miércoles, 28 de diciembre de 2011

Canarias; entre la violencia y las guerras climáticas (y II)


Las sociedades del pasado que he analizado en este libro le ofrecen a nuestra sociedad en su conjunto soluciones más generales. En mi opinión hay dos tipos de soluciones que han resultado cruciales para inclinar estos desenlaces hacia el éxito o el fracaso: la planificación a largo plazo y la voluntad de revisar valores fundamentales.

Jared Diamond. Colapso. Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen. 2006.

Este próximo año 2012 se celebrará en Río de Janeiro la Cumbre de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, también denominada Río+20. En ella se discutirán los avances que desde el año 1992 se han podido producir en términos de desarrollo sostenible. A nuestro juicio, pocos. No negamos los progresos conseguidos en muchos ámbitos de la sociedad en materia ambiental pero como dice Harald Welzer en su libro Guerras Climáticas, los avances en este campo en las últimas 3 décadas han ido más en la línea de tomar conciencia del cambio climático que en combatir las causas del mismo (Pág. 58).

Tal y como hemos comentado en otra entrada, el autor es muy pesimista respecto a la capacidad de la Humanidad para resolver el cambio climático o en mitigar las consecuencias socioeconómicas que implicaría. Según su interpretación, la existencia de intereses económicos y geoestratégicos nacionales, la incapacidad de la Humanidad para interpretar el problema desde un punto de vista global, la existencia de un importante desfase temporal entre los causantes y los que sufren el cambio climático, lo que dificulta la asignación de responsabilidades, la inexistencia de instituciones globales con capacidad real de sancionar conductas medioambientalmente reprobables, etc, obstaculizan un cambio real en los comportamientos socioeconómicos inductores del cambio climático.

Mesa del Mar. Tacoronte. Tenerife. En el blog de Greenpeace
Las denominadas cumbres climáticas celebradas cada cierto tiempo entre los Estados son un ejemplo perfecto de los muros con las que se topan éstos para tomar decisiones comunes. Un recordatorio histórico de lo que se dice o acuerda en estos eventos internacionales nos muestra este fracaso o, al menos, los tímidos acuerdos a los que se llega vendidos luego a la opinión pública con gran pomposidad y fanfarria a través de los medios.

Ya en la famosa cumbre del 92 de Río de Janeiro, el secretario general de la ONU, Butros Gali, declaraba respecto al Tratado de Cambios Climáticos firmado en aquella ocasión que era un tratado pragmático que refleja las realidades políticas y las prioridades económicas que prevalecen en el mundo de hoy. Unas declaraciones que ponían el foco en la falta de contenido del mismo. Años más tarde, en 1997 en la cumbre de Kioto se decía que por ahora las ofertas de las delegaciones clave en Kioto son las siguientes: EE UU, el mayor emisor de gases de efecto invernadero (un 24,5% del total mundial), propone estabilizar en el 2008 o 2012 las emisiones al nivel de 1990; la UE lleva una propuesta de reducción del 20% en el 2010. Unas afirmaciones irrisorias vistas hoy en retrospectiva y considerando que, tres lustros después, ni siguiera la crisis ha logrado una reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Unas cumbres en las que ni siquiera los dos grandes actores internacionales han podido alcanzar acuerdos vinculantes. En el año 2000 se indicaba que la cumbre del clima de La Haya terminó ayer con un rotundo fracaso al no alcanzar ningún acuerdo los principales negociadores: Estados Unidos y la Unión Europea. Aún en 2011 después de años de negociaciones y pese al desarrollo de las renovables, un 40% de la nueva potencia instalada en la última década se produjo con térmicas de carbón, especialmente en China e India. Semejante panorama y ante el fracaso de la última cumbre del clima celebrada en Durban es normal concluir con el periodista Rafael Méndez que la negociación del clima es como una bicicleta. Que mientras pedaleas -negocias- al menos no te caes. Así van pasando cumbres, la de Durban es la decimoséptima, y los avances llegan con cuentagotas. Tanto, que la bicicleta parece estática. Consume esfuerzos y cansa, pero no avanza. 

Cartel de la Cumbre de Durban celebrada en Sudáfrica a principios del presente mes
Canarias está situada en una zona geográfica sensible a las consecuencias naturales del cambio climático como muy bien relata Salvador González Escovar en La amenaza del cambio climático en Canarias. A la luz del texto Guerras Climáticas, urge cuestionarse qué hacer desde el punto de vista socioeconómico en Canarias para reconducir el escenario apocalíptico que se avecina en un par de generaciones.

Entendemos que lo primero que deben hacer los gestores públicos y privados canarios es recuperar la planificación a medio y largo plazo mediante la cooperación y la participación de todos los actores de la Sociedad Civil, la política y los agentes sociales, abandonando el cortoplacismo al que la política de las últimas décadas nos tiene acostumbrados. También es preciso que se trabaje para desterrar la percepción, ampliamente extendida, quizás por la visión economicista que impera, de que la protección del medio ambiente es incompatible con la obtención de beneficios o el desarrollo socioeconómico de las sociedades. En muchas de las declaraciones realizadas por algunos políticos canarios subyace esta idea. Por ello es imperioso ser lo suficientemente responsables y poner las bases para prevenir todo este tipo de derivaciones. Algunas líneas de trabajo que ineludiblemente deberían estar en la agenda de los políticos canarios así como formar parte de las exigencias de la Sociedad Civil podrían ser:

- Trabajar políticamente para que las islas sean un territorio neutral y de paz ante el estallido de cualquier conflicto violento.
- Potenciar de forma comprometida y duradera líneas de cooperación económica y social con los países africanos emisores de inmigración.
- Invertir de forma urgente y decidida en generar energía bajo fórmulas renovables que modifiquen la alta dependencia que la economía canaria presenta respecto del petróleo y de los combustibles fósiles.
- Implantar estrategias de desarrollo bajas en el consumo de carbono y de materiales.
- Fomentar un turismo más sostenible con el territorio canario que respete sus limitaciones y potencie sus fortalezas paisajísticas.
- Impulsar prácticas de consumo responsable frente hábitos de consumo que incrementan la huella ecológica de los canarios.
- Desarrollar políticas educacionales que pongan el medio ambiente en el centro de sus planes de estudio.
- Implantar planes de movilidad sostenible que penalicen y desincentiven el uso del vehículo privado y potencien el transporte colectivo.
- Promulgar leyes que profundicen en el ahorro y la eficiencia energética.
- Trabajar para que el principio de precaución rija las decisiones de tipo medioambiental.
- Proteger el mundo rural, apoyando las iniciativas que contribuyan a su conservación, las dirigidas a evitar su despoblamiento y las estrategias que fomenten el empleo verde en el medio rural y también en el urbano.
- Prohibir los desarrollos de infraestructuras urbanísticas, turísticas, viarias y de otro tipo en zonas de alta sensibilidad ecológica.
- Proteger la biodiversidad presente en nuestra privilegiada naturaleza.
- Implantar políticas de reciclado de residuos y reutilización frente a la incineración, la acumulación o a la mera reposición de productos.

Existen muchas otras propuestas que invitamos a mencionar y a impulsar durante este año 2012 que está a punto de nacer. Demorar este tipo de decisiones traerá importantes consecuencias negativas para Canarias.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Canarias; entre la violencia y las guerras climáticas (I)


Hemos visto la disminución del peso del dólar, la desintegración de los sueños europeos, la carrera armamentística en Asia y la parálisis del Consejo de Seguridad de la ONU cada vez que se amenaza con un veto; ¿acaso no indican todas estas cosas que estamos entrando en terreno desconocido, en un mundo agitado, y que, en comparación con él, la visible alegría de los clientes que salen de una tienda Apple con un dispositivo nuevo resulta, no sé, tonta y sin importancia?


Sombrío porvenir el que dibuja Harald Welzer, en su texto Guerras climáticas. Pronostica un recrudecimiento de la violencia en el Planeta Tierra como resultado de la intensificación de las consecuencias del cambio climático. La modificación de las condiciones de vida en los ecosistemas por el deterioro de sus capacidades para albergar vida, producto de unas relaciones económicas que impulsan el cambio climático, incrementará la tensión entre actores locales y/o internacionales por controlar esos recursos que escasearán cada vez más. Estas tensiones contribuirán a modificar los débiles equilibrios existentes en determinadas zonas del mundo, muchas de ellas con alto grado de inestabilidad política y grandes carencias sociales. La ruptura de estos frágiles equilibrios derivará en conflictos violentos que serán una constante en un futuro muy próximo. Ya hay ejemplos claros como los conflictos bélicos en Darfur o el genocidio de Ruanda, aunque nadie les preste atención porque no modifican los intereses geopolíticos y energéticos de las grandes potencias que se reparten el Planeta, como si de una tarta se tratara. Otros como los conflictos en Irak o en Libia han sido hábilmente vendidos a la opinión pública como intervenciones para derrocar dictadores.

Cabe preguntarse cuál es la posición de Canarias en este escenario que describe el autor y cuáles serían las consecuencias socioeconómicas que sufriría ante un futuro deterioro de las condiciones climáticas y/o ante un eventual estallido de la violencia en el planeta. Sin ánimo de ser exhaustivos, lo que sigue es una breve cartografía de lo que puede traernos un mañana convulso:

1. Unas islas que refuerzan el cambio climático con su alta dependencia de combustibles fósiles.
La generación de energía a través de la combustión del petróleo y sus derivados alcanza en las Islas Canarias un 95%. Esto significa que la dependencia de la economía canaria de este combustible fósil es total. Por esta razón y otras muchas relacionadas con las condiciones de seguridad, las intenciones de la élite política que detenta el poder en las islas y de cierta clase empresarial de introducir el gas, no solo no se traducirá en una disminución de las emisiones de CO2 a la atmósfera sino que permitirá que el suministro y la evolución del precio de este combustible siga los mismos patrones de comportamiento que los del petróleo. Su estabilidad dependerá de las condiciones geopolíticas de los países que cuentan con reservas en sus entrañas, principalmente Nigeria o Argelia en el norte de África. Unas reservas que también para el gas natural son limitadas lo que se ignora deliberadamente porque detrás de estos proyectos solo existe la posibilidad de obtener plusvalías. Mientras tanto, se obstaculizan otras formas posibles y más limpias de generación de energía al tiempo que la atmósfera canaria aumenta las concentraciones de gases de efecto invernadero, causante principal del cambio climático. Mientras, nuestro presidente del gobierno de Canarias, el Sr. Paulino Rivero, no deja de repetir que en 2015, Canarias será capaz de generar el 30% de la energía bajo fórmulas renovables. Las toneladas de mentiras que se dicen en estas islas asombra.

