viernes, 23 de marzo de 2012

NO a las prospecciones petrolíferas

  
Cuando el gobierno de José María Aznar propuso el plan para gestionar los recursos hídricos existentes en España, materializado en lo que se llamó el Plan Hidrológico Nacional (PHN), muchos colectivos sociales y ecologistas salieron a la calle en señal de protesta. Entendieron que dicho plan lesionaba gravemente las existencias hídricas que disponía España, además de suponer un enorme e indecente negocio para las principales empresas constructoras españolas. Un negocio que también suponía desequilibrar en favor del levante español la relación entre los territorios secos de la España interior, escasamente vinculados al boom inmobiliario y la pujante zona de la costa mediterránea que, al calor de la burbuja inmobiliaria, requería nuevos aportes de recursos hídricos. El PSOE, ante el clamor popular que se desató contra el PHN, supo capitalizar ese descontento masivo y ampliamente argumentado. En la campaña electoral del 2004 no dudó en declarar que si llegaban al poder derogarían el PHN. Así lo hicieron y lo sustituyeron por un plan de construcción de 51 desaladoras que además de sustituir el problema de la escasez de agua por más gasto energético ha supuesto un fracaso monumental. De las 51 plantas previstas en el plan, solo están construidas 17 y además solo funcionan al 16,45% de su capacidad. Por tanto ni se ha resuelto el problema del agua ni el gobierno del PSOE fue capaz de proponer un plan serio de ahorro de uno de los recursos más escasos e importantes que existen en el planeta, el agua. Sin embargo, si supo capitalizar electoralmente ese descontento social.

Campaña de Ben Magec-Ecologistas en Acción
Igual modo de razonamiento podemos aplicar para el caso de la guerra de Irak. La enorme movilización popular que desató la intervención por parte de España en dicho conflicto, fue hábilmente capitalizada electoralmente por el gobierno de José Luis Rodriguez Zapatero. Sus desplantes al gobierno de George Bush fueron ampliamente criticados en la prensa conservadora, igual que sus declaraciones a favor de un pacifismo de pandereta al que se le trató de dar empaque político mundial a través de aquello que se llamó la Alianza de Civilizaciones. Y sin embargo, al final de su legislatura decidió intervenir en una nueva versión, más moderna y liderada por Francia, de otra guerra por el control de los recursos del planeta, al participar en el derrocamiento de uno de los dictadores largamente consentidos por Occidente; la intervención en Libia y el consiguiente asesinato de Gadafi.

En Canarias, hay que recordar el intento de CC de atesorar el descontento ciudadano alrededor de la instalación, por parte de Unelco, del tendido eléctrico a través de las cumbres de Vilaflor en la isla de Tenerife. Famosas son las imágenes de Ricardo Melchior, ex-dirigente de Unelco y actual presidente del Cabildo tinerfeño, saliendo de la ya mítica y masiva movilización del 23 de noviembre de 2003, ante el abucheo generalizado de una ciudadanía que entendió la doble moral de un señor y de un partido político que eran los artífices de tal proyecto.

Lo que ponen de manifiesto estos ejemplos es que la clase política tiende a decir, declarar y manifestar lo que sea con tal de capitalizar cualquier movilización popular masiva sin que esas posiciones se vean luego ratificadas con hechos que las consagren. El leitmotiv de estos comportamientos es el potencial caladero de votos que suponen estas iniciativas o, al menos, alcanzar una mejora en la imagen pública de la formación política ante un amplio sector de la ciudadanía.

