez de agua y que después de más de 20 años de proyectos conjuntos en el ámbito medioambiental, económico y social son una referencia en las islas en el desarrollo sostenible y autogestionado, está en franca retirada. Hoy los municipios canarios no solo no cooperan sino que ni siquiera compiten por sus peculiaridades, su historia, su gastronomía, el carácter de sus gentes o sus bellezas naturales. En los prolegómenos de la sociedad del s. XXI se rivaliza por ver cuál de ellos concentra la infraestructura aeroportuaria o de transporte terrestre más grande y curiosamente todas proclaman ser un polo de desarrollo económico y social, todas dicen representar el progreso más genuino. Es el espectáculo de las infraestructuras al que nos referimos en una ocasión (El espectáculo de las infraestructuras).

Un análisis más profundo de todos estos procesos económicos parecen apoyar la teoría del profesor Enrique Gil Calvo, quien mantiene que…el keynesianismo aplicado hoy ya no es aquel keynesianismo público, progresivo y reformista que presidió la edad de oro de la socialdemocracia en los años sesenta, sino que se trata de un keynesianismo completamente distinto, por su carácter a la vez privado, conservador y reaccionario. Un keynesianismo de derechas, para entendernos, pues no beneficia a las rentas del trabajo sino a las rentas del capital. (La privatización del keynesianismo. E. Gil Calvo. El País. 30.12.2009).

La política canaria actual no tiene nada de reformadora. Prima un desarrollo económico exclusivamente basado en la creación de grandes obras de ingeniería frente a la mejora de los indicadores sociales. Un discurso aderezado con la preceptiva retórica sobre sus aspectos innovadores que pregona la necesidad de dichas intervenciones. Un análisis más profundo y serio de esos proyectos muestra que son herederos de viejas iniciativas que nacieron en los años 70 del siglo pasado. En el caso de Tenerife en el primer Plan Insular de Ordenación de la isla (Plan Doxiadis), lo que dibuja una clase político-empresarial profundamente reaccionaria y defensora de ese status quo. Eso sí, difusora de una propaganda bestial apoyada en una maquinaria mediática de gran repercusión social de la que no disponen las voces críticas con dichos proyectos. Un indicador muy ilustrativo del nivel democrático que posee Canarias.

Todas estas reflexiones y muchas otras aparecen al leer en la prensa inminentes proyectos como los siguientes:

Segunda pista en Tenerife Norte. A finales del 2010 vio la luz una noticia donde se difundía la necesidad de ampliar el aeropuesto de Tenerife Norte (AENA estudia ampliar Los Rodeos con otra pista o mejorar la actual. Diario de Avios. 17.12.2010). La razón (que en el caso de Canarias siempre se convierte en un imperativo) vuelve a ser adaptar la capacidad de uso de las instalaciones al incremento de la demanda prevista. Una previsión que contempla dotar de más capacidad al campo de vuelo duplicando las pistas de aterrizaje y ampliando sus equipamientos anexos. En fin, un nuevo cambio del aeropuerto después de menos de 10 años de la renovación de su terminal, que ya se está publicitando como necesario sin cuestionar siquiera ese estudio de demandas y apostando nuevamente por la bulimia constructiva para dar cabida a un turismo que cada vez se hace más masivo. Y todo ello en un contexto donde también están previstas la segunda pista para Tenerife Sur y la tercera para Gando en Gran Canaria.

El Puerto de Fonsalía. Las previsiones más optimistas realizadas por técnicos, suponemos que informados, profesionales y objetivos, hablan de que por el futuro puerto de Fonsalía en Guía de Isora pasarán más de 2 millones de pasajeros al año. Se espera que esta infraestructura marítima sustituya al actual puerto de Los Cristianos en lo relativo al tráfico marítimo entre las islas de la provincia (El Puerto de Fonsalía costará 200 millones y tendrá 500 atraques. Diario de Avisos. 23.01.2011). El proyecto cuenta con el estudio de impacto ambiental preceptivo aunque como podíamos imaginar, determina unos efectos poco significativos en el entorno natural de la zona. Un análisis más exhaustivo del proyecto revela que la situación de la instalación portuaria se ha trazado sobre suelo agrícola en desuso y muy cerca del LIC de Punta de Teno y del LIC Cueva marina de San Juan. Zonas de interés ecológico y ambiental. (El puerto ocupará suelo agrícola junto a dos LIC marítimos. El Día. 26.01.2011)

Instalación portuaria en Garachico. También Garachico tendrá su propia instalación portuaria. Desde hace casi un año se está construyendo una infraestructura con dotaciones deportivas y pesqueras de menores dimensiones que el de Fonsalía pero que también busca convertirse en un polo de desarrollo socio económico de la comarca (Las obras del puerto se ‘adelantan’ y culminarán dentro de un año. Diario de Avisos. 01.09.2010). Una infraestructura que tendrá efectos transformadores en las vías de acceso al mismo y en los terrenos colindantes, entre ellos el acantilado de la Culata, una zona protegida por su alta sensibilidad ecológica.

Anillo Insular a la altura de Chío. Para las obras del anillo insular a la altura de Chío, en marcha desde hace al menos un año, se expropiaron en su momento terrenos suficientes para que la vía construida contara con dos carriles de circulación por sentido. Parece que en la delimitación del itinerario pesó muy poco el hecho de que pasara por la Reserva de El Chinyero, otro espacio natural protegido, cuyos límites tuvieron que ser acortados para encajar dicho viario. El ayuntamiento de Guía de Isora solicita ahora al Gobierno de Canarias que la vía contenga la máxima capacidad al saber que finalmente contará con solo un carril por sentido. (El enlace del Anillo con Chío se modificará por inseguro. Diario de Avisos. 22.01.11). Habría que indicarle al alcalde de Guía que su demanda tendrá pronta satisfacción puesto que el parque de automóviles continúa creciendo en la isla sin que ningún responsable político tenga el atrevimiento de ponerle coto. Será solo cuestión de tiempo que dicha vía termine por desdoblarse en unos años.

Y así podríamos continuar con un sin fin de intervenciones en Tenerife, Gran Canaria y demás islas.

Foto 1: Vía Pagador- Guía. Gran Canaria. En Canarias 7
Foto 2: Obras en el puerto de Garachico. Tenerife. En Diario de Avisos
Foto 3: Puente inacabado de la vía Ofra-El Chorrillo. Tenerife. En La Opinión.

viernes, 4 de febrero de 2011

Trains for prosperity

 
En 1989, Margaret Thatcher puso en marcha el mayor programa de desarrollo de infraestructuras de todo el Reino Unido. El programa pretendía mejorar la red viaria de aquella época. No faltó la grandilocuencia, Roads for prosperity fue el nombre que se le otorgó, publicitándolo como el mayor programa de desarrollo viario desde los romanos.