2. Unos responsables políticos aferrados a estrategias históricamente caducas.
El regreso a la escena mediática de la posibilidad de realizar prospecciones petrolíferas a 50 Km de Canarias, nos muestra a las claras los presupuestos caducos que aún en pleno siglo XXI continúan aplicando una clase política cuya preparación para afrontar los grandes retos que se avecinan deja mucho que desear. Las palabras del Señor Bravo de Laguna, presidente del Cabildo de Gran Canaria, sobre esta cuestión, evidencian una miopía absoluta: Deberíamos estudiar racionalmente una posible, hipotética explotación si hay recursos naturales que puedan ser explotados en las proximidades de nuestras islas sin que ello afecte para nada ni al medioambiente ni al turismo. Sentimos curiosidad por conocer qué normas de seguridad implementará el Sr. Bravo de La Laguna para mitigar los efectos de las prospecciones en el entorno natural o en el turismo. En la era de la Sociedad del Riesgo, decir que se puede garantizar la seguridad es desconocer los riesgos que implican los desarrollos tecnológicos actuales, demostrando que se vive aún en la primera mitad del siglo XX. Inaugurada en 1983 con la tragedia de Bhopal, la Sociedad del Riesgo se caracteriza porque determinadas decisiones pueden implicar riesgos que son incontrolables, incuantificables, indeterminables e inatribuibles, como han demostrado los accidentes de Fukushima en Japón o el escape de crudo en el Golfo de México. Convendría no olvidar que las catástrofes sociales empiezan allí cuando se toman decisiones que van en la dirección equivocada (Harald Welzer dixit en Guerras climáticas. Pág 244). Las declaraciones de los políticos canarios adolecen de utilizar los mismos esquemas de pensamiento que han abocado a la Humanidad al desastre; apropiarse de recursos fósiles limitados mientras se desdeñan interesada e irresponsablemente otras opciones sostenibles de generación de energía.

Las declaraciones del representante del PSOE en Fuerteventura, Juan Bernardo Fuentes, comete los mismos errores; (…) Si se van a autorizar (las prospecciones) prefiero que las explotemos nosotros a que lo haga el reino de Marruecos. (…) pero tenerlas ahí explotándolas otras personas cuando el riesgo es el mismo pues prefiero que lo hagamos nosotros por dos razones, porque el nivel de salubridad sería más exigible y estaríamos mucho más garantizados a nivel de seguridad, y porque económicamente beneficiaría mucho más. Los últimos grandes accidentes relacionados con la energía han ocurrido en territorio de naciones democráticas. En estos casos se suponía que las garantías y los protocolos de seguridad respetaban los más altos estándares. No ocurrió así. A posteriori, se demostró que las compañías que operaban estas actividades, ahorraban costes dejando de respetar determinadas garantías que tenían incidencia directa en la seguridad de los trabajos. Lamentablemente los recortes también llegan a los protocolos de seguridad. Además, en la era del riesgo global, los sistemas de evaluación de esos riesgos caen en manos de individuos que no tienen incentivos para realizar una valoración realista y objetiva de los mismos. Al contrario, son individuos cuyas valoraciones están sesgadas por los intereses económicos o estratégicos de las compañías para las que trabajan. Convendría que alguien se lo comentara al señor Bernardo Fuentes. Por mantener e impulsar propuestas superadas por las circunstancias actuales que las hacen inservibles para el bien común, aunque muy lucrativas para algunos intereses particulares y por su incapacidad manifiesta de pensar a largo plazo, nuestros políticos se convierten en una auténtica amenaza para el futuro de las islas.

3. Proximidad a zonas con alta probabilidad de sufrir estallidos de violencia.
La situación geográfica de las Islas Canarias es un privilegio que otorgó la naturaleza en tiempo inmemorial y que se traduce en el disfrute de un clima amable, ventaja competitiva frente a otros destinos turísticos. Pero igualmente puede ser una debilidad. El norte de África, con países inestables políticamente como Mauritania, Argelia, Libia, Túnez, Egipto o el mismo Marruecos a unos 100Km de las costas canarias, sitúa a las islas en la zona geopolítica de influencia con un gran riesgo de conflictos bélicos. El papel desempeñado por China a nivel global, convirtiéndose en la gran factoría mundial ha provocado que haya pasado a importar grandes volúmenes de energía. En su empeño por continuar apuntalando su modelo de crecimiento, el Gran Dragón oriental no dudará en competir por los recursos naturales del planeta (petróleo, madera, cobre, hierro, níquel, aluminio, carbón, oro, diamantes…). Y esto se detecta en el desembarco de China en el continente africano, financiando la construcción de infraestructuras al tiempo que se apropia de sus recursos naturales. Los movimientos de EE.UU. para contrarrestar el poder geoestratégico del gran país oriental en el continente, originará tensiones de envergadura que pueden situar a la islas en la tesitura de apoyar una eventual intervención de la OTAN a través de la participación de España. Bajo este escenario, Canarias puede ser utilizada como plataforma militar, como punto de escala de operaciones bélicas en el continente negro, como centro de aprovisionamiento de los países integrantes de la OTAN, o como cualquier otra utilización oportunista de orden bélico. Un escenario que tendrá importantes afecciones en el medio natural canario y en su principal actividad económica, el turismo. Bajo estas circunstancias la vida en Canarias sufrirá un cambio de proporciones aún no cuantificadas.

4. Intensificación de la lucha por los recursos.
La guerra climática iniciada en el norte africano, convenientemente vendida en los medios de comunicación como una guerra para derrocar a un sátrapa (Gadafi), fue un conflicto desatado para el control de los recursos petrolíferos en la zona por parte de Occidente. A buen seguro estos enfrentamientos se recrudecerán en lo sucesivo. Interpretados hasta el momento de manera positiva por unos medios de comunicación cortos de miras y una clase política obsesionada con proporcionar noticias positivas, los últimos conflictos en los países norteafricanos han mejorado los indicadores turísticos de este año 2011 en Canarias. Pero de igual modo que han traído prosperidad en la ortodoxa interpretación de la economía dominante, cuanto más turistas mejor, cabe una interpretación responsable poniendo de manifiesto el incremento en la presión que sufriría el territorio canario como resultado de la llegada masiva de turistas ante el mantenimiento de una economía de guerra en los países árabes. La posibilidad del inicio de las prospecciones petrolíferas en las aguas limítrofes con Marruecos, la opción de construir una central nuclear en el país árabe, etc, caen dentro de la lucha por los recursos que el sistema económico imperante obliga ante las enormes necesidades de energía que requiere y que tendría consecuencias sobre el archipiélago.

5. Canarias como receptora de migraciones masivas.
A medida que la intervención de China y las naciones occidentales en el continente africano genere transformaciones en forma de desplazamientos de personas por proyectos de infraestructuras, agotamiento de recursos, masificación de entornos urbanos, conflictos bélicos, etc, se producirán movimientos masivos de gente que buscarán huir de unas condiciones de vida cada vez más deterioradas. Las Islas Canarias, puerta trasera de ese proyecto económico y político que es la UE, son el paraíso del bienestar y el turismo para ciudadanos africanos receptores de las imágenes difundidas por los medios de comunicación, las agencias de publicidad y las compañías turísticas. A unos 100km del continente negro y bajo circunstancias de supervivencia, no dudarán en optar por la migración como ya se ha producido de forma masiva hace unos años y se mantiene en forma de goteo continuo en la actualidad. Una masiva llegada de inmigrantes, mantenida en el tiempo traerá consecuencias para las islas que irán desde las naturales por la presión sobre el territorio, las sociales por la llegada de forma ilegal de ciudadanos de los países africanos y las políticas, por la radicalización de ciertos discursos partidistas relacionados con la estigmatización del que viene de fuera. Unas consecuencias con evidente influencia en la vida de la población canaria.

En lugar de optar por una huida hacia delante, cabe pensar en qué podemos hacer para revertir o al menos mitigar las consecuencias socioeconómicas que traerá el cambio climático en marcha.

Fotografías de Carlos A. Schwartz pertenecientes a su trabajo Panorámicas (2006) publicadas en su web. Agradecemos que nos permita publicarlas como acompañamiento al texto.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Las Teresitas; el paradigma de una era corrupta (II)

    
Lo que pone de manifiesto es que el fuero de los parlamentarios se está prestando para, a base de alargar las causas, conseguir impunidad. Es increíble que en este país al yerno del Rey, miembro de la Familia Real, lo pueda imputar y empapelar un juez ordinario y a toda esta farándula, que han aprovechado su actividad política para meterse en asuntos en los que no se debieran meter, pues resulta que tienen un blindaje utilizando el fuero. Este tema del fuero es una vergüenza, una antigualla que ya no tiene sentido y una contradicción flagrante con uno de los principios constitucionales que es la igualdad ante la ley.

Conocer el backstage de la sociedad canaria es interesante porque nos indica de qué está hecha, si de corrupción y envilecimiento o de justicia, democracia y legalidad. No deberían sorprender los mecanismos que el ser humano es capaz de habilitar para crear una segunda esfera de relaciones y comportamientos con sus iguales. Una especie de segunda sociedad que funciona como trasunto modificado de la primera y cuyas características son la ilegalidad, la degradación moral y la ausencia de la ética más absoluta. Una segunda sociedad furtiva que se oculta deliberadamente por parte de sus promotores al entendimiento y la crítica de la ciudadanía pero que contribuye al funcionamiento de la primera, la que vemos todos en los medios y captamos en la cotidianidad del día a día bajo una apariencia de legalidad, normalidad y naturalidad.

Un backstage que funciona gracias a la existencia de un sórdido engranaje perfectamente engrasado con el lubricante que proporciona el dinero fácil, la ausencia de moral de sus protagonistas, la soberbia de personalidades encaramadas a lo más alto del poder y la creencia de que sus actos quedan impunes porque dominan los resortes para ello. Todo esto apuntalado, todo hay que decirlo, por una extendida indolencia política de una parte importante de los canarios que hace tiempo claudicaron de sus responsabilidades ciudadanas. Todo ese backstage se muestra a las claras a la sociedad canaria desde que el pasado día 1 de diciembre se desclasificara el sumario del caso Las Teresitas.