Interpretación del dibujante Ramón sobre las prospecciones en El País
Y con el no masivo a la autorización de las prospecciones petrolíferas del presente gobierno del Partido Popular se está viendo claramente. Sorprendentes las declaraciones en defensa del medio ambiente del Presidente del Gobierno de Canarias, totalmente contrarias a la política que CC ha implementado durante casi 20 años. Sorprende el casi total silencio del PSOE ante este tema, después de que José Miguel Pérez, declarara en la precampaña de las autonómicas que no entiendo la oposición a las prospecciones petrolíferas. Yo solo veo ventajas tanto en seguridad como en cooperación. El tándem de gobierno CC-PSOE ha descubierto que su retórica ecologista, aderezada con ciertas dosis de independentismo nacionalista, les puede congraciar con cierta parte del electorado. Por eso es muy probable que también se movilicen contra las prospecciones este sábado 24 de marzo. Va a ser interesante y hasta divertido ver a personajes nefastos para el medio ambiente canario como Domingo Berriel, exconsejero de Medio Ambiente y actual consejero de Ordenación Territorial e Infraestructuras quien llegó a declarar en una ocasión que hoy día los movimientos ecologistas no tienen ya la función o el interés que podían tener en el pasado (….) el movimiento ecologista tiene menos función que antes, en cuanto que en la mayoría de la conciencia de los ciudadanos ya está la sostenibilidad.

Por estas razones la movilización de la ciudadanía canaria contra las prospecciones petrolíferas debe ser una movilización independiente. Al margen de cualquier hipócrita y cínica posición mantenida por los partidos mayoritarios que dominan la tramoya política en las islas. Deben ser unas movilizaciones contundentes porque contundentes son los argumentos, no solo para denunciar una decisión autoritaria que lesiona los intereses económicos, sociales y ambientales de Canarias, sino porque junto al NO al petróleo en Canarias debe ir en paralelo una reivindicación sólida de implantar un nuevo modelo económico y de desarrollo para las islas. Un modelo que inexorablemente debe estar basado en la defesa del medio natural, en el impulso definitivo de las energías renovables y en el fomento de la participación ciudadana en todos aquellos asuntos de vital importancia para los intereses de los canarios.

lunes, 19 de marzo de 2012

La dilución de las cajas canarias

  
Lo que pasó con el banco fue un símbolo perfecto de las fusiones oscuras, oligárquicas y tercermundistas de intereses públicos y privados que proliferaron después del crack.

Cleptopía. Fabricantes de burbujas y vampiros financieros en la era de la estafa. Matt Taibbi (2011).

Conviene recordar algunas decisiones que la velocidad de los acontecimientos y la cantidad de información trivial que puebla los medios de comunicación masivos, tiende a sepultar en el olvido colectivo. Recordemos que Caja Canarias, aquella entidad financiera que era considerada el baluarte financiero de la provincia de Santa Cruz de Tenerife se integró con otras tres cajas, Caja Navarra, Caja Burgos y Caja Sol, para dar como resultado la entidad Banca Cívica. En las entrañas de esta nueva entidad La Caja General de Ahorros de Canarias representa, en la actualidad, alrededor del 19% por volumen de activos. Al mismo tiempo, La Caja Insular de Canarias, relevante actor económico en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria, forma parte del gigante Bankia junto con Caja Madrid, Bancaja, Caja Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja. En esta entidad, la tercera de España por volumen de activos, La Caja Insular de Canarias, representa aproximadamente un exiguo 5%.

¿Elegido por los clientes? Habría mucho que debatir sobre eso
Recientemente se ha hablado de las necesidades de capital de Banca Cívica. Al no contar con suficientes recursos para cumplir con los requisitos de saneamiento de sus activos inmobiliarios (2.031 millones de €), la entidad se encuentra en proceso de búsqueda de socios que le permitan satisfacer las nuevas condiciones. Y CaixaBank (La Caixa) es la entidad que estaría afilando los dientes para hacerse con Banca Cívica. De producirse una nueva integración, la presencia de Caja Canarias se diluiría hasta un ínfimo 5%. La prensa no ha dudado en vender este proceso como un triunfo que tendría como resultado otro gigante bancario. La Caixa no es la única interesada. También IberCaja ha mostrado interés por negociar con Banca Cívica. Así pues, con estos procesos de integración, en el caso canario como en el resto de España, se abandona definitivamente la oportunidad de crear una entidad local que, con criterios públicos, atendiera las necesidades de desarrollo social y sostenible en las islas, en la línea de crear una banca pública canaria, bien es verdad que a contracorriente de lo que marcan los cánones de la ortodoxia económica. Un proceso de concentración que tendrá consecuencias a nivel laboral cuando se decida redimensionar la estructura laboral de las entidades resultantes.