El aluvión de noticias y el seguimiento mediático que ha seguido a la puesta en marcha del AVE Madrid – Valencia en España, así como a la extensión de toda la red del AVE en el territorio nacional, bien le vale la mención, no declarada explícita pero sí tácitamente de Trains for prosperity, parafraseando el caso anglosajón. La casi total ausencia en los medios de comunicación masivos de voces críticas con la línea del AVE Madrid-Valencia, es un indicador tangible del apoyo explícito y gratuito de gran parte de los agentes que conforman la sociedad española a esta línea y a la red de alta velocidad en general que, desde hace casi 20 años se ha tejido por todo el territorio nacional.

Es muy ilustrativo ver la completa unanimidad entre toda la clase política española sobre la idoneidad del proyecto del AVE y más en general sobre la necesidad de continuar impulsando infraestructuras sin que existan, en muchos casos al menos, una reflexión crítica sobre las necesidades que se pretenden satisfacer, las alternativas que pueden existir y las afecciones ambientales, sociales y urbanísticas que puede provocar. Lo hemos visto claramente en el periplo inaugural de dicha línea, donde han compartido asiento elementos políticos de diferente signo que se han cuidado mucho de no capitalizar la autoría del proyecto. Son momentos de aparcar las diferencias políticas, al fin y al cabo todos ganan con el proyecto. Todos quieren salir en la foto, lo que tiene su contrapartida en votos; se han satisfecho las redes clientelares de los partidos en la fase de construcción, lo que permite mantener los centros territoriales de poder económico y político; se escenifica un futuro próspero en términos de conexión urbana y de creación de empleos, aunque las cifras estén infladas; y se publicita la vertiente tecnológica de la marca España, tan necesitada de enviar guiños al exterior que le otorguen credibilidad económica. Pero por encima de todo continúa apuntalándose el enfoque económico convencional, ese que defiende el dogma de que a mayor inversión en infraestructuras habrá más crecimiento económico y más prosperidad. Un enfoque que es el responsable de la debacle económica producida desde hace 3 años. La expansión de las infraestructuras no es sino la otra cara de la burbuja inmobiliaria que se han retroalimentado mutuamente en los últimos 15 años. En tiempos donde se hace tan necesario un cambio de modelo económico nunca fue utilizada de forma más hueca y torticera dicha necesidad por parte del sector político.

Se podría decir sin ánimo a equivocación que si quiere poner de acuerdo a muchos dirigentes del más dispar color político, ponga usted una infraestructura en su territorio. Lo cual muestra el escaso sentido del debate que hay entre nuestra clase política y su ausente cultura democrática respecto al mito de las infraestructuras. Por esta razón, parece de recibo mostrar aquí algunas voces críticas con este proyecto y con el falso y aparente triunfalismo que siempre rodea la creación, construcción y puesta en funcionamiento de cualquier tipo de infraestructura y del AVE en particular. Ejercicio que cobra importancia aunque solo sea por higiene mental ante la unanimidad gratuita de criterios favorables. También como modo de relativizar la necesidad social de los proyectos ferroviarios planteados por los cabildos capitalinos canarios.

Así, Carmen Miralles-Guash pone el acento en Infraestructuras y desarrollo (Público. 17.11.2009) en como la línea de alta velocidad que conectó durante los 80 París y otras regiones francesas, favoreció desde el punto de vista económico al polo más desarrollado de los dos conectados. Es lo que también menciona Germá Bel en El AVE: una productividad precaria (El País. 20.05.2010) indicando que si no existe un programa complementario e integral destinado a apoyar el núcleo urbano menos desarrollado, se producirá un efecto succión de la actividad económica por parte del centro más grande que irá en detrimento del polo más pequeño. A priori, las grandes oportunidades se concentran en las urbes más desarrolladas. Un efecto que está ampliamente estudiado y documentado para los casos de Francia y Japón.

Carlos Taibo resalta en Menos mal que nos queda el AVE (Público. 08.06.2010) que a pesar de los cantos de sirena que hemos oído respecto a la eficiencia del AVE y su menor emisión de contaminantes a la atmósfera, es preciso reconocer que un artefacto tecnológico que se mueve a mayor velocidad exige un gasto ingente en recursos energéticos. Por tanto, es preciso poner en cuarentena esa mentira tan extendida y repetida, probablemente para transformarla en verdad, de que el AVE es un medio de transporte ecológico gracias a su alta eficiencia energética. El profesor Taibo también hace hincapié en una idea muy poco tratada en los medios convencionales; el AVE es un ejemplo paradigmático de cómo se produce una transferencia de renta vía impuestos, desde las clases populares hacia las clases más pudientes de la sociedad. Serán estas las que utilizarán mayoritariamente (más del 80% en el caso de la línea Madrid-Valencia) la red de alta velocidad a través de ejecutivos que pertenecen a empresas para las que el tiempo apremia.

Desde la misma perspectiva Joan Olmos denuncia en Deprisa, deprisa (El País. 30.12.10) la ingente cantidad de recursos económicos que se han dedicado hasta el momento y que se derivarán en lo sucesivo al proyecto del AVE. El autor cifra hasta en 97.000 millones de € los recursos destinados a la expansión de la red. Una cifra equivalente al plan de rescate de Irlanda por parte del FMI y de la UE y que invertidas en la red ferroviaria actual, más ecológica, más eficiente y más barata, hubiera redundado en una democratización de los transportes. El autor reclama una reconversión ecológica del sistema de transporte en España bajo los criterios apuntados por Antonio Estevan y Alfonso Sanz en Hacia la reconversión ecológica del transporte en España (1996), un libro necesario (y parece que poco seguido a pesar de su lucidez) del que este espacio de reflexión ha bebido para pensar el transporte actual.

El propio Alfonso Sanz en Hipermovilidad. Síntomas, reacciones y alternativas, un artículo ya comentado brevemente en este espacio, cuestiona el dogma de las infraestructuras desde un punto de vista más general y académico. El autor destaca el componente negativo que se encuentra en los megaproyectos que tienden a la hipervelocidad, hipermotorización e hipermovilidad. Características que provocan un coste ambiental ingente no contemplado en las planificaciones y que se traslada al conjunto de la sociedad. Por eso hace una defensa de la cercanía como paso previo para la recuperación y revalorización de la lentitud, un criterio que conseguiría equilibrar el tiempo con los valores sociales y ambientales que peligran con esta política de apoyo incondicional a las infraestructuras.