En la aparente normalidad de lo ordinario ocurren comportamientos que permanecen ocultos al común de la ciudadanía. Estos comportamientos muestran las desigualdades que dispone cada uno de los ciudadanos que conforman la sociedad en cuanto a sus oportunidades para sobrevivir. Se descubren déficit de gestión y demuestran una cuestión vital para entender nuestra sociedad; que la corrupción está ahí, casi como una institución inmanente a la que se recurre como una opción disponible entre otras muchas.

Una cuestión legítima que podemos plantear es cómo es posible que los promotores de esta gigantesca trama de corrupción, perfectamente orquestada y planificada, fueran capaces de mantener una conducta corrupta e ilegítima, como la que se desprende de la lectura del sumario, desempeñando al mismo tiempo el papel de presuntos representantes del pueblo y de la democracia en los cargos que representaba cada uno de ellos. Pues reduciendo la disonancia que debió generar en sus conciencias la doble condición de una imagen pública que es opuesta al comportamiento que practicaron en las cañerías del poder. Una reducción que se tuvo que articular a través de ignorar tal contradicción. Una vez ignorada psicológicamente la disonancia moral, desparecía el obstáculo personal para delinquir. ¿Y cómo es posible que un individuo ignore el choque psicológico que le produce su conciencia frente a un comportamiento delictivo? La respuesta hay que buscarla en la pérdida de valores y la degeneración de una sociedad que ha permitido que todos estos individuos imputados, políticos, empresarios, banqueros, periodistas, abogados, etc, hayan podido integrar sin dificultades un comportamiento personal contradictorio con sus responsabilidades públicas.

Una reflexión a aplicar también a la figura de los empresarios. Los buenos empresarios tienen en cuenta el entorno y la comunidad donde sus negocios tienen lugar. Es evidente; si se desdeña el cuidado de la comunidad, existe la posibilidad de que la obtención de beneficios se esfume. ¿Exime la lícita búsqueda del beneficio privado que persiguen los empresarios de emplear para ello cualquier argucia o estratagema que se les ocurra vulnerando la legalidad vigente? En absoluto. La pérdida de valores masiva que se advierte en la presente época ha llegado hasta el concepto mismo de empresario, desvirtuando su función en la comunidad. Unos empresarios que no arriesgaron ni un euro en esta operación no deben catalogarse como tales. Son simple y llanamente captadores de rentas para perjuicio de la comunidad. Ante tantos casos donde se descubre a posteriori que los desmanes campan a sus anchas, es preciso que aceptemos que la corrupción es algo habitual y normal en esta sociedad donde la ética y la moral son categorías descatalogadas, abandonadas en la práctica habitual, arrinconadas en las mentes de quienes los perpetran.

Una aceptación de la existencia de la corrupción no para asumirla acríticamente, sino para combatirla desde la convicción de que la política actual es consustancial a la misma y por tanto cabe exigir el máximo grado de transparencia a quienes la desempeñan. Dejar al descubierto todos y cada uno esos déficits, de los vacíos y los parches que se aplican para esconderlos y que en situaciones normales pasan desapercibidos, parapetados detrás de declaraciones mentirosas, disimulados tras conductas que pasan por simular naturalidad, escondidos o ignorados después de acuerdos pretendidamente democráticos o legítimos, sepultándolos mediáticamente bajo acontecimientos de segundo orden que se venden como noticias, es un imperativo para construir una sociedad transparente, justa y democrática donde todos podamos vivir en armonía.

Y en ese proceso de sacar a la luz lo que ocurre tras las cortinas de la democracia, es imprescindible la existencia de un Estado de Derecho que sea capaz de intervenir con la contundencia necesaria en la regulación y la sanción de conductas ilegítimas. Para que la corrupción y todos los tejemanejes no salgan rentables a quienes los perpetran. Un Estado de Derecho ágil que sepa sortear las trabas que estos perpetradores arrojan a menudo contra él desde el propio sistema, aprovechando las lagunas e indefiniciones que posee para obstaculizar su correcto funcionamiento. Porque no basta con ser conscientes del problema, hay que atacar las causas que permiten la aparición de los mismos. Y esa exigencia solo puede venir de la mano de la gente de la calle, que debe rescatar y recuperar sus obligaciones cívicas y ciudadanas. Hoy la única oposición posible y real, es la que pueda venir desde la calle (Alberto Montero Soler dixit).

Unas obligaciones ciudadanas que debemos recuperar y aplicar perentoriamente para no dejarnos embaucar por campañas periodísticas interesadas. El caso Las Teresitas se alargará aún más por aforamientos y por la burocracia jurídica. Y la dilación hará que el tiempo efectúe su brutal trabajo en forma de olvido, prescripciones y resignación de una parte de la sociedad frente al problema. Mientras, la ciudad se recupera del saqueo a duras penas y el dinero público robado continúa dando sus réditos en paraísos fiscales a quienes lo robaron. Todo ello abona el terreno para que el caso se salde con condenas laxas y una aceptación indiferente de la opinión pública. Ojalá nos equivoquemos.

Imagen: Playa de Las Teresitas. En Rinconcito Canario

domingo, 4 de diciembre de 2011

Violencia y guerras climáticas

   
Quien ha crecido en un mundo donde nunca hubo una guerra, nunca un terremoto que destruyera la infraestructura y nunca una hambruna creerá que la violencia generalizada, el caos y la pobreza son problemas que atañen “a otros”. El marco de referencia creado en etapas de relativa estabilidad no está calibrado para casos de crisis o catástrofes, sino para irregularidades de menor magnitud, como incendios forestales o inundaciones (Pág. 240).

Guerras climáticas. Harald Welzer. 2011.

Dice Harald Welzer en su libro Guerras Climáticas que los episodios de violencia que azotan nuestro mundo no son hechos aislados o anormales, forman parte habitual en el devenir de la Historia. Impactante reflexión; nos indica que la violencia y no la paz es una consecuencia normal en el desarrollo de nuestra sociedad. La Modernidad, dice Welzer, no es un proceso neutral. El proceso social por el que las comunidades humanas abandonaron sus condiciones preindustriales para transformarse en sociedades hiperindustrializadas, productivistas y consumistas, genera desigualdad y pérdida de bienestar. Y durante el pasado siglo XX se ha constatado que existe una estrecha relación entre la generación de pobreza y la guerra. La violencia es, por tanto, uno de los resultados de la Modernidad. En la medida en que existe como posibilidad para crear orden, la violencia sirve como instrumento para resolver aquello que es percibido como un problema social por parte de los afectados. Máxime cuando existe algún tipo de presión para solventar dicho problema con éxito. En este contexto, las opciones más radicales e inimaginable para solucionar el problema comienzan a ser barajadas por el ser humano hasta hacerlas totalmente plausibles. Welzer pone como ejemplos, el Holocausto judío, la desintegración de Yugoslavia, el genocidio en Ruanda o el terrorismo de origen islámico.

La Modernidad tiene otra consecuencia fatal para las aspiraciones de supervivencia de la especie humana. El agotamiento de unos recursos fósiles limitados para sostener unos niveles de producción y consumo ilimitados está provocando cambios que ya son perceptibles en el clima. Unos cambios que provocan alteraciones en el comportamiento de muchos ecosistemas, modificando las condiciones de vida de sus individuos. La degradación de los suelos permafrost, las sequías y el avance del desierto, las inundaciones y el cambio en el régimen de huracanes, la acidificación de los mares, etc, son consecuencias naturales que traerá aparejadas derivaciones sociales. Welzer alerta sobre las efectos sociales que traerá el cambio climático interpretándolo no como una catástrofe natural, como se realiza comúnmente, sino como una catástrofe social. El cambio climático traerá consecuencias sobre colectivos enteros de individuos al modificar sus condiciones de supervivencia. En este escenario, los conflictos por controlar los recursos que tienden al agotamiento se intensificarán, se producirán movimientos masivos de individuos que buscarán mejores escenarios de vida, se incrementará el número de refugiados hacia las islas del bienestar que representan Europa y Norteamérica….Bajo estas premisas, el frágil equilibrio existente en el Planeta en materia de geopolítica, de poder, de recursos, etc, terminará por resquebrajarse. Todos estos resultados multiplicarán las probabilidades de conflictos violentos, recrudeciendo los que ya existen, iniciando otros bajo esquemas clásicos (un país declara la guerra a otro) o apareciendo nuevos métodos de generación y uso de la violencia como fruto de que el Estado, en el proceso de fragmentación o fragilidad paralelo a la globalización, carece o termina por perder el monopolio para ejercer la violencia. Otros actores, habilitados para crear violencia porque captan expectativas de negocio y de obtención de beneficios, no dudarán en originar condiciones de guerra y mantenerlas por tiempo indefinido. La guerra permanente, los mercados de la violencia, los señores de la guerra, la externalización de la violencia, los atentados suicidas, etc, son nuevos formatos que adquirirá la violencia y que cada vez más ocuparán un papel protagonista en lo sucesivo (Págs.154-179). Lo estamos viendo ya con los secuestros de cooperantes en África.

Guerras climáticas es un texto esclarecedor, crítico con el devenir de la Humanidad e incómodo por su pesimista conclusión. La incapacidad de la Humanidad para interpretar el problema del cambio climático como una amenaza de tipo global (las últimas cumbres sobre el clima, Copenhagen, Durban,… son sintomáticas), la desidia e insensibilidad que mostramos en términos generales frente a las consecuencias del mismo (ni individualmente ni colectivamente existen incentivos para modificar nuestros hábitos); y los intereses de aquellos actores que se benefician del actual status quo (al no querer abandonar una situación de poder ventajosa), hacen muy difíciles la reorientación de los comportamientos que causan el cambio climático al objeto de evitar la modificación irreversible de la vida en el Planeta (Pág. 311). El incremento en un 49% de las emisiones de CO2 en las dos últimas décadas es una evidencia inapelable en este sentido (Las emisiones de CO2 marcaron un nuevo récord en 2010: 10.000 millones de toneladas. 04.12.11. El País). Ante manifiesta incapacidad: ¿Es posible entonces creer realmente que las cosas van a mejorar? Cuando se propaguen y se vuelvan más tangibles las consecuencias del cambio climático, aumenten la miseria, las migraciones y la violencia, se incrementará la presión para solucionar el problema y se acotará el espacio mental. La probabilidad de hallar estrategias de solución irracionales y contraproductivas irá en aumento, y esto se aplica sobre todo a la problemática de la violencia, que con el cambio climático se agudizará (Pág. 314).