La estrategia seguida en España, como en otros lugares del mundo producto de la hegemonía de este capitalismo financiero, ha sido la de facilitar la concentración de las entidades financieras de forma que bancos más expuestos a la crisis y por tanto más débiles, fueran fagocitados por los más resistentes y competitivos. En España se impuso, además, que las Cajas de Ahorros, negocio financiero que estaba al margen de los mercados y de la banca (representa alrededor del 50%) se transformaran en bancos permitiendo su desaparición (SIP). Una decisión que ilustra el poder de la banca en la gestión de esta crisis. No solo han sido los detonantes de la misma, además están en una posición ventajosa para indicar por dónde deben ir las estrategias futuras para afrontarla. Estrategias que obviamente beneficia al poder financiero.

Con el discurso de la despolitización de las Cajas de Ahorros, vinculando presencia política con ineficiencias operativas en su gestión, corrupción y despilfarro económico, se ha eliminado un actor esencial en el desarrollo económico, social y colectivo en el ámbito local. En esencia, la presencia política en este tipo de entidades no es un elemento negativo. Existen numerosas entidades privatizadas que han incorporado como consejeros independientes a ex políticos y nadie pone en duda la gestión correcta de las mismas. Dos ejemplos saltan a la vista, José Folgado ex secretario de estado del PP en la época de Aznar es presidente de REE y Elena Salgado, ex ministra de economía, acaba de ser fichada por Endesa. El problema de las Cajas ha sido una gestión sin control, excesivamente vinculada al sector inmobiliario y la ausencia de condicionantes éticos y/o morales que rigieran su comportamiento. Cuestiones estas que poco o nada tienen que ver con la presencia política. Sin embargo, sí está ampliamente documentado que la presunta eficiencia que se ganaría al introducir criterios de mercado en la gestión de estas entidades es un mito.

Otro gigante con mayor riesgo sistémico
La opacidad y oscuridad con la que se ha ejecutado el proceso de reestructuración bancaria es otra características a resaltar. No hemos conocido con exactitud la exposición de la banca y las cajas a la burbuja inmobiliaria. En consecuencia, ¿Los canarios sabemos con exactitud el nivel de exposición de las cajas al crack inmobiliario?. La ciudadanía tampoco conoce las necesidades reales de capital que requieren los actores del sistema financiero español. La falta de transparencia en un asunto de vital importancia como esta, muestra un proceso a todas luces antidemocrático que pretende evitar que se hagan públicas unas prácticas que han excedido cualquier tipo de límite económico, ético, y moral. Un golpe en el prestigio del sector financiero español que obviamente no está por la labor de asumir. Lo que convierte esta crisis en una estafa a gran escala.

Lo más insultante de esta interesada operación es que el poder político, como testaferro del poder financiero, obligue al contribuyente a soportar el coste de la misma. Si se impone que el coste de toda esta macro-reestructuración se realice con cargo al presupuesto público, es de recibo que el contribuyente conozca la totalidad de los detalles de la misma y, además, que se permita su participación directa. Pues ni una cosa ni la otra.

Una razón por la que los poderes políticos han inyectado billones de € de recursos públicos en el sostenimiento del sistema financiero internacional durante la presente crisis, es que muchas de las entidades que lo conforman son demasiado grandes como para que los gobiernos permitan su quiebra. Es lo que en la literatura económica se conoce como el too big to fail. Dos son las razones principales; por un lado el desmesurado tamaño que habrían alcanzado esas entidades financieras, medido por el volumen de sus activos; por otro lado, el excesivo grado de interconexión que estos bancos mantienen con los nodos de la arquitectura financiera mundial. Dos cuestiones que explican el denominado riesgo sistémico; la interdependencia del sistema financiero internacional es de tal magnitud, que el fallo de una entidad podría ocasionar fallos en cascada del resto y en consecuencia el colapso de todo el sistema. El riesgo sistémico de Lehman Brothers es el que difundió la crisis localizada en el sector financiero de EE.UU. al resto del sistema financiero mundial y a la economía real.