Recordemos que la primera línea del AVE se inauguró en el año 92, hace ahora casi 20 años (AVE Madrid- Sevilla). El pasado 25 de enero, el ministro de Fomento declaró que por primera vez en su historia el AVE obtuvo beneficios durante el 2010 (Los trenes AVE dieron beneficios por primera vez en 2010. El Mundo. 25.01.11). Ante estos argumentos es imposible no establecer una relación con los proyectos ferroviarios planteados en Canarias y no recelar de ellos.

Foto 1: La Línea de Alta Velocidad del corredor de Levante, a su paso por el embalse de Contreras. En El Vigia.com
Foto 2: Socavón producido en el exterior del túnel de Peña Rayada en la localidad vallisoletana de Cabezón en las obras de construcción del AVE. En ABC

jueves, 27 de enero de 2011

Ocaso ecológico: El caso de la isla de Pascua



Lo más significativo y pernicioso del combate contra la gran crisis es que quienes deciden los supuestos remedios son gentes del pasado y el pasado no forma hoy parte de la solución sino de la perdición.

En la Red está el profeta. Vicente Verdú. El País. 15.01.2011

Tenemos que redescubrir cómo hablamos sobre el cambio: cómo imaginar formas muy diferentes de organización, libres de la peligrosa salmodia de la revolución. Debemos distinguir mejor que algunos de nuestros predecesores entre fines deseables y medios inaceptables.

Algo val mal. Tony Judt. 2010

En Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen, Jared Diamond, célebre geógrafo, indaga en las causas que condujeron a la autodestrucción de algunas sociedades organizadas del pasado. Entre ellas destaca el caso de la Isla de Pascua situada en la polinesia chilena. Hacia el siglo X se consolidó en la isla una sociedad autosuficiente y jerárquica cuya supervivencia dependía de la pesca de altura y del bosque tropical existente en su territorio. El bosque era una fuente de alimento y madera para la construcción de sus navíos de pesca. La sociedad estaba segmentada en clanes que rivalizaban entre sí y competían por el prestigio y el estatus mediante la erección de unas estatuas de piedra de tipo ceremonial, los moaís.

Dichas estatuas simbolizaban el poder de la jefatura de los clanes y tenían que ser transportados desde las cumbres donde se extraían hasta los centros religiosos situados en la costa. Ahí los erigían utilizando los troncos de los árboles del bosque tropical como instrumento de transporte puesto que era una sociedad que no conocía la tecnología de la rueda. La lucha por el prestigio y la construcción de moaís fue el motor de una carrera competitiva que intensificó la presión sobre el territorio, el sostén que le proporcionaba los recursos para sobrevivir. El agotamiento de los recursos madereros por la competencia en prestigio, provocó la imposibilidad de pescar y de seguir construyendo moaís. La guerra civil entre clanes por el control de los recursos terminó por diezmar la población de la isla hacia finales del siglo XVII, condenándola a la extrema pobreza y a su práctica desaparición posterior. La sociedad de la Isla de Pascua no volvió a ser la misma después de ese cisma. No supieron adaptarse a las nuevas escaseces. Tampoco pudieron o supieron modificar su estilo de vida para reorientar un modelo económico que estaba agotando los recursos naturales a partir de los cuales dependía su supervivencia.

El caso de la sociedad de la Isla de Pascua pone de manifiesto dos aspectos fundamentales desde un punto de vista ambiental. Por un lado la utilización que se realiza por parte de las sociedades humanas del territorio como fuente de sustento y amparo para la supervivencia humana. Sin el territorio la especie humana está abocada al fracaso. Por otro lado, la capacidad de carga de ese territorio, es decir, ese límite ecológico o ambiental más allá del cual la recuperación de un ecosistema es irreversible. La metáfora de la Isla de Pascua es paradigmática y nos sirve para ilustrar que en la actual sociedad global la presión sobre el territorio no sólo es brutal sino que se ha intensificado durante las últimas décadas. El territorio continúa utilizándose desde un punto de vista económico y hace ya mucho tiempo que hemos traspasado esa divisoria ambiental más allá de la cual, es inevitable la recuperación. Muchos son los estudios sobre la huella ecológica que ponen de manifiesto y han alertado sobre la exigencia excesiva en materiales y recursos que la especie humana detrae del territorio y que luego devuelve en forma de residuos. Especialmente desde el año 1.700 (La actividad humana ha sido determinante en el clima en Europa desde el año 1.700. El Mundo. 17.01.2011).

No parece que los avances en la tecnología y la ciencia desarrollados por los más amplios especialistas hayan servido de mucho a la especie humana para tratar el territorio, el planeta, lo ambiental, de forma muy diferente a lo que lo hacían los seres que habitaron la Isla de Pascua. El propio Paul Krugman ha puesto de manifiesto que el aumento en el precio de las materias primas experimentado en los últimos tiempos demuestra, más allá de comportamientos especulativos, la escasez de unos recursos cuya demanda se ha intensificado por parte de las economías emergentes como China, India o Brasil. (El mundo finito. Paul Krugman. 09.01.2011)Estamos inmersos en una transición económica, social y ambiental. Un cambio de paradigma que exige nuevos desafíos a los que hay que dar una respuesta adecuada bajo el marco de la democracia.

Hoy nuestros moaís son los grandes complejos turísticos construidos en las costas canarias, las infraestructuras que dan acceso a los mismos, los equipamientos hoteleros que persiguen albergar una mayor cantidad de turistas, los espacios segregados de los núcleos urbanos que buscan ofrecer al visitante tranquilidad y aislamiento, los campos de golf, las instalaciones náuticas, las playas artificiales que se crean en los aledaños de muchos hoteles. Instalaciones que rivalizan en prestigio y calidad en una carrera competitiva con otros destinos turísticos que ofrecen el modelo de sol y playa a precios mucho más bajos.