Con un lenguaje claro, contando las cosas tal como son y sin edulcorantes que maticen el diagnóstico tan pesimista que se desprende de la obra, Welzer nos pone en alerta del casi irreversible proceso de degradación social en el que está inmersa la Humanidad, obcecada en solucionar sus problemas utilizando los mismos esquemas de pensamiento que están en el origen de los mismos. Pero, como en las buenas historias, el autor deja un resquicio para la esperanza. Esa puerta al optimismo pasa por afrontar el problema del cambio climático aplicando otras formas de pensar y de proceder. Es necesario pensar más allá del día a día, es decir, pensar de manera política. (…) Y esto significa que, precisamente en una situación de crisis, hay que animarse a elaborar uno mismo visiones de futuro, proyectos o simplemente ideas que aún no hayan sido pensadas. Welzer considera que la solución exige plantear un cambio cultural que derivaría de formular la siguiente cuestión ¿Cómo se quiere vivir en el futuro en la sociedad de la que uno forma parte? (Pág. 305). Una pregunta de calado e intergeneracional que escapa a los dictados cortoplacistas y resultadistas en los que nos movemos en la era de las cotizaciones bursátiles y la prima de riesgo. Para responder a esta cuestión en la línea de mitigar los efectos del cambio climático, es urgente avanzar para crear las condiciones de una buena sociedad. Unas condiciones que implican la adopción de los siguientes criterios:

1º- Criterio de Reversibilidad. Las decisiones que afectan al desarrollo social de las comunidades, esto es, todo aquello que tiene relación con la justicia, la seguridad, la educación y el medio ambiente deben cumplir el criterio de reversibilidad. Una condición que implica eludir decisiones que introduzcan a la sociedad en un callejón sin salida del que no pueda volver, del que no haya alternativa hacia otras formas de estructuración. Las catástrofes sociales empiezan allí cuando se toman decisiones que van en la dirección equivocada. (Pág. 244).

2º- Criterio de Participación. Las sociedades deben trabajar para incrementar la participación de los ciudadanos en aquellas decisiones de largo alcance. Lo cual significa que el futuro de las sociedades debe construirse con la intervención ineludible de aquéllos que integrarán ese futuro a través de formas más directas de democracia.

3º- Criterio del Empoderamiento. Un sujeto activo políticamente capaz de eludir decisiones de corte irreversible para la comunidad, obliga a fortalecer la Sociedad Civil, es decir, dotar de poder, influencia y autoridad a los colectivos sociales de modo que pueda crearse un nexo de identificación entre esos sujetos sociales y la sociedad que son capaces de construir. Una identificación basada en el compromiso social capaz de cambiar las prácticas actuales de la Humanidad para derivar hacia otros comportamientos que garanticen la supervivencia.

Una tarea encomiable, necesaria y urgente de la que se detectan escasos avances hoy en día. Preocupante.

Imagen 1: Portada del texto Guerras Climáticas
Imagen 2: Mar de Aral 1973-2009. En photobucket

lunes, 21 de noviembre de 2011

20N: De la necesidad de pluralidad política al monopartidismo

  
En una coyuntura económica cuyos orígenes hay que situarlos en ideas de corte conservador que han profundizado la desigualdad, la injusticia social, el despilfarro económico, el deterioro ecológico, la corrupción, las burbujas inmobiliarias o la ausencia de solidaridad en España, parece impensable que se continúe apostando por más de lo mismo. Quedará para los expertos el análisis sociológico que intente clarificar por qué razón dejamos en manos conservadoras, además con amplia mayoría política, la travesía que nos espera en una coyuntura que después de más de tres años de severa crisis no parece que alguien vislumbre una salida justa y democrática para todos.

Las autonómicas del pasado 22M ya produjeron un tsunami de derechas de proporciones gigantescas que adelantaba este resultado. Barrió del mapa cualquier atisbo de pluralidad política en medio de una relevante reivindicación popular por parte de los protagonistas del 15M. Una reivindicación que exigía un sistema democrático más representativo y la exploración de otros caminos de salida de la actual situación. Solo formaciones alternativas de implantación local tomaron en consideración dichas propuestas. Después de esta noche, el PP tendrá absoluta libertad para acometer su programa electoral y contará con el poder autonómico suficiente para perpetrar todo aquello que tenga previsto realizar.

En el marco de una Europa con un profundo déficit democrático, cuyas principales instituciones se encuentran secuestradas por tecnócratas de distinto pelaje, algunos de ellos procedentes de los actores protagonistas de la implosión del sistema financiero internacional (Goldman Sachs), ha terminado por culminarse la ausencia de alternativa, la posibilidad de que una visión diferente del actual desaguisado pueda abrirse paso en alguno de los tres niveles institucionales; el autonómico, el nacional o el europeo.

Hace unos días decía Alberto Montero Soler que ahora sabemos que la oposición sólo podrá hacerse desde las calles. El profesor de economía aplicada se refería en aquel momento a los efectos que produjo en el gobierno griego la intención de convocar un referéndum para decidir sobre los planes de ajuste impuestos a Grecia. Una afirmación que cobra especial sentido para España desde esta noche, después de que el Partido Popular haya alcanzado la mayoría absoluta con el mejor resultado que se conoce en la democracia española. Seguramente no por mérito propio sino por demérito del PSOE y por la patológica fragmentación de la izquierda renovadora. Lo que nos espera en los próximos cuatro años será una suerte de ajustes en la eufemística terminología que inunda los medios y las declaraciones de nuestros representantes. Ajustes que significarán más recortes económicos, sociales y desgraciadamente también democráticos. Recortes que se continuarán realizando sobre las espaldas de aquellos sectores de la sociedad más vulnerables y desprotegidos porque así es este miserable e injusto sistema que se ha construido y en el que nos ha tocado vivir. Ya ocurre en comunidades como Madrid o Castilla La Mancha, verdaderos laboratorios experimentales del hasta ayer principal partido de la oposición. A partir de ahora solo podrán contestarse desde la calle y en la calle. Pero quizás tampoco eso sea suficiente. La potencia de la monocolor escena política que ha terminado por instaurarse en lo que ha propuestas económicas y sociales se refiere, es de tal magnitud, que se corre el riesgo de que la ciudadanía termine gritando en la soledad de un espacio vacío donde nadie le escuche.

En comunidades como Canarias, el tándem CC-PSOE deberá bregar contra el aislamiento que desde el gobierno central le impondrá un PP que será implacable con aquéllos que les arrebataron la presidencia autonómica. Es el precio que deberán pagar después de que un señor, el actual presidente del gobierno de Canarias, antepusiera sus intereses personales y los de su formación por encima de lo que dictaron los canarios. En una tesitura como la actual la principal perjudicada será Canarias.

viernes, 18 de noviembre de 2011

De la biodiversidad a la diversidad socio-política

   
Creo que en nuestro país hay una sabiduría latente y emergente que me llena de optimismo, pero no podemos permitir de ninguna manera que se corrompa el político. No podemos votar a los corruptos a no ser, y eso sería la muerte de un país, que nosotros estemos ya tan corrompidos que no solo no los distingamos sino que queramos que el corrupto mande para engancharnos a su chaqueta. Sería catastrófico.


El investigador en Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Rubén Ramírez, comentaba hace unos años sobre la biodiversidad que es un concepto que parece intangible, que no se puede tocar y no se le puede dar un valor económico, pero la diferencia entre que haya diez o doscientas especies es muy importante. (Rubén Ramírez: "Canarias es un punto caliente mundial de biodiversidad". El Día. 07.08.09) .El profesor ponía el acento en dos aspectos capitales; la intangibilidad del concepto biodiversidad y la imposibilidad de proporcionarle un valor económico. Dos aspectos revolucionarios a tenor de la época en la que vivimos donde se proporciona valor económico a todo lo que nos rodea y donde lo intangible, en tanto que inmaterial e invisible, se presume inexistente y por consiguiente susceptible de ser deteriorado o eliminado.

Cuando un territorio contiene una gran variedad de especies animales y vegetales se dice que su grado de biodiversidad es alto. Canarias no es una excepción. Debido a su estratégica situación geográfica en el planeta Tierra, a su comportamiento geológico, a las dinámicas climatológicas que disfruta y hasta por circunstancias históricas, el archipiélago puede contar con una gran variedad de ejemplares animales y vegetales. Según algunas fuentes, en Canarias hay una especie endémica por cada dos km cuadrados de superficie. Esto permite situar el número de especies endémicas en unas 3.600 de las 17.000 especies terrestres y marinas. Unas cifras que no son baladí; han permitido que el archipiélago esté entre las 15 regiones bioclimáticas más ricas en biodiversidad del Planeta. En términos medios, en las Islas se ha descubierto una especie o subespecie nueva cada 6 días. (Canarias es una de las 15 regiones de más biodiversidad de todo el planeta. La Provincia. 05.06.2009).

A pesar de esta distinción Canarias ostenta la triste marca de ser una de las regiones del planeta con más especies amenazadas. Por esta razón está incluida en la Red de Puntos Calientes de biodiversidad, lo que significa que el hábitat donde desarrollan su vida estas especies únicas se encuentran en proceso de preocupante deterioro. La pregunta es cómo proteger estas zonas sensibles. Los expertos proporcionan algunas medidas; integrar estas zonas en sistemas de protección natural, fomentar el equilibrio entre la conservación y el desarrollo humano, desarrollar normativas específicas para la conservación natural, identificar las amenazas de cada hábitat para plantear acciones a medida, implementar acciones concretas propuestas por organizaciones de conservación, etc. (Puntos calientes de biodiversidad. Ecoticias.com. 06.08.10).