¿Es recomendable crear entidades financieras que operan en un entorno global cuyo peso e interconexión crece hasta tal envergadura que su colapso puede originar una crisis sistémica peor que la que estamos viviendo? Rotundamente no. Sin embargo, se sigue haciendo de forma opaca, sin participación ciudadana, transformando la identidad de un actor vital en el desarrollo local, desvinculándolo de su ámbito territorial, creando organizaciones cada vez más gigantes y, para más inri, con dinero del contribuyente. El gran tamaño no es sinónimo de mayor fortaleza y sí de mayor inestabilidad, riesgo y más crisis.

sábado, 10 de marzo de 2012

Un gobierno ecologista. ¡Qué escándalo!

 
El Parlamento de Canarias, esa institución que debe defender los intereses de Canarias y ser la máxima expresión de su voluntad política, es en la práctica un platea donde los tres partidos mayoritarios, junto con las aportaciones no desdeñables de Nueva Canarias, ponen a funcionar, casi a diario, la maquinaria retórica y grandilocuente de sus proclamas. Unas afirmaciones que luego son amplificada por unos medios de comunicación fieles a la cuerda política que representan y poco capaces de hacer Periodismo. Ante tanta declaración hueca y sin contenido el resultado es el desprestigio de la función pública.

Canarias es algo más que Gran Canaria y Tenerife, y la unidad de Canarias vale más que todo el petróleo que hay en el mundo, dijo el Presidente del Gobierno de Canarias el pasado día 6 de marzo en el Parlamento, mientras intentaba que dicha institución se pronunciara unánimemente contra las prospecciones petrolíferas frente a Lanzarote y Fuerteventura. Una frase que es una obviedad tan rotunda cuya consecuencia es que el testimonio pierda sentido. Estas declaraciones en palabras de cualquier otro político, sobre todo si se vinculara a ciertas posiciones de izquierdas, sería tachada de populista de inmediato. Lo interesante de esta afirmación, sin embargo, es que nos ejemplifica una nueva muestra del cinismo que rodea a la política en Canarias, tan aficionada a exacerbar el pleito insular para desunir cuando le ha interesado. Lo que pretende con esta postura el grupo de gobierno, sobre todo Coalición Canaria, muy proclive a explotar políticamente todos aquellos conflictos en los que presuntamente estaría en juego la identidad canaria, es la capitalización política del descontento ciudadano. La sociedad canaria ya mostró a principios del presente siglo ese descontento frente al inicio de los trabajos de prospecciones de Repsol. De este modo CC quedaría ante la opinión pública como los más preocupados respecto al drama de poner en riesgo el principal medio de subsistencia que tienen las islas; su riqueza medioambiental y territorial. Ver a Coalición Canaria disfrazada de ecologista es la última versión que nos quedaba por conocer de un partido capaz de representar el guión más insólito.

 Efectos del derrame de petróleo en el Golfo de México. Edward Burtynsky
La virulencia dialéctica del bloque conformado por el grupo de gobierno, CC – PSOE, más Nueva Canarias, frente al Partido Popular canario, que mantiene una postura servil a la hoja de ruta de su poder central, tiene una única y evidente justificación; no son ellos sino el PP nacional quien capitalizaría económica (ingresos fiscales) y políticamente (lobby energético) la posible existencia de petróleo en aguas canarias. ¿Cuál sería la postura de CC y el resto de formaciones políticas sobre este asunto, si se demostrara que existe petróleo bajo el subsuelo y fuera la Autonomía la beneficiaria económica de la total explotación del yacimiento?