Más allá de declaraciones triunfalistas que pretenden generar confianza sin repensar con seriedad el modelo turístico canario al calor de los fastos anuales que se organizan con motivo de la feria FITUR (Avivemos la recuperación turística. Ana Oramas. La Opinión. 09.01.11) no se vislumbran, a corto plazo, cambios reales en el mismo, que continuará centrado en la expansión y en atraer una mayor cantidad de turistas. La actual ley de costas no ha podido frenar el deterioro ambiental de los espacios litorales. Estos continúan interpretándose desde un punto de vista económico y donde las corporaciones relacionadas con el turismo y la construcción marcan los usos del territorio. Gran parte de las franjas costeras del territorio nacional están en manos privadas, urbanizadas y en definitiva profundamente alteradas y deterioradas (La destrucción de las playas españolas. El País. 20.08.10). Canarias no es una excepción a la norma (Las playas que vienen. Diario de Avisos. 13.10.2010) y el propio presidente del ejecutivo canario lo ha dejado muy claro; ¿Es objetivo decir que en un año va a traer un millón de turistas más? Completamente objetivo (Rivero: ´Quien me conoce sabe que no tengo dobleces´. La Opinión. 09.01.11).

La superación de los límites ambientales exige redescubrir nuevas formas de organizar la principal actividad económica de la economía canaria, establecer fines posibles que contemplen la recuperación del degradado y colmatado paisaje canario, principal medio de atracción turístico. ¿Por qué existe esa certeza de que más cantidad generará más riqueza y empleo? Un turismo de calidad y menos intensivo ayudará a recuperar zonas degradadas que se revalorizarán y podrán adquirir nuevos usos, también desde el punto de vista turístico. Y sobre todo permitirá conjugar la actividad turística con las abandonadas actividades agrícolas y ganaderas, fuente de sustento de muchas familias y de cuya colaboración se pueden obtener sinergias intersectoriales positivas. A buen seguro redundarán en la creación de nuevos puestos de trabajo.

La aparente unanimidad de las instituciones y agentes canarios en continuar afianzando el modelo masivo de sol y playa bajo la excusa de generar empleo, demuestra una aquiescencia peligrosa sobre un tema donde otros enfoques permitirían proporcionar una visión refrescante y diferente que podría facultar la salida del atolladero donde nos encontramos. Una democracia de consenso permanente donde no quepan otras visiones disconformes con el discurso oficial, corre el riesgo de quedarse sin respuestas a los nuevos desafíos que un mundo cambiante exige pero, sobre todo, no sería una democracia. El caso de la Isla de Pascua es una metáfora muy ilustrativa a este respecto.

Foto 1: Vivac en la cumbre de Guajara, Tenerife.
Foto 2: Moaís en la Isla de Pascua.

sábado, 22 de enero de 2011

Traquita, pies descalzos y el vacío de Chillida; ¿Caso reabierto?

     
Se trata de material de naturaleza traquítica a cuarzotraquítica, cuyo análisis petrológico muestran una composición básica de feldespato alcalino idiomorfo en formas alistonadas isométricas o prismáticas, con tendencia a presentar agrupamientos de cristales de mayor tamaño. En menor proporción se presentan otros materiales micáceos, férricos y de manganeso. Asimismo se presenta cuarzo en forma de relleno interticial.

Composición de la traquita. En “Tindaya: El poder contra el mito. Jesús Giráldez Macía. 2007. Pág. 45”

Lo que hoy vemos de la montaña de Tindaya son lavas de un volcán que han quedado al descubierto después de que las fuerzas erosivas del viento y el agua desmantelaran la estructura principal, su piel. Situada al noroeste de la isla de Fuerteventura es una montaña mítica y mística. Es mítica porque aglutina valores naturales únicos en el paisaje desértico de Fuerteventura como la piedra que se encuentra en su interior, la traquita. Y es mística porque alberga una de las colecciones más ricas de podomorfos realizados por los pobladores majos, considerados Bien de Interés Cultural (BIC). Para éstos el lugar era un destino de peregrinación sagrada desde el que invocar a sus antepasados muertos y a las lluvias, elemento que posibilitaba la vida en un territorio abrasado por el sol. Por estas y otras razones de tipo botánico y zoológico la formación geológica está considerada monumento natural desde 1994.

El acceso desde la carretera de La Oliva es especialmente atractivo. La figura totémica de Tindaya va asomando solitaria entre los desolados terrenos ambarinos sedientos de agua. Paulatinamente va ganando en altura y mostrando sus pétreas aristas hasta delimitar una imponente mole que se levanta sobre la característica planicie majorera. Una planicie conocida como el Llano del Esquinzo, cuyo nombre los estudiosos de la toponimia no dudan en señalar que deriva del término bereber Fquen, que fue colegido por los cronistas como efequenes y que hacen referencia a templos sagrados. (…) se trata de estructuras de piedras hincadas y de planta circular las cuales abrigarían en su interior algún ídolo al que los antiguos adorarían y protegerían. (Tindaya. El poder contra el mito. Pág. 32. Jesús Giráldez Macía. 2007). Las investigaciones arqueológicas realizadas en el 98 constatan la existencia de una de esas estructuras en las inmediaciones de Tindaya, concluyendo que la montaña fue un centro cultural de gran importancia para los majos.

Decía Ramón Margalef que a pesar de compartir el prefijo eco resulta muy difícil tender puentes eficaces entre la economía y la ecología. El ecológo denunció en ocasiones la contradicción innata del término desarrollo sostenible. ¿Podemos considerar desarrollo un proceso económico entre cuyos efectos se encuentra el deterioro del medio natural donde se inserta el ser humano? Si se produce un menoscabo, ¿Se puede hablar de desarrollo real o mejora en el bienestar? ¿Se puede valorar económicamente esa pérdida? ¿Es ética una valoración exclusivamente económica de un problema que tiene connotaciones sociales, ambientales e identitarias? Todas estas preguntas surgen al reflexionar en el caso de la montaña de Tindaya.

Una de las justificaciones que esgrimieron los promotores de la idea, incluido su autor; “mi obra lo que quería era salvarla” (Hace años tuve una intuición. E. Chillida. El País. 27.07.96) era que convertir Tindaya en una escultura natural serviría como un polo de atracción turístico que contribuiría a sacar a la isla de su ostracismo económico. Sin embargo, ¿Qué estudios avalan dicha reflexión? ¿Cuántos turistas tendrían que arribar a Fuerteventura para que la intervención fuera rentable? Se invertirán 75 millones de € según las últimas informaciones. Muchos turistas tendrán que venir para recuperar la inversión. ¿Qué agentes sociales se beneficiarían de la intervención que implicaría la extracción de la traquita, el acondicionamiento del lugar para la llegada de los turistas, la construcción de la fundación y el museo? ¿Se inserta el proyecto en una política general de revitalización urbana de la zona que contemple la mejora de los equipamientos públicos de la comarca, la promoción de sus productos locales, el impulso de su actividad comercial, la recuperación de la ganadería y otras actividades primarias o por el contrario se trata de una mera intervención independiente que persigue servir solo de escaparate? De escaparates vacíos de contenido pero con un continente muy oneroso para las arcas públicas está plagada Canarias.