¿Se desarrolla alguna de estas iniciativas en Canarias? No lo parece o al menos no con la intensidad que requiere un lugar como Canarias. Además de implementar una implacable política desarrollista que ha desequilibrado la relación entre la conservación de espacios y el desarrollo económico, los (des)gobiernos que han pilotado Canarias se han caracterizado por una profunda sordera a la hora de escuchar numerosas propuestas y llamadas de atención de colectivos ambientalistas, todas ellas dirigidas a minorar el deterioro e impacto medioambiental de unas políticas que han ignorado el medio donde se han aplicado. Hay más. No contentos con esto, el 9 de Septiembre de 2009, el grupo parlamentario de Coalición Canaria con el apoyo del PP presentó una Proposición de Ley relativa al Catálogo Canario de Especies Protegidas. En la propuesta de Ley se descatalogaban 226 especies y se rebajaba la categoría de protección a 131 especies de las protegidas hasta ese momento. Una modificación que ha encontrado la connivencia del PSOE, actual socio de gobierno de CC a pesar de que en la campaña electoral de los pasados comicios autonómicos prometió modificar dicha proposición. Hasta el momento no se conoce iniciativa alguna en esta dirección por parte del grupo socialista. Tampoco se le espera, al menos por parte de este espacio.

Así pues, además de desdeñar propuestas de conservación de grupos ambientalistas o de implementar políticas altamente impactantes, nuestros actores políticos han conspirado, no cabe otro término, de forma impune hasta el momento, accionando mecanismos de dudosa legalidad y legitimidad para modificar el marco institucional que protege la biodiversidad.

Un comportamiento posibilitado por el secuestro del Parlamento canario que las tres grandes formaciones políticas en Canarias, CC, PP y PSOE (más la nueva incorporación de NC) han perpetrado. ¿Cómo se ha efectuado ese secuestro? Mediante las barreras que estos partidos han levantado a otras formaciones políticas sensibles a las cuestiones ambientales para acceder al Parlamento. Un control principalmente realizado a través de la aplicación de una ley electoral de las más injustas del territorio nacional. Una ley que consagra peculiaridades como la doble barrera electoral (6% autonómico + 30% insular), única en todo el territorio nacional. O que el 50% de los escaños de la cámara sean elegidos por el 17% de la ciudadanía canaria (Cómo funciona nuestro sistema electoral. Demócratas para el cambio). Pero el secuestro también se ha traducido en diversos vetos u obstáculos que en numerosas ocasiones han realizado estos partidos a determinadas iniciativas legislativas populares (ILP) promovidas por colectivos sociales y ambientalistas. Una dinámica nefasta que ha subvertido los mecanismos democráticos de las instituciones en las islas. La consecuencia más palpable es la escasa representatividad y legitimidad de nuestro Parlamento a pesar de cumplir con todas los preceptos democráticos.

Quedan indisolublemente unidos los dos conceptos mencionados en el título de esta nota. La protección de la biodiversidad solo es posible si los colectivos, organizaciones o instituciones que la impulsan, cuentan con la suficiente representación en las instituciones que dictan las normas de convivencia. Es decir, si el Parlamento goza de la suficiente diversidad política como para representar las diferentes expresiones sociales de lo ambiental. Todo apunta a que en Canarias hay mucho que mejorar en este campo y que la máxima a más diversidad social con expresión política, más biodiversidad, se ha convertido en un indicador de la calidad de la democracia que se practica en Canarias. Así pues, en el ámbito socio-político parece que la diferencia entre que haya 10 ó 200 colectivos sociales con representación política también es importante. Y esto también se puede impulsar, fomentar o proteger, igual que se protege o defiende la biodiversidad. Conviene tenerlo presente ante los comicios electorales que se celebran este domingo. La profundización del bipartidismo, o del tripartidismo en la versión de la democracia canaria, es negativo para la biodiversidad. También para la sociedad.

Imagen 1: Cartel contra el catálogo de especies amenazadas. En el blog Ambientología.
Imagen 2: Sebadales. Una especie descatalogada.

viernes, 11 de noviembre de 2011

NO al puerto de Granadilla, SI a la democracia


Seguir llamando democracia a esta situación y esperar de esta gente alguna decisión razonablemente democrática y que beneficie al interés público y a la mayoría de los ciudadanos, en lugar de a los empresarios poderosos o de una clase particular, no es nada más que una peligrosa ilusión que nos puede llevar al desastre


1. El área de atraque (o de atraco)
Hay políticos que nos venden macroproyectos como el del puerto de Granadilla haciéndonos creer que van a traer riqueza y empleo a Tenerife. Hay políticos con cara de póker que sólo muestran determinadas cartas a la ciudadanía y se guardan las más importantes para sus adentros porque son políticos que carecen de conciencia y además mienten de forma impúdica e impune. Hay políticos que les escuece el cerebro cada vez que determinados colectivos sociales ponen en tela de juicio sus proyectos. Éstos actúan como esas conciencias que la clase política quiere expulsar de su mente a toda costa para no sentirse mal consigo mismos, para no perjudicar los intereses de las redes clientelares que les manipulan. Hay políticos que juegan con el futuro de la gente. Toman decisiones sobre proyectos colosales amparándose en los votos mayoritarios conseguidos en unas elecciones y se olvidan de que la Democracia es participación social en la toma de decisiones, escuchar a las minorías, diálogo, ejercicio de la razón argumentada.

2. La carga sólida (a granel)
El proyecto del puerto de Granadilla es un proyecto que va en contra, entre otras muchas cosas, de lo que vive esta isla que es del turismo y ese turismo está sostenido de modo endeble por el entorno privilegiado que tenemos. Algunos políticos, trasuntos de sus redes clientelares, dicen que hoy se vive de realidades y no de eufemismos, de lo que es económicamente rentable, de lo que genera puestos de trabajo, de lo que produce bienestar. El argumento demagógico de que esta mega-obra crea puestos de trabajo es de una irresponsabilidad supina. ¿De qué tipo, clase, cuántos?. Lo que deberían admitir es que la destrucción que introducirá sobre el entorno anulará los presuntos beneficios, nunca justificados, que, recitan como autómatas, traerá. No lo harán como tampoco se han dignado a defender el proyecto en un foro de debate público con los detractores de la obra. Es tremendamente utópico creer que podemos vivir bajo el paraguas de este desarrollismo durante mucho tiempo más. La relación megainfraestructuras-empleo-bienestar ha dejado de ser tan simple desde hace tanto tiempo que es una máxima que pertenece al pasado siglo XX. Es una relación caduca, superada por otras formas de desarrollo más inteligentes y humanas con nuestra sociedad. Los que terminan enriqueciéndose con estos proyectos son siempre los mismos; aquellos que carecen de conciencia y los que solo tienen por credo sus propios intereses. Los perjudicados también; nuestro entorno, nosotros mismos, las generaciones que nos prolongan.

3. La zona de dragado
Si el proyecto es tan beneficioso para la isla por qué no nos informaron exactamente qué alcance tenía, por qué no nos lo presentaron de un modo transparente, argumentando razones de peso, con datos, presentando alternativas posibles al proyecto original, mostrándonos esa necesidad social que tanto auguraban que tuvieron que declararlo interés público de primer orden (¿Para quién, quiénes…?), sin mentir a la opinión pública declarando que el puerto de Santa Cruz estaba saturado (¿Qué creían, que nos íbamos a creer sus patrañas?), sin necesidad de llevar acabo argucias tan lamentables como la descatalogación de especies amenazadas….. Y acto seguido permitieron que nosotros, la gente que les ha elegido y que les paga sus sueldos, decidiera. No lo hicieron porque como los buenos jugadores de póker algo escondían y continúan escondiendo. Porque tienen miedo a que sus análisis economicistas y presuntamente estratégicos, sus discursos huecos y vacíos, sus poses públicas de presuntos estadistas, se vean truncados por la buena voluntad democrática de quienes defienden esta y las otras islas de los buitres y malvados que las sobrevuelan.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Serie Negra; La maquinación


Nos encontramos ante un pelotazo urbanístico de los que son denominados de libro y no solamente por la tramitación previa a la firma del convenio de 18 de septiembre de 2001, sino por las circunstancias posteriores para hacerlo viable.

Una de las conclusiones del informe de la Intervención General de la Administración del Estado
dependiente del Ministerio de Hacienda en el sumario del caso Las Teresitas.

A primera hora las nubes difuminaban la intrincada línea del macizo de Anaga otorgándole un tono grisáceo y frío. Desde la ventana entraba el rumor del tráfico que empezaba a fluir con dificultades por la Avenida de la Constitución en un denso movimiento de reptil.

Tony observaba la panorámica rectilínea y cuadriculada del barrio de Cabo Llanos desde la última planta de la torre II. Detenía sus ojos en los recortados solares que restaban por construir y que comenzaban a ser ocupados con premura por los primeros vehículos que arribaban a la capital. Revisaba sus contornos geométricos hundidos entre los erguidos bloques de edificios. Calculaba su distancia estratégica respecto de la Dársena de Los Llanos. -¿Quién puede vivir sin el sector de la construcción? Hacemos realidad cualquier sueño-, pensaba. Se extasiaba con las gratuitas curvas del Auditorio de Tenerife hasta perder sus ojos en la inmensidad de un océano plomizo que llegaba agitado a la costa.

-Hay una cosa clara, el valor económico de los terrenos es distinto a día de hoy. Hace más de 10 años que realizamos la operación-. Dijo Tony apretando sus labios a cada palabra. -Pretenden devolvernos el Jaguar a precio de un Seat-.

-¿Crees que Miguel hablará?-. Dijo Nacho secamente.

-No lo creo. Me parece que ese hombre ya tiene suficiente. Escribe sus artículos de vez en cuando, hace alguna declaración, como para decir, sigo vivo, pero no creo que se atreva. Tiene un retiro muy dulce-. Dijo Tony con calma.

-Me preocupan la prensa y la gente-. Dijo Nacho malhumorado, escrutando el fingido azul turquesa de las piscinas del Parque Marítimo.

-Pues despreocúpate-. Su sonrisa enseñó unos dientes diminutos, destruidos por la edad y la nicotina. -Deberías preocuparte por cosas más importantes. Para tu tranquilidad ¿Para qué crees que sirven las campañas publicitarias en la prensa?-. Nacho abrió los ojos y le miró con precisión. -Si detecto alguna voz discrepante de algún plumilla, la retiro de inmediato. En cuanto a la gente…-. Suavizó su expresión y su frente se ablandó -...está preocupada por su bolsillo. En las próximas elecciones habrá cambio y eso nos facilitará las gestiones. A mí no me molesta ese resultado, no sé a ti-.