¿Se va a ir el petróleo en el caso de que se decida parar? A lo mejor dentro de 50 años existen garantías que ahora no tenemos y los que gobiernen entonces pueden decidir que se realicen, afirmó José Miguel Barragán, portavoz del Grupo Nacionalista CC-PNC-CCN. Una afirmación que es la prueba de cargo de una idea clara; ahora no interesa sondear si hay o no petróleo, pero sí quizás dentro de 50 años. Una proclama que desvela el profundo arraigo de un esquema de pensamiento que continúa defendiendo que el problema de la producción está resuelto, que podemos continuar con los actuales niveles de producción y consumo porque existen reservas energéticas fósiles ilimitadas. ¿Podrá continuar esta sociedad con los niveles de consumo actuales bajo el paradigma del petróleo y la quema de combustibles fósiles dentro de medio siglo? El problema no es la existencia o no de las bolsas de petróleo bajo las aguas, ni siquiera que Canarias sea o no la beneficiaria de las potenciales ventajas económicas que se derivarían. El verdadero debate está en que nuestra sociedad no podrá continuar viviendo por mucho tiempo más de generar energía mediante procedimientos no renovables. Es más, aún bajo procedimientos renovables ¿Es ético y sostenible mantener los niveles de consumo actuales?. La construcción de una sociedad sostenible basada en otros valores alternativos de contención y autolimitación recomienda no solo generar energía mediante métodos renovables, también poner coto a unos niveles de consumo estratosféricos. ¿Vamos a seguir aferrándonos a un estilo de vida que crecientemente vacía el mundo y desbasta a la naturaleza por medio de su excesivo énfasis en las satisfacciones materiales, o vamos a emplear los poderes creativos de la ciencia y de la tecnología, bajo el control de la sabiduría, en la elaboración de formas de vida que se encuadren dentro de las leyes inalterables del universo y que sean capaces de alentar las más altas aspiraciones de la naturaleza humana? Decía E. F. Schumacher en 1974 (Lo pequeño es hermoso).

El Sr. Barragán también hizo alusión a la falacia que supone que desde el Estado se diga que la posibilidad de que exista petróleo en aguas canarias supondría la creación de una infinidad de puestos de trabajo. Repsol los cifra en unos 52.000 empleos. ¡Nada menos!. José Miguel Barragán, en un alarde de concreción habla de que solo serán 400 empleados en un solo pozo. Los mismos empleados que tiene cualquier hotel de cuatro estrellas de Fuerteventura y Lanzarote. Celebramos que sea el propio Gobierno de Canarias, tan susceptible de inflar la creación de puestos de trabajo cada vez que han impuesto la construcción de puertos deportivos e industriales, proyectos ferroviarios, vías de alta capacidad, etc, los que se afanen en desenmascarar esa estrategia caduca, demagógica e inservible de justificar cualquier intervención o proyecto apelando al mantra del desempleo. Produce placer ver al actual Gobierno de Canarias recibir un poco de esa medicina demagógica que ellos mismos aplican a menudo.

Efectos del derrame de petróleo en el Golfo de México. Edward Burtynsky
Resulta irrisorio ver al gobierno de Canarias, por boca de su Presidente, recordar a la opinión pública y al Parlamento canario que tanto en la zona directamente afectada como en sus proximidades, se localizan importantes poblaciones de especies vegetales y animales marinos protegidos por directivas europeas. Y esto lo dice el grupo político que ha sido el artífice de rebajar, de forma opaca y antidemocrática, la protección de muchas especies que garantizan la biodiversidad mediante la aprobación, en mayo de 2010, del nuevo catálogo de especies amenazadas. Una argucia que ha permitido desbloquear la construcción del Puerto de Granadilla en Tenerife. Uno de los mayores atentados medioambientales producidos en Canarias. De repente el gobierno de Canarias se ha vuelto ecologista. ¡Qué escándalo!

Igual de hipócrita resulta leer el comunicado que el grupo de gobierno firmó el pasado 06 de marzo buscando un pronunciamiento común del Parlamento regional contra las prospecciones. En el comunicado se indica que la prioridad energética de Canarias debe centrarse en el fomento de fuentes de energía limpias y renovables. Contrastan estas proclamas en defensa de la diversificación renovable de la generación de energía en Canarias, en un gobierno que ha apostado firmemente por la introducción del gas natural en las islas capitales del archipiélago.