Según se ha publicado, la intención del gobierno de Canarias es que el proyecto no tenga coste para las arcas públicas. Para ello se convocará un concurso público y la empresa privada que gane será la que reciba, en régimen de concesión, la explotación turística del monumento durante el tiempo necesario para recuperar los 75 millones de €. Veremos si esto es realmente así ¿Qué empresa privada querrá asumir 75 millones de € a recuperar a largo plazo? En este tipo de megaproyectos la empresa privada no suele arriesgarse, por su elevado coste y su alta propensión a que el coste final tienda a multiplicarse. De ahí que la gran mayoría de los megaproyectos sean asumidos por el Estado. ¿O es que hay algo más, no declarado aún, aunque de sobra conocido, relacionado con el urbanismo de la zona o la explotación de la mina de mármol descubierta en 1990?. Para mí el espacio y para otros la piedra, dijo en una ocasión el escultor (Chillida penetra en una montaña sagrada. El País. 30.07.1995)¿Para quién será la piedra?. Este es el quid de la cuestión.

Un tema pendiente que ni la justicia ha logrado dilucidar y que deberían resolver puesto que es básico asignar responsabilidades por el saqueo en el que se ha convertido Tindaya, es el oscuro proceso en el que se desarrollaron las adjudicaciones de la explotación minera de Tindaya y Tebeto a la empresa Canteras Cabo Verde. También los fondos asignados para los primeros trabajos geológicos y los sondeos realizados en la zona que supuestamente marcaban el inicio del proyecto. Todo ello supuso la desaparición de una cantidad económica que algunos estiman en más de 12 millones de € y que a día de hoy se desconoce su paradero. También se precisa realizar un verdadero estudio arqueológico previo a cualquier tipo de intervención en la montaña, tal y como indica la ley al tratarse de un BIC y cuyo objetivo sería valorar en qué sentido se verían afectados los grabados arqueológicos de la montaña. Otro punto a aclarar; la misma empresa encargada por el gobierno de Canarias para realizar el informe ambiental (Estudios Guadiana) era la misma compañía de ingeniería que se responsabilizaría de la ejecución de la obra. (Tindaya, la obra maldita. El País. 16.22.08). Una incongruencia muy clarificadora de la oscuridad que ha rodeado al proyecto y de cómo ha tratado el tema el Gobierno de Canarias, que se apresuró a catalogar la obra de interés para Canarias. A la postre una declaración a la que suele acudir la Administración cuando le han faltado argumentos sólidos y de peso para justificar los proyectos que pretende impulsar.

El problema fundamental que subyace en el caso Tindaya, al igual que en otros muchos problemas de la realidad canaria es que se continúa considerando el territorio como un recurso económico a explotar, ya sea por agentes privados o la propia administración. Es el paradigma económico basado en la producción, un concepto que no es más que un eufemismo que oculta la extracción, adquisición y apropiación de los recursos de la naturaleza.

Las reflexiones e ideas que provengan de cualquier disciplina artística ya sea la arquitectura, la escultura o cualquier otra y que se materializan en un proyecto a construir, son muy lícitas y necesarias. Mejoran la convivencia humana. Sin el arte es obvio que la humanidad no avanzaría. Sin embargo, no es menos cierto que todas estas intervenciones deberían ponerse en relación con el medio natural donde se insertan, valorando su impacto y su afección de forma objetiva antes de que su huella quede inmortalizada. ¿Si el espacio es ya perfecto a juicio del propio Chillida, cómo mejorarlo? En ese proceso de valoración es imperativo que se cuente con la opinión de la gente directamente afectada por la intervención, dentro de un proceso que debería ser ante todo democrático y transparente. Máxime cuando lo que se ve afectado es el patrimonio natural. El propio Chillida comentó en muchas ocasiones que si el proyecto implicaba la división de la sociedad canaria no estaría interesado en realizar su sueño; Se hará si la gente está de acuerdo. (Chillida pide el consenso para Tindaya. El País. 18.12.96). No solamente hubo y hay división sino que durante muchos años se ha utilizado el proyecto como arma arrojadiza entre los principales partidos políticos canarios. Algo que el escultor también rechazó de plano (Hace años tuve una intuición. E. Chillida. El País. 27.07.96). Un gesto que le honra y que demuestra que era consciente de que el arte no puede ir contra la voluntad de la gente, ni imponerse bajo ningún concepto a pesar de que con posterioridad realizaría algunas declaraciones desafortunadas (Chillida: "Tindaya está parado por una pandilla de incultos. El País. 27.02.1999).

Si esto es progreso ¿Cómo es posible que el progreso sea tan violento?. Lo que está claro es que nuestro actual modelo de sociedad no valora lo suficiente lo que anteriores generaciones depositaron en herencia, ya sea un monumento natural o una construcción arquitectónica. El monumento, que sería una gran escultura para la tolerancia, en palabras del autor vasco, ha sido hasta el momento y con razón, no tolerado por muchos canarios. Si realmente se ha reabierto el caso, el gobierno canario tendrá que enfrentarse nuevamente a esa intolerancia que ha logrado preservar un entorno natural privilegiado.

Foto 1: Tindaya desde la carretera de La Oliva.
Foto 2: Tindaya
Foto 3: Una carretera en Fuerteventura

jueves, 13 de enero de 2011

La élite político-económica: un grupito de amiguetes

    
Dice José Manuel Naredo que en democracia los partidos hacen gestos y promesas al pueblo para conseguir los votos necesarios para gobernar y cuando son elegidos tratan de congraciarse con las élites económico-empresariales (Claves del ciclo político. Público. 11.01.11.) Acertada afirmación con la que obviamente comulgamos. El pasado día 10 de enero, hemos tenido una prueba fehaciente, una más, de que lo indicado por el profesor Naredo ocurre en la realidad. De manera discreta ese día se reunieron pesos pesados de la dirigencia de CC y PSOE con importantes empresarios de Canarias y en concreto de Tenerife (CC, PSOE y empresarios hablan de posibles pactos. Diario de Avisos. 13.01.2011). Una reunión que puede ser interpretada como una reedición, a nivel autonómico y local, del foro que tuvo lugar durante el mes de diciembre entre el gobierno nacional y los 30 empresarios españoles más influyentes. Es esta una más de las pasarelas y conexiones entre la política y la economía, características de estos tiempos que corren. Una auténtica época miserable y de pérdida de valores (sobre todo los públicos) donde la política y la economía se confunden, germen de la corrupción y de que algunos ex-presidentes o altos dirigentes políticos se aseguren un futuro económico muy jugoso (González y Aznar cobran 80.000 € del Estado, además de sus sueldos privados. El Mundo. 13.01.11)