-Tampoco me disgusta, sobre todo después de los últimos movimientos en Gran Canaria. La alternancia democrática siempre nos ha beneficiado-. Dijo Nacho con cansancio pero valorando la oportunidad que se abría. -Además podríamos desbloquear a nuestro favor el PGO. Ellos quieren la eliminación de la COTMAC y podemos aprovecharnos-.

-En cualquier caso eso son asuntos políticos Nacho-. Un bostezo expandió su boca. -Las cuestiones políticas no nos incumben, no debemos inmiscuirnos en algo que da muchos quebraderos de cabeza-. Sonrió con cinismo e intentó ajustarse la corbata oscura a través del reflejo del cristal de la ventana. Las nubes cubrían el cielo. En la habitación entraba una luz turbia.

-¿Y qué pasa con la fiscal?-. Interrumpió Nacho arrugando el entrecejo. Un pestañeo nervioso e indignado se apoderó de sus negros ojos. Los cerró como para mirar adentro y visualizar un pasado no muy lejano.

-La fiscal. Ah sí… Esa señora-. Dijo Tony lentamente, como sin prisa, con una seguridad tranquila y sosegada.

-La filtración de la basura que decía el sumario hace tres años puso a la opinión pública en nuestra contra. Entenderás mi posición Tony-. Le miraba fijamente a los ojos. -No me interesa que el resto de empresarios conozcan mis gestiones con los del ayuntamiento. En la Cámara hay algunos que prefieren verme retirado desde hace tiempo-.

-Los recortes Nacho. Los recortes harán el trabajo solito. Sin necesidad de que nos sobresaltemos-. Dijo Tony posando su mirada sobre el edificio triangular de la Consejería de Justicia. -Las causas sin resolver llenan las estanterías-. Dio un paso hacia Nacho y le dijo en tono confidente: -También podríamos hacer que sustituyan a la juez instructora. Debemos aprender del Señor de los Volcanes en Lanzarote-. Su boca dibujó una mueca por sonrisa.

Un hedor a petróleo refinado comenzaba a llegar desde la refinería. Nacho dirigió su mirada hacia las chimeneas de la factoría y vio como comenzaban a expulsar un humo amarillento casi imperceptible. En las calles, allí abajo, el tráfico estaba detenido y el leve sonido de los claxon subía por las alturas de la torre.

-No me convence-. Dijo Nacho acompañando su negativa con un balanceo de cabeza. -Esos mierdas siempre terminan conociendo el modo de dar el coñazo. He hablado con Jordi. La demanda está preparada. Reclamaremos el lucro cesante al Ayuntamiento y la presentaremos por vía civil. Esta es nuestra justificación para dar un golpe de efecto en este tema. Hay que aprovecharla-. Dijo sin pestañear, sin moverse del asiento.

-¿Y qué ganamos con eso?- Dijo Tony con cierto tono desabrido.

-Presionar al nuevo equipo de gobierno. Que comiencen a saber que están ahí porque nosotros lo quisimos-. Su cara enrojecía y en su calva aparecían gotitas de sudor. -Tenemos que rentabilizar el dinero que les hemos pagado durante años para organizar sus programitas electorales, sus gestos al público y demás parafernalia democrática. Y si no captan la indirecta, les cerramos el grifo. Ni carteles publicitarios, ni mítines, ni nada. Qué se lo paguen ellos solitos-.

-Van a necesitar esos fondos si realmente quieren pintar algo en estas elecciones-. Dijo Tony pensativo. Miraba la estructura telúrica y angulosa del edificio de la Presidencia. -Podríamos hacer que los medios difundan la demanda sin grandes alharacas pero con la suficiente contundencia como para dejar claro este asunto-.

Quedaron un instante en silencio y continuaron comentando vagamente los últimos resultados del CD Tenerife, se preguntaron por sus esposas, se sorprendieron por la evolución del volcán submarino de El Hierro, hasta que en las tazas solo quedaron restos espumosos del café que bebían. El sol se había despegado del horizonte pero no conseguía abrirse paso entre las nubes.

PD:
Según el fallo del Tribunal Supremo en 2007 la compra que el alcalde Miguel Zerolo acordó con Inversiones Las Teresitas (ILT) por los terrenos aledaños a la playa de Las Teresitas, mediante una operación que supuso el pagó a los empresarios de un total de 52 millones de €, es "contraria al ordenamiento jurídico”. Por esta razón el Tribunal Supremo anulaba la operación de compraventa. (El Supremo anula la compraventa de las teresitas hecha por Zerolo en 2001. La Opinión. 12.05.2007)

El pasado 28 de octubre los propietarios de la empresa ILT, presentaron por la vía civil una demanda en la que solicitan 115,9 millones de euros al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Los empresarios se acogen a la comisión de un presunto delito de lucro cesante por no haber podido construir en el frente de la playa desde que en 1998 adquirieron las 11 parcelas que lo conforman (Los empresarios González y Plasencia reclaman 116 millones a Santa Cruz. La Opinión.28.10.11)


Algunos hombre oscuros
Imagen 1: Study for a portrait. Francis Bacon. 1953.
Imagen 2: Man in blue VI. Francis Bacon. 1954.

sábado, 29 de octubre de 2011

La prensa canaria ¿Información o desinformación? (y 2)


¿Al cuánto tiempo te decepcionaste tú del periodismo?, dijo Santiago (…)
A la semana de entrar a La Crónica, dijo Carlitos (…)
¿Y porqué no has dejado el periodismo? Dijo Santiago. Has podido buscar otra cosa.
Entras y no sales, son las arenas movedizas, dijo Carlitos como alejándose o durmiéndose
Te vas hundiendo, te vas hundiendo. Lo odias pero no puedes librarte. Lo odias y, de repente, estás dispuesto a cualquier cosa por conseguir una primicia. A pasarte las noches en vela, a meterte a sitios increíbles. Es un vicio, Zavalita.

Conversación en La Catedral. Mario Vargas Llosa. 1969. Págs. 287 y 288.

La prensa en particular y los medios de comunicación en general, como plataformas cuya principal misión es la de informar con veracidad e independencia sobre lo que ocurre, deben garantizar la pluralidad de opiniones respecto de los temas que preocupan a la sociedad. Por esta razón fomentar la diversidad de opiniones y un tratamiento periodístico dispar sobre los temas más controvertidos es sinónimo de independencia y profesionalidad. En último término esta forma de actuación estaría directamente emparentada con la democracia porque ante todo fomenta el debate. ¿La prensa canaria ha proporcionado un tratamiento plural e independiente a los temas más controvertidos ocurridos en los últimos años, por ejemplo sobre el puerto de Granadilla, los proyectos ferroviarios, la introducción de energías alternativas, los planes generales de ordenación y demás cuestiones que afectan a la ciudadanía en su totalidad? Es más ¿Proporciona un tratamiento objetivo sobre la actual situación económica cuando de una lectura atenta de la prensa parece deducirse que solo podemos salvar la crisis económica a base de recortes en el gasto público? (La manipulación mediática en apoyo de la sabiduría convencional. Vicenç Navarro. ATTAC. 23.10.11)

También resulta imperativo que el periodismo en general y la prensa en particular ejerza una función incisiva y de denuncia ante las tropelías que cometen, entre otros, aquellos poderes que pretenden conspirar, no cabe otra palabra, para beneficiar sus intereses particulares y perjudicar los derechos de la ciudadanía. El ejercicio de un periodismo crítico y punzante, en alusión a ese Cuarto Poder tantas veces mencionado que serviría para contrapesar al resto, es un indicador más de la calidad de la democracia que existe en un país.

La sensación que se advierte, bajo el punto de vista de este observador, seguramente no exclusiva del ámbito canario, es que cuando se acude a otros canales de información en Canarias (los hay, muchos de ellos vinculados a las redes sociales) se obtiene una visión más veraz y/o equilibrada de lo que está pasando en la realidad. Al menos se hacen eco de noticias, opiniones o sucesos alternativos que en la prensa convencional no aparecen, por espacio, por ideología o por intereses y que aportan luz a la hora de entender lo que nos ocurre.

En su último libro, La explosión del periodismo, Ignacio Ramonet nos dice que los medios de comunicación convencionales ya no satisfacen los imperativos de un periodismo de calidad. Según el periodista, el mundo de la información está inmerso en una potente crisis de identidad que probablemente termine por cambiar las bases de la información. Situando el fenómeno de internet como la bomba que ha dinamitado todos los paradigmas de la información, sumado a la crisis de ingresos publicitarios, el periodista menciona algunas causas adicionales que han originado esta encrucijada.

En primer lugar, lo que él llama la dictadura de la urgencia, esto es, los continuos y rapidísimos cambios que se suceden en el mundo y la necesidad de informar de todo ello a la mayor brevedad, obstaculiza que el periodista pueda realizar un trabajo de calidad, en el sentido de poder editar, contrastar y confirmar la noticia con total solvencia. En segundo lugar, la multiplicación de mentiras o semi verdades en algunos mass media, reflejando que los propios medios convencionales no están respetando las directrices de un periodismo de calidad. Una cuestión central porque indica que son éstos los que están erosionando su credibilidad, su valor de mayor importancia, cuando dentro de sus consejos de administración intervienen determinados grupos económicos o políticos con ciertos intereses. En tercer lugar, el desarrollo de las nuevas tecnologías, las comunidades de internautas, las redes sociales y demás innovaciones de principios de siglo han permitido la posibilidad de practicar un periodismo de calidad. Cuando ciudadanos anónimos han sido capaces de desmontar auténticas patrañas urdidas por el establishment político-económico que han sido vendidas a la opinión pública como verdades inapelables, derribado dictaduras históricas y denunciado injusticias de toda índole, es claro que no solo no nos cuentan lo que ocurre, nos cuentan lo que interesa que sepamos, ocultándonos muchísimas otras cuestiones de máxima importancia. Una demostración fehaciente de que la prensa convencional ha abandonado el sentido cívico, la crítica y el coraje que se suponen elementos imprescindibles de un periodismo de calidad.

El autor propone la creación de un Quinto Poder (El quinto poder. Ignacio Ramonet.. Le Monde Diplomatique. Octubre 2003) articulado mediante la creación de un observatorio de medios de comunicación que permita disponer finalmente de un arma cívica, pacífica, que los ciudadanos podrán utilizar con el fin de oponerse al nuevo superpoder de los grandes medios de comunicación masiva. Un observatorio dirigido a ampliar el campo democrático evitando que los grupos mediáticos lo restrinjan y reduzcan. ¿Es necesario un instrumento de esta clase en Canarias?