Lo dicho; pura palabrería, puros intereses mezquinos, pura miseria, pura mentira es la que todas las formaciones políticas que integran el Parlamento de Canarias revelan una vez sí y otra también a sus ciudadanos.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Impunidades

  
Una preocupante percepción de impunidad se instala en la mente de quien lee un periódico, escucha un informativo de televisión y radio o simplemente se toma la molestia de ver la situación del mundo a través de Internet. Una impunidad no solo entendida como ausencia de castigo sino como un término más amplio, desdibujado y de existencia inevitable. Hoy no solo no existe castigo sino que ni siquiera se plantea que haya acción punitiva alguna y cuando la hay, su legitimidad es endeble y carece de argumentos sólidos. Se trata de un término que ha evolucionado con el tiempo paralelamente al hecho constatado, y parece que inexorable, de que cada vez más tendremos que convivir con su presencia. Al mezclarse con otros conceptos que definen esta sociedad, negligencia, irresponsabilidad, asimetrías de poder, abusos….puede tomar múltiples modalidades de presentación pero un efecto único demoledor; socavar los pilares de una sociedad basada en la igualdad ante la Justicia y con ello la perversión misma de la Democracia.

Impunidad que unas veces está vinculada al cinismo y a la connivencia, como la postura reactiva e irresponsable que la Comunidad Internacional mantiene frente al régimen dictatorial del presidente sirio Bachar el Asad, responsable de perpetrar una de las mayores represiones sobre su propio pueblo. Que la Comunidad Internacional opte por mirar a otro lado, mientras se cometen asesinatos de civiles que luchan por instaurar la democracia, refleja la inoperancia de la ONU como organismo internacional que vela por la paz, al tiempo que quedan al descubierto los intereses mezquinos de los principales países ricos. Estos prefieren un sátrapa conocido que otro por conocer, no vaya a ocurrírsele poner en juego los intereses geopolíticos de Occidente en la zona.

Otras veces la impunidad adopta la forma de canallas tratados como caballeros que disfrutan de auténticos privilegios. Son esos ejecutivos de Goldman Sachs con sueldos indecentes y prestigio de tecnócratas, cuya estrategia a nivel mundial ha permitido al banco colocarles como gestores políticos de la crisis en Europa y América, a pesar de que las prácticas especulativas y fraudulentas de la entidad con derivados financieros, formen parte de las causas desencadenantes de esta crisis. Una estrategia que ha permitido al banco continuar ganando cantidades ingentes de dinero a costa de los intereses públicos y de Estados enteros como el de Grecia. Simultáneamente, el banco continúa maquinando para profundizar en la desregulación del sector financiero o, al menos, conspirando para que la regulación del sector siga siendo una intención que solo ocupe las primeras planas de los periódicos.

En otras ocasiones la impunidad se manifiesta en la existencia de una burocracia anquilosada, corrupta y dominada por unos señores que se benefician de mantener un status quo favorable a sus intereses, eludiendo investigar serios indicios de fraude electoral, como en las pasadas elecciones presidenciales en Rusia, celebradas entre denuncias de tongo con indicios claros de manipulación de urnas en algunas mesas electorales.

En España la impunidad también campa a sus anchas tomando formas variopintas. En situaciones se manifiesta posibilitando que el único condenado por la supuesta trama de financiación ilegal del Partido Popular sea el juez Baltazar Garzón, el mismo que la destapó. Mientras, una pieza separada del Caso Gürtel conocida como el Caso de los trajes permite a Ricardo Costa y Francisco Camps ser declarados no culpables de la acusación de cohecho impropio. Ante la imposibilidad de demostrar que estos señores se habían pagado sus trajes, el tribunal tampoco encontró pruebas suficientes de que fueran las empresas de la red Gürtel quien los abonara. Del análisis de ambos hechos se desprende, como mínimo, una dosis importante de contradicción; destapa la perversión con la que es utilizada la justicia para inhabilitar a un magistrado que osa investigar tramas de corrupción que afectan al Partido Popular o los mismísimos crímenes del franquismo.