Según se indica en la reseña periodística, la iniciativa del encuentro surge de un grupo de amigos, entre los que se incluyen empresarios y no empresarios, que se reúnen todos los lunes. Si esto es veraz, la sorpresa es mayúscula y refuerza la tesis de que el empresariado y gran parte de la clase política canaria no son más que un grupito de amiguetes, cerrado y opaco que se llaman unos a otros cuando tienen la necesidad de tratar sobre sus asuntillos, que en realidad son los de todos nosotros. Realmente lamentable. Creemos en la libertad de cada agente o institución para reunirse con quien desee y considere oportuno pero las virtudes democráticas deberían regirse por los valores políticos clásicos fácilmente reconocibles por todos; la lucha contra las injusticias, la falta de equidad, el combate contra la desigualdad social, el respeto de lo público y de la creación de unos valores comunitarios, etc. Con este tipo de comportamientos, aceptados acríticamente en cierto sentido por parte de la sociedad, se contribuye al envilecimiento de la democracia y la política actual se aleja de perseguir esos valores clásicos.

Sorprende el momento de este encuentro cuando ni siquiera ha comenzado la precampaña. Pero el ciudadano avispado entenderá que en política nada ocurre por casualidad. Servirá para poner en cuarentena todas las soflamas electoralistas con las que la propaganda política de cada uno de los partidos nos bombardeará en breve plazo. No obstante, es inevitable preguntarse ¿Por qué una reunión con esos empresarios exclusivamente? La economía de las islas no solo depende de la actividad de las empresas que dirigen los presentes en la reunión. ¿Sobre qué proyectos o asuntos empresariales se ha hablado? Los dirigentes políticos son agentes públicos, debería hacerse partícipe al resto de la sociedad de lo que se comentó en esa reunión. ¿Cabe deducir de esta reunión el pliegue de los socialistas a las demandas de los empresarios de la isla por la excusa del empleo, principal eslogan del PSOE en su precampaña? ¿Por qué no repetir el mismo encuentro con los colectivos sociales que tantas demandas han realizado al parlamento y al gobierno canario, a través de vías legales y democráticas como las ILP, tantas veces rechazadas? ¿No sería un verdadero ejercicio de calidad democrática, talante, y capacidad de consenso? ¿Se debe colegir de esta reunión, un acercamiento entre las formaciones de CC y el PSOE? ¿A qué niveles? En la anterior legislatura PP y CC pactaron antes de que los resultados de las elecciones autonómicas fueran públicos ¿Se puede interpretar este encuentro como un pacto tácito? ¿Se han repartido ya las consejerías? ¿Son estos empresarios los que financian las campañas electorales y a las formaciones políticas reunidas? Si es así deberían hacerlo público, contribuirían a destapar esta farsa de democracia.

En su último libro, Tony Judt (Algo va mal. 2010. Ed. Taurus) nos indica que la idea de que las economías capitalistas funcionan mejor en condiciones de libertad, es un asunto más cuestionable de lo que creemos puesto que el capitalismo es un sistema que se ha adaptado a dictaduras de izquierdas y de derechas, a monarquías y a socialdemocracias (Pág. 141). Además, el historiador argumenta que de la caída del comunismo en el 89 no se debe interpretar que la intervención o planificación estatal sean acciones negativas (Pág. 142). Por eso su libro es un intento de volver a revalorizar lo público y lo común, en definitiva la colectividad frente al individualismo y el interés personal que en la actualidad es la norma y está en la base de la actual crisis. Flaco favor le están haciendo a la democracia y a lo público con actitudes como estas, con el agravante de que están directamente promovidas por la propia clase política. No han perdido el tiempo en congraciarse con la clase empresarial. Habría que preguntarse si la verdadera democracia, esa que persigue los valores políticos clásicos, es factible en un contexto de economía de mercado.

Foto: Reunión entre empresarios y el gobierno el pasado mes de diciembre. El Mundo.

sábado, 1 de enero de 2011

2010: Breve crónica del desasosiego

    
El transcurso del tiempo ha demostrado una vez más que vivimos una época en que las declaraciones políticas son gratuitas, contienen un alto grado de grandilocuencia y carecen de base razonada o argumentada. Ha pasado el 2010 y no solo no se ha creado empleo sino que la economía española está lejos de purgar los excesos inmobiliarios que ha cometido en el pasado. Lo que manifestó el Sr. Zapatero hace un año indicando que "La economía española se encuentra en un momento de tránsito desde la recesión a la recuperación que se confirmará en 2010" (Zapatero promete que se creará empleo en el 2010. Público. 31.12.2009) suena a la luz de los acontecimientos un año después, a monólogo cómico de salón. Sería conveniente poner en cuarentena todas las declaraciones realizadas por nuestros políticos. Simplemente no son fiables, no dicen la verdad, y están sujetas a intereses particulares.

La bomba inmobiliaria explosionó pero su onda expansiva aún continúa avanzando y no hay visos de que algún artificiero se decida a obstaculizar su avance con garantías. Lejos de poner las bases para un cambio de modelo económico, se han continuado cometiendo los mismos errores en este 2010. La adopción de decisiones que devuelvan la importancia de la economía real frente a la virtualidad de las finanzas y se proteja el medio ambiente en el que nos movemos es una empresa abandonada a mejor suerte y solo retomada por motivos electoralistas.

De ahí el desasosiego experimentado durante este final de década que quizás sea solo el preludio a la locura total cuando en el 2011 comencemos a experimentar los efectos devastadores de unos recortes en el plano económico que afectan mayoritariamente a aquellos que poco o nada tienen que ver con los orígenes de esta crisis. Mientras, los responsables del actual desaguisado se frotan las manos viendo la desintegración del estado del bienestar y la debilitación de lo público, al tiempo que engordan sus cuentas corrientes con todo tipo de ayudas públicas bajo la excusa de un interés general desvirtuado.