Ramonet denuncia que es urgente desarrollar una reflexión sobre la manera en que los ciudadanos pueden exigir a los grandes medios de comunicación mayor ética, verdad, respeto a una deontología que permita a los periodistas actuar en función de su conciencia y no en función de los intereses de los grupos, las empresas y los patrones que los emplean. La ciudadanía, en Canarias también, debe demandar un periodismo de calidad. Es una de las condiciones para disfrutar de una democracia sin concesiones.

miércoles, 26 de octubre de 2011

La prensa canaria ¿Información o desinformación? (1)


La libertad de empresa no puede, de ninguna manera, prevalecer sobre el derecho de los ciudadanos a disponer de una información rigurosa y veraz...

La explosión del periodismo. Ignacio Ramonet. 2011. Pág. 67.

El pasado 9 de octubre del presente, el Diario de Avisos destacaba en su primera página con todo lujo de detalles 10 medidas que supuestamente impulsará el Ayuntamiento de La Laguna (CC-PSOE) a través de su alcalde, Fernando Clavijo. La reseña detallaba un decálogo de medidas que el actual mandatario de la ciudad patrimonio de la humanidad pretende desarrollar durante la actual legislatura en colaboración con los socialistas (Los 10 mandamientos de Clavijo. Diario de Avisos. 09.10.11). Junto a sus mandamientos aparecía también una larga entrevista al regidor lagunero donde se hacía eco de sus preocupaciones (El 2012 será completamente terrorífico. Diario de Avisos. 09.10.12). Casualmente, se produce este reportaje cuando el anterior director de dicho diario, Juan Manuel Bethencourt, ha pasado a formar parte del gobierno de La Laguna como concejal de Urbanismo. ¿Es esto periodismo o un burdo reportaje publicitario que casi roza el panfleto político al realizar un despliegue propagandístico de proporciones mediáticas gigantescas? ¿Otras formaciones políticas, sobre todo las más modestas, gozan de un espacio similar en la prensa canaria donde explicar sus propuestas?

El periódico más vendido en Canarias, El Día, deleita a todos sus seguidores con una agresiva campaña contra el actual Presidente de Canarias desde mucho antes del pasado verano. Las diatribas se articulan a través de una serie de editoriales que casi a diario arremeten contra el máximo mandatario de esta tierra. Una buena muestra de ello son los editoriales del 07.04.11, el 07.06.11 o el del día 08.06.11. Unos editoriales inflamados e incendiarios que comenzaron a aparecer desde que el fallo en el concurso por la adjudicación de licencias de radio en el archipiélago dejara a la compañía editora de El Día sin frecuencias. Unas reflexiones que sorprenden cuando entre dicho periódico y el Gobierno de Canarias ha existido siempre una connivencia que rayaba lo obsceno. ¿Puede un rotativo realizar semejantes diatribas como represalia contra una decisión que perjudica sus intereses? Y en consecuencia ¿Es coherente que mantenga una línea editorial propicia a los intereses del partido que gobierna cuando éste ha tomado decisiones que le benefician?

La participación de Laymos, empresa perteneciente al Grupo editorial Prensa Canaria, editora de algunos diarios canarios como La Provincia en Gran Canaria y La Opinión en Tenerife, en el negocio de la introducción del gas natural en Canarias por medio de Gascan, invitan a pensar en un tratamiento periodístico cuestionable o al menos poco profesional sobre el debate de introducir el gas en las islas. (Andanadas de gas. Antonio Morales. Canarias Ahora. 08.10.08) ¿Existe conflicto de intereses cuando un grupo de comunicación participa en un negocio, por ejemplo el del gas natural, como integrante de una empresa, Gascan, encargada de implantar dicho combustible fósil en las islas? Aparentemente sí. Los intereses favorables a dicho proyecto podrían provocar un tratamiento periodístico tendencioso y conveniente hacia dichas inversiones por parte de aquellos medios de comunicación que son controlados por el grupo.

Ante estos hechos, producto de una mirada breve a algunos periódicos, cabe preguntarse si la prensa canaria informa, desinforma o es utilizada como mero instrumento de propaganda de aquellos grupos económicos o políticos que los controlan. ¿Sirve la prensa canaria para entender lo que está ocurriendo en la realidad de las islas o por el contrario contribuye a desviar la atención sobre los temas más relevantes creando una ficción mediática interesada? ¿Se investiga todo aquello que debería investigarse afecte a quien a afecte y, en consecuencia, se publica, sean cual sean las conclusiones alcanzadas? ¿Quedamos plenamente satisfechos, como ciudadanos, cuando un día cualquiera escogemos un diario cualquiera y nos sumergimos en sus páginas para informarnos de lo que está ocurriendo en la realidad de cada isla en particular y de la Autonomía en general? ¿Es posible una prensa libre e independiente, con inspiración de servicio público en un mundo como el actual, globalizado, economicista, interconectado y donde las grandes corporaciones saben de la oportunidad que supone controlar los medios de comunicación?

Imagen 1: Una portada del Diario de Avisos. En noincineraciontenerife.com
Imagen 2:  Una portada del diario El Día. 

domingo, 16 de octubre de 2011

Ciudadanos, clase política y la brecha que les separa

 
Hay una escena fundamental en Taxi Driver (Taxi Driver. Martin Scorsese. 1976), ese film imprescindible para entender el cine de los 70 y la sociedad del momento, que ilustra con gran habilidad el alejamiento de la clase política respecto de la ciudadanía y su incapacidad para resolver los problemas de la gente. En ella el senador Charles Palantine, visiblemente irritado por tener que modificar su rutina diaria, sube al taxi de Travis Bickle rodeado de sus asesores, a quienes les traslada la incomodidad y el engorro de haber abandonado el coche oficial (limusine en V.O.S). A través del espejo retrovisor del vehículo, elemento por medio del que se comunican ambos personajes durante toda la escena, en un recurso elocuente que subraya el divorcio entre ambos mundos, Travis reconoce al político y alabándole (necesita creer en algo) le indica que debería ganar las elecciones, que está haciendo muchas cosas positivas…. El senador se olvida de su incomodidad y ante el elogio de Travis capta la oportunidad de hacer campaña. No es casual que adule al taxista indicándole que ha aprendido más sobre América viajando en taxi que en coches oficiales. Una patraña cuya finalidad es ganarse la simpatía de Travis y que expresa el tipo de política que representa el senador, una política de apariencias. Es entonces cuando Palantine, en un gesto calculado inteligentemente, le pregunta qué es lo que más le molesta de su país (What is the one thing about this country that bugs you the most?). Una forma de plantear la cuestión muy hábil porque lo hace desde el conflicto y no desde el ámbito propositivo, reflejando una modalidad de política centrada en exacerbar e inflamar más que en proponer.

En un primer momento el taxista se muestra abrumado por la pregunta y responde que él no sabe de política. Sin embargo, el senador insiste, no quiere dejar de captar el pulso de la calle. Es entonces cuando el conductor, influenciado por su propia desesperanza, su vacío y la insatisfacción personal consigo mismo y con lo que ve a su alrededor, contesta al senador con una argumentada diatriba sobre la necesidad de limpiar las calles de la ciudad por donde circula habitualmente cada noche. Durante la soflama de Travis, la cámara de Scorsese enfoca un plano corto de uno de los asesores del senador que sitúa su mirada en las calles que recorren; las calles no están tan sucias, se debe preguntar con incredulidad e ingenuidad. Un ademán demostrativo de que las calles por las que transita el protagonista nunca serán las mismas por las que pasa la comitiva del senador.

Lo relevante de la escena es que la necesidad de limpieza a la que se refiere Travis va más allá de la mera cuestión higiénica. El conductor, probablemente sin quererlo, es capaz de situar su demanda en el plano político. Las calles están plagadas de colectivos excluidos sin futuro y sin alternativa posible donde campan a sus anchas sórdidos negocios y tugurios de dudosa legalidad. Ante el apresurado pero certero discurso del taxista, el senador, con una elocuente expresión de duda replica lacónico que no será fácil, que se tendrán que acometer reformas radicales. (I think I know what you mean, Travis. But It is not gonna be easy, we are gonna have to make some radicals changes)


Pese a la invocación de realizar reformas radicales (parece que la política siempre ha requerido de reformas radicales sea cual sea la época, que se lo pregunten a los países de la UE rescatados) no es accidental que el senador manifieste su incertidumbre por resolver el problema planteado por Travis. En último término, la suciedad de las calles que Travis desea eliminar y tiene que padecer todas las noches, es la misma suciedad que impregna una política, de la que el senador es un conspicuo representante. Corrupta en sus métodos, vacía de contenido, movilizada solo por la simple búsqueda de poder y llena de eslóganes grandilocuentes, somos el pueblo (We are the people) es el eslogan de su campaña, en un intento fatuo de identificar clase política y ciudadanía con el fin de alentar la participación. Una política incapaz de generar ilusión porque carece de propuestas concretas para resolver los problemas de un pueblo desesperanzado, golpeado por diversas crisis (Vietnam y crisis del petróleo en la película). Una política, en suma, oportunista y transformada en una máquina muy bien engrasada para vender humo con dinero público, convincentemente representada en la película en esa oficina electoral en la que trabajan de forma indolente otros personajes de la historia para construir una imagen pública amable y triunfadora del político.

La política convencional de hoy en día está tan separada de la ciudadanía como retrata la película. La clase política no solamente no es capaz de bajar a la calle sino que cuando lo hace, además de la patética imagen de cercanía que pretenden dar a la gente, demuestra una ineptitud flagrante para entender los problemas del ciudadano medio. Han perdido la conexión con la calle a base de crear una superestructura de privilegios (pensiones vitalicias, retiros boyantes en la esfera empresarial, fueros que les alejan de eventuales procesos judiciales….) que les proporciona gran confort, transformándolos en una casta de individuos señalados, aislados de las contradicciones de una comunidad que construyen a golpe de leyes y proyectos de dudosa legitimidad. La alternancia de siglas políticas en los puestos de mando institucional mientras las condiciones sociales de la ciudadanía se mantienen inalterables o incluso empeoran, profundizan la apariencia de que, en el fondo, los tres partidos mayoritarios (CC-PP-PSOE) se reparten el poder de forma gratuita en un cenáculo que se celebra cada cuatro años y cuyos integrantes disfrutan de un restrictivo derecho de admisión.

Los datos de abstención electoral, el voto en blanco, el nulo, demandan el imperativo de una nueva forma de hacer política donde el ciudadano vuelva al centro del discurso. No es suficiente la renuncia de ciertos políticos a los coches oficiales, más allá del gesto de austeridad que supone. Hay que volver a la calle, sí, pero además implicarse con la ciudadanía. No asombran las reacciones políticas interesadas al movimiento del 15-M que se produjeron antes de las elecciones ¿Alguna formación política se ha ocupado o preocupado de escuchar a los movilizados después de las autonómicas?. Sus gestos no han pasado de meras declaraciones para la galería. Tampoco ayudan las numerosas reuniones con los respresentantes del poder económico (cámaras de comercio, FEPECO, ASHOTEL,…) mientras se ignora irresponsablemente a un amplio sector de la Sociedad Civil que demanda ser escuchado y que ha vuelto a salir a la calle el 15-O.

Suponemos que la salida a esta situación solo podrá venir mediante la recuperación de la democracia desde el ámbito local. Será necesario potenciar la verdadera política y dejar a un lado la mayor o menor destreza para gobernar que tenga cada responsable político, basada hasta ahora en una concepción profesionalizada de la misma que ya está agotada. Es vital recuperar la credibilidad y la confianza encauzando las decisiones mediante valores éticos, sostenibles y comunitarios. Una difícil tarea en tiempos donde prima el cortoplacismo y lo económico-financiero.

Imagen 1: Uno de los carteles de la movilización mundial del 15-O. En Democracia Real Ya Valladolid.
Imagen 2: Taxi Driver.

martes, 11 de octubre de 2011

El buscavidas de Rossen; ¿Cabe una interpretación político-económica?


Sarah.- Tú sabes lo que es bueno para él.
Bert.- Ganar
Sarah.- ¿Para quién y por qué?
Bert.- ¿Qué es lo que mueve el mundo? El dinero y la gloria
Sarah.- Contesta mi primera pregunta. ¿Para quién?
Bert.- Hoy por mí, mañana para sí mismo.
Sarah.- No, contigo no hay mañana. Eres dueño de todos los mañanas porque los compras baratos hoy.
Bert.- Nadie tiene por qué vender.

The Hustler. Robert Rossen. 1961

En el mundo de la cinematografía hay pocos personajes que encarnan fielmente el capitalismo más agresivo y falto de moral como el personaje de Bert Gordon, interpretado por un George C. Scott magistral en El buscavidas (The Hustler. Robert Rossen. 1961) ese enorme film en blanco y negro por ambientación y estética, por temática, por interpretación. Falto de ética, hiper ambicioso, egoísta y cínico, con una escala de valores donde ganar ocupa la cúspide, sin importarle lo más mínimo los cadáveres que pueda dejar en su trayectoria hacia el triunfo, es una personaje que sabe moverse allí donde fluye el dinero. También hacer que los beneficios terminen de su lado, sobre todo si puede influir en los resultados.

Características que definen a un tipo que es la arquetípica encarnación de un capitalismo especulativo que busca generar dinero por el dinero y desde el dinero. Una dinámica de moda en estos tiempos de austeridad interesada mientras el sector financiero continúa haciendo su agosto. En una conversación memorable del film, Bert espera a Eddie Felson, representado por un magnífico Paul Newman, en una de las mesas del bar donde han estado jugando al poker. La espera de Bert es consciente, a visto jugar al billar a Eddie contra Fats Minnesota en Ames y ve en él una oportunidad de ganar dinero y no quiere perderla. Nuestro personaje, tiene que convencer previamente a Eddie de que para ganar no solo es suficiente con tener talento; cualquiera puede tener talento, yo tengo talento (everybody have got talent, I´ve got talent…), le espeta a Eddie desde el rincón del salón como si de un psicólogo se tratara. Lo difícil pero indispensable es conseguir desligarse de cualquier atadura moral y/o ética que pueda suponer un obstáculo para la victoria.

En el mundo del comisionista, lo que en última instancia es Bert, este requisito se denomina eufemísticamente, tener carácter (to have some character). Un requisito que no es baladí. Bert rige su existencia por sus posesiones materiales, seguramente obtenidas por hábiles apuestas donde ha sabido dejar a un lado cualquier conflicto moral o ético que haya podido afectarle en favor de la obtención de capital. En un momento de esta escena alardea ante Eddie de sus posesiones, la otra noche gané tanto como para pagar dos de esos... le comenta a Eddie a modo de garantía y aval de su buen hacer como buscador de rentas. También lo es su apariencia. La seguridad en sí mismo, su altanería, son marcas inequívocas de la casa. Reforzadas por sus impolutos trajes, siempre milimétricamente ajustados, le proporcionan un crédito solvente y son la mejor tarjeta de presentación de su capacidad para generar beneficios. No sorprende que el personaje beba leche cuando está trabajando. El alcohol te da una excusa para perder… le dice a Eddie en una nueva muestra de psicología paternalista. En último término, cuando se trata de especular, hay que estar perfectamente centrado y lúcido para tomar las decisiones más adecuadas y precisas. Lo que está en juego es la posibilidad de continuar acumulando capital.

Bert es un personaje moderno, encajaría en cualquiera de las agencias de calificación de riesgos de hoy en día. También como ejecutivo de esa gran banca recaptalizada reiteradamente con dinero público. Lugares donde prima la sabiduría y el conocimiento, desde luego, pero también la capacidad y/o habilidad que cada uno dispone para aparentar que sabe de lo que habla independientemente de que tenga o no idea. Hoy en día, en el mundo de la alta empresa hay que ser y parecer. Ya no basta únicamente con ser, hay que saber aparentar los procedimientos, las actitudes, frecuentar los lugares comunes de aquéllos que forman parte de esa casta de altos ejecutivos. Es vital tener las mismas opiniones de esos que te rodean porque así se puede ganar influencia. Y la influencia es poder. Desde luego Bert es un individuo solvente en su trabajo, lo parece y además es un tipo con influencia.

Bert sabe perfectamente que el dinero no conoce de sentimentalismos y para multiplicar la fortuna se requiere exiliar el más mínimo conato de sensiblería. Por eso es un personaje solitario, su círculo de influencia son peones al servicio de su propia estrategia de obtención de beneficios. En otra escena de la película Eddie le dice a Bert; Conoces a todo el mundo, ¿Verdad?. A todos los que pueden hacerme daño o ayudarme. Vale la pena. (You know everybody, don´t you?. Everybody who can hurt me or help me. It pays). Rodeado de matones y guardaespaldas que le protegen de la ira de sus víctimas y de la envidia de sus competidores, también de individuos que le alertan de las oportunidades de negocio, su entorno es una metáfora en celuloide pero adecuada de la gran trinidad del capitalismo mundial, el FMI, el BM y las agencias de calificación. Qué son, de lo contrario, las agencias de calificación sino meros instrumentos de evaluación de negocios mediante una valoración de los riesgos que apuntala los beneficios de los de siempre. Qué son sino elementos de presión de las finanzas internacionales, utilizadas hábilmente contra los países soberanos que osan regular su funcionamiento o se desvían del camino trazado por los fanáticos del dolor, en la acertada expresión de Paul Krugman. Y qué son el FMI y el BM sino las grandes palancas internacionales de expansión de la ideología capitalista a golpe de austeros planes de ajustes.

La falta de ética, la inmoralidad, la ausencia de consideración hacia todo aquello que no sea la acumulación de capital o hacia lo que no tenga un valor económico, son valores que están en la base de la ideología capitalista. Por eso el principal antagonista de Bert en The Hustler es el personaje femenino. La debilidad física de Sarah es sustituida por la contundencia de sus discursos, sus valores profundos, su pureza y sus sentimientos nobles hacia Eddie. No extraña que Bert choque con ella, es su antítesis y contra quien dirigirá su ofensiva más directa. En definitiva es quien puede hacer que su gran oportunidad de negocio naufrague porque Sarah supone un anclaje sentimental, un obstáculo para tener carácter, un muro que obstaculiza la acumulación de beneficios.

El magnífico desenlace del film deja un sabor agridulce y cabe una interpretación política-económica pesimista, no exenta de riesgo. Al sistema, corrupto por naturaleza porque la riqueza de unos se construye a costa del sufrimiento de los demás, no solo no es posible cambiarlo, quien ose modificarlo se verá abocado al ostracismo si carece de la influencia necesaria para tocar los resortes adecuados en los cenáculos del poder. Una metáfora de estos tiempos que nos ha tocado vivir donde el poder financiero, introducido hasta la mismísima cocina política, es capaz de influenciar y reorientar las políticas en su propio beneficio una vez más.

Eddie, el que osó poner en tela de juicio el poder omnímodo de Fats y por tanto la capacidad de acumular riqueza de Bert, metafóricamente el poder establecido, es el ganador moral. El dramático y último reto es planteado por un Eddie que ya no es el mismo que en el anterior encuentro. La desgraciada experiencia con Bert y el desenlace nefasto de Sarah han cargado a Eddie de infinitas razones para volver a retar al mejor jugador de billar y a su comisionista. Está cargado de carácter en la expresión eufemística de Bert por cuanto que ha perdido toda vinculación sentimental, incluso sus inseguridades y su patológica tendencia a la autocompasión. En esas circunstancias, Bert se sabe perdedor. Su cara al ver aparecer a Eddie en Ames, es de una expresividad absoluta.

Sin embargo, Eddie es el perdedor real y por tanto el gran perdedor del film. La prohibición de Bert, no volver a jugar en ningún billar de altos vuelos implica despojar a Eddie de lo que mueve su vida, quitarle lo que más ama y lo que da sentido a su existencia. Una argucia que garantiza a Bert seguir acumulando capital a través de la eliminación del único rival competitivo de su pupilo en el circuito. Eddie queda confinado al ostracismo. Una muestra inequívoca de que siempre gana quien maneja los resortes del poder.


Imagen 1: Eddie Felson y Bert Gordon. Los protagonistas
Imagen 2: Eddie y Bert en otro momento del film