Las filtraciones de Wikileaks parecen ser la única buena noticia en el año que terminó. Bienvenida sea una herramienta que contribuya a crear un mundo más transparente y que saque a la luz pública todos los asuntos que se deciden de espaldas a la ciudadanía. Un año donde la naturaleza se ha ocupado de mostrarnos con toda su crudeza su capacidad de influencia sobre la civilización humana con la erupción del volcán Eyjafjalla en Islandia, los efectos en la costa americana del derrame de crudo en el Golfo de México y el terremoto de principios de año en Haití. Tres ejemplos presentes de un hipotético futuro apocalíptico si continuamos el proceso de esquilmación de todo aquello que nos rodea.

En Canarias, se ha vivido un año terrorífico en lo económico y en lo social. Esta es nuestra particular cartografía del desasosiego:

PGO de S/C de Tfe. Comienzo y fin de un despropósito.
El año comenzó con la aprobación acelerada por parte del ayuntamiento de S/C de Tfe de un plan de ordenación urbana poco debatido con los afectados, con importantes deficiencias legales, luego detectadas y denunciadas por la COTMAC y sin respetar plazos legales de exposición pública. Además obtuvo una gran contestación social que los responsables del mismo se han ocupado de desdeñar. Y finaliza del mismo modo, con la aprobación por segunda vez del mismo plan, de forma rápida, ocultando información a los interesados que debería ser pública y envuelto en una gran polémica por mantener viviendas fuera de ordenación. La tramitación del PGO de S/C de Tfe reúne las características propias de muchos de los problemas que han aquejado a la comunidad autónoma de Canarias no solo en este año que hemos dejado, a saber; ausencia de un verdadero debate democrático entre todas las partes involucradas,uso del territorio como sumidero de desechos y como fuente de recursos naturales que tienden a explotarse, y transferencia de lo público a manos privadas mediante la privatización o la recalificación de determinadas áreas atractivas desde el punto de vista inmobiliario.

Nuevo catálogo de especies protegidas. La destrucción de la biodiversidad.
Estas características también se han detectado en todo lo relacionado con la aprobación del catálogo canario de especies protegidas. Una proposición que no solo ha desprotegido un gran número de especies canarias sino que rebaja el nivel de protección de otras muchas y deja la puerta abierta para legalizar intervenciones sobre ecosistemas que gozan de una protección especial, si esas intervenciones son catalogadas de interés general y no afectan sensiblemente a dicho ecosistema. Nuevamente se ha utilizado el interés general en beneficio privado a costa del deteriodo de espacios públicos de relevancia. La organización WWF ha incluido en su balance anual dicha aprobación como un hito negativo del 2010. Una aprobación detrás de la cual se vislumbran intereses inmobiliarios relacionados esta vez con la construcción del puerto de Granadilla.

De trenes y transrapid. De las arquitecturas espectáculo a las infraestructuras de la desmesura
Y es que la cuestión inmobiliaria sigue jugando un papel protagonista en Canarias. Después de más de una década vendiendo la necesidad de dotar a las principales ciudades canarias de edificios de factura enlatada firmados por el llamado star system arquitectónico, se ha pasado a promocionar durante el 2010 determinadas infraestructuras sobredimensionadas y cuya necesidad social es más que dudosa. Los trenes, los nuevos proyectos viarios, el desdoblamiento de las calzadas o la incorporación del tercer carril en ambas capitales de provincias son ejemplos paradigmáticos que están transformando Canarias de forma irreversible. Tanto en el caso de las arquitecturas espectáculo como en el de las infraestructuras, Canarias ha llegado tarde para desarrollar dichas iniciativas. Hace algún tiempo que las principales urbes europeas han sabido entender que son necesarios otro tipo de edificios más respetuosos con el medio ambiente y que faciliten la convivencia. También que se deben fomentar infraestructuras colectivas en zonas metropolitanas colapsadas por el automovil, artefacto que hay que discriminar si queremos que nuestros centros urbanos ganen en calidad de vida. En Canarias seguimos profundizando el deterioro urbano y empeorando la movilidad con propuestas que se venden como remedios, cuando no son más que parches que solo satisfacen intereses privados.

La irrupción de Avante Canarias. Unos creadores de opinión muy interesados.
Unos intereses privados que en algunos casos han tomado la forma de artículos de opinión como los de la red de debate Avante Canarias. Un grupo que nació durante el 2009 con el objeto de fomentar y estimular el análisis y el debate público sobre algunos temas que a su juicio condicionaban el progreso y el desarrollo de Canarias. Lejos de estimular el debate, este colectivo que agrupa a diferentes empresarios de cierta relevancia en Canarias, ha utilizado sus artículos en diferentes medios y desde su plataforma para tratar de justificar determinados proyectos en los que tienen importantes intereses económicos depositados, cerrándose a un verdadero debate abierto y público. Quizás por eso, su pretensión de generar debate, su debate, pronto cayó en el olvido y sus artículos han desaparecido durante la primera parte del 2010.

Casos de corrupción pendientes de solución. La justicia debe ser más rápida y efectiva.
La organización Transparencia Internacional ha dicho durante el 2010 que la crisis ha elevado los casos de corrupción. En Canarias hay una buena colección de casos que se encuentran en plena instrucción jurídica desde hace ya algunos años y que no han sido resueltos en el 2010. Los desfases urbanísticos cometidos principalmente en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura no deben quedar impunes y el funcionamiento de una justicia ágil e independiente contribuirá a crear una sociedad más justa al mismo tiempo que revalorizaría un sector, el jurídico, tan politizado y denigrado durante el 2010 por parte de aquellos que han visto sus intereses perjudicados por algunas sentencias.

El calentamiento de la precampaña de la campaña electoral. Propuestas a mansalva.
En el mercado de propuestas en el que se ha convertido la política actual, los partidos han comenzado a posicionarse de cara a los comicios autonómicos del próximo mes de mayo. En la prensa y las entrevistas radiofónicas se han sucedido toda una catarata de propuestas relacionadas casi todas ellas con promover más infraestructuras de transporte o desarrollos turísticos. De nuevas playas, trenes ultrarrápidos, renovaciones y soterramiento de viarios, ciudades culturales europeas, etc, se nos ha hablado con cierta profusión durante este año, en un contexto de importante crisis donde hasta el momento escasean las propuestas reales dirigidas a reducir el desempleo preocupante que azota a la economía canaria, mitigar los índices de pobreza, avanzar en cohesión social y demás medidas de tipo social. Lo social está de capa caída, ya no vende o vende muy poco, todo un signo de estos tiempos en los que la única alternativa con la que se nos bombardea son los recortes a diestro y siniestro.

La ruptura del pacto CC-PP. Un divorcio reeditado.
El consenso general de los partidos políticos ante los recortes no ha evitado que una vez más se haya reeditado la ruptura de un pacto político al que sus partes contratantes otorgaron gran autobombo. Una ruptura que responde, más que a tensiones internas entre ambas formaciones, a la necesidad de tomar posiciones con la suficiente antelación para preparar la estrategia política a desarrollar en los próximos meses. Una estrategia en la que cada formación intentará maximizar sus intereses de acaparar poder independientemente de su programa político. CC seguirá ejerciendo su papel privilegiado de comodín que al parecer tanto cabe en los planes de un partido conservador como en las estrategias de un partido progresista. Quizás esa capacidad de pacto que siempre ha mostrado CC tenga que ver con que en Canarias las políticas siguen una única ideología, la conservadora, olvidando otros planteamientos más inteligentes que antepongan el bienestar de la ciudadanía a los propios intereses partidistas.

El cisma del PSC. Pactar para regresar al gobierno.
Cuando mejor estaba la formación socialista en las islas para disputar el poder a los partidos gobernantes ocurre un verdadero cisma que a buen seguro traerá consecuencias y no precisamente buenas. El órdago que lanzó Santiago Pérez a José Miguel Pérez por la lucha de la candidatura a la presidencia del gobierno de Canarias se saldó a favor de este último, quien no dudó en tomarse la justicia por su mano. El tiempo dirá si la decisión de José Miguel Pérez de crear gestoras en los bastiones de Santiago Pérez (S/C de Tfe y la isla de Tfe) fue positiva o no para el partido. Queda, no obstante, un cierto regusto amargo relacionado con la falta de democracia que una decisión autoritaria como esta deja en el partido más votado en las pasadas autonómicas y que ha alardeado de apoyar los procesos de primarias. Y sobre todo quedan las intenciones del PSC de pactar con CC como única fórmula de recuperar el poder. Ante unos hipotéticos resultados favorables en los próximos comicios para el PSC, que no mayoritarios, esperamos más de lo mismo; un modo de hacer política alejado de valores progresistas centrado en continuar potenciando un desarrollo a costa del territorio.

Un millón de turistas más para 2011. Más volumen en un territorio limitado. Más es mejor.
Ya lo dijo el actual presidente del gobierno, será necesario atraer un millón de turistas adicionales en este año que entra para generar empleo y mejorar la maltrecha economía canaria. Está claro que las iniciativas minimalistas de menos es más o mejor con menos fueron sustituidas hace mucho tiempo, si es que han formado parte alguna vez de la política canaria, por las maximalistas centradas en el más es mejor. El tan mencionado cambio de modelo económico, también por los nacionalistas canarios, debería comenzar por la sustitución en los discursos políticos de este tipo de alusiones que lo único que muestran es la misma inercia de resolver los problemas apelando a un enfoque económico agotado, si es que de verdad se persigue ese cambio, aspecto del que dudamos bastante. El monocultivo del turismo, de este tipo de turismo, masivo, parece que continuará su andadura hasta que el territorio que lo soporta diga basta o hasta que la ciudadanía crítica que lo denuncia consiga desbaratar las intenciones desarrollistas de una clase política y empresarial que no ha sido capaz de incluir el territorio en sus propuestas.

El presidente apela al nacionalismo. La tercera vía, por supuesto interesada.
En épocas bisagra los nacionalismos españoles han jugado un papel protagonista. Lo hicieron en la última parte de la legislatura de Felipe Gonzalez y en la primera de José María Aznar. Después del tsunami bipartidista que minoró la participación nacionalista en el parlamento español en el 2008, es previsible que vuelvan a jugar un papel importante después de las próximas elecciones. Máxime cuando en épocas críticas cualquier elemento dotado de la suficiente retórica política y de capacidad de infundir ilusión puede erigirse como salvador. No obstante, no habría que descartar una victoria por mayoría absoluta del principal partido de la derecha en las elecciones nacionales de 2012. Bajo esa hipótesis el ofrecimiento de CC de contar con los nacionalistas para superar la crisis carecería de sentido. Pero en cualquier caso ¿Puede este nacionalismo aportar soluciones reales o al menos otra forma de hacer política cuando CC ha apoyado la política de recortes actual y un presupuesto tremendamente restrictivo validados por el PSOE? Parafraseando al Sr. Rivero Baute, es obvio que el PSOE ha sido parte del problema y el PP no es la solución (por cuanto sentó las bases de esta burbuja inmobiliaria), pero habría que añadir que este nacionalismo también es parte del problema y por supuesto no será la solución. Lo demuestran casi 20 años de gobierno de una autonomía que está a la cola de todos los indicadores sociales, económicos y ambientales.

Partidos minoritarios progresistas. La necesidad de nuevos actores políticos.
Por esta razón es preciso que algunos de los partidos minoritarios que han irrumpido en Canarias al calor de los movimientos sociales logren hacerse un hueco con capacidad de decisión en las próximos comicios autonómicos. Creemos que es necesario un grupo político que aporte una nueva forma de hacer política entre tanta homogeneidad ideológica en el parlamento canario. Un grupo político que sepa integrar el territorio y el medioambiente canario (su principal activo) entre sus propuestas. Que sea capaz de articular una opción económica solvente para salir de esta crisis sin necesidad de que la paguen quienes no la han originado. Que sea capaz de fomentar iniciativas participativas con la ciudadanía dirigidas a profundizar en los cauces de una verdadera democracia participativa. Una formación política que recupere la importancia de lo público frente a la privatización de casi todo que se propone últimamente. En fin, un partido político que sepa capitalizar el creciente malestar de un sector de la población canaria que ya no es minoritario.

Dice Tony Judt en su último libro, Algo va mal, que después de tres décadas de exacerbado individualismo que tuvo su traducción en una política económica exenta de toda regulación bajo el discurso de que cuanto menos Estado más libres seríamos y más bienestar obtendríamos, es hora de recuperar lo colectivo, lo común, bajo la máxima de que lo que es bueno para la comunidad es bueno para uno y no su contrario. El 2011 es buen momento para poner en práctica dicho pensamiento, poniendo las bases para que la sociedad sea más justa socialmente bajo comportamientos de cooperación, donde la esfera económica no sea la que marque el rumbo y donde se vuelva a proporcionar al medio ambiente el sitio que le corresponde. Será difícil pero debemos hacerlo.

Foto 1: Erupción del volcán islandés Eyjafjalla, en SPDnoticias.com
Foto 2: Barrio de El Toscal en S/C de Tenerife.
Foto 3: La Graciosa.
Foto 4: Recreación del maltrato ecológico del planeta. En ecologismo.com