Igual grado de impunidad se detecta en el Caso Nóos, otra pieza separada de un caso mayor de corrupción, el Caso Palma Arena, cuyas ramificaciones son tan amplias que abarcan varias comunidades autónomas. Las informaciones publicadas alrededor de los oscuros negocios de Iñaki Urdangarín y la posible implicación de la Infanta Cristina, permite preguntarnos sobre los negocios, las inversiones y las propiedades de una de las instituciones más opacas e intocables en España, la Corona. Una cuestión planea de fondo en todos estos casos ¿Somos todos iguales ante la ley? Es evidente que no.

El último movimiento de Endesa fichando a la exministra de economía por el partido socialista, Elena Salgado, ignorando la ley de incompatibilidades, no es impunidad, es, directamente, un fraude.

En Canarias también tenemos evidentes muestras de impunidad, no en vano es la segunda región con más número de cargos políticos imputados por prevaricación urbanística, cohecho o tráfico de influencias. Existe impunidad cuando se premia a determinados políticos con puestos de responsabilidad a pesar de que sobre ellos penden sospechas fundadas de que su gestión política no perseguía el interés público. Es el caso de Luz Reverón. Antigua concejala de urbanismo por CC en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife en la última legislatura, tomó posesión como directora insular de la Administración del Estado en La Gomera por el PP, previa baja como militante de CC. La Sra. Reverón está imputada por el Caso Mamotreto en el que se investiga la posible ilegalidad del edificio al haberse construido sin autorización, invadiendo la zona de servidumbre e incumpliendo presuntamente la normativa urbanística vigente.

Pero el ejemplo paradigmático de otra variedad de impunidad, esta vez la de cómo formaciones políticas se convierten en valedoras de la corrupción al cerrar filas alrededor de personajes sobre los que gravitan graves acusaciones, es Miguel Zerolo. El exalcalde de Santa Cruz de Tenerife fue nombrado senador por la Comunidad Autónoma por el Parlamento de Canarias, a pesar de estar imputado por los delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos en uno de los mayores casos de corrupción de nuestra Autonomía, el Caso Las Teresitas. Un estatus que permite al exalcalde que la causa instruida por el TSJC pase al Tribunal Supremo y por tanto demorar la fijación de la vista oral de un procedimiento que se encontraba en su fase final. Otra forma más de impunidad, al utilizar los resquicios legales en su condición de aforado, las causas se eternizan en los juzgados y solo al cabo de mucho tiempo son juzgadas…. Si se tiene la suerte de que los delitos por los que se le acusa no prescriban.

martes, 28 de febrero de 2012

Claves para una visión crítica de Canarias (y 3)

   
10. Desigualdad:
El indicador AROPE es una herramienta que mide el riesgo de exclusión social y pobreza que presenta una población. El índice se construye en base a tres indicadores: el de la renta o aquel porcentaje de la población que está bajo el umbral de la pobreza, el de la privación material severa (PMS) y el de la intensidad de trabajo por hogar. Pues bien, según este índice, Canarias es la sexta comunidad autónoma de España con mayor tasa de exclusión social y pobreza para el año 2010 con el 35,30%. Una cifra preocupante que arroja un total de 647.212 personas, el 31,10% de la población canaria, por debajo del umbral de la pobreza. Una situación directamente emparentada con el alto desempleo que existe en las islas y que desgraciadamente no es nueva. Los informes de Cáritas para Canarias lo llevan denunciando durante años, indicándonos que sin grandes variaciones casi un tercio de la población canaria se encuentra bajo el umbral de la pobreza. Además, la Encuesta de Condiciones de Vida que realiza el INE presenta un panorama tan pesimista como los anteriores. Para el 2010, último dato oficial publicado, la tasa de riesgo de pobreza para Canarias se sitúa en el 31,10%, la tercera más alta de España. La encuesta indica que los hogares canarios encuentran grandes dificultades económicas respecto a otras comunidades (Pág. 4 del informe). Un panorama desolador al profundizar en la construcción de una sociedad dual; los que tienen la suerte de contar con un empleo y los que no cuentan con él y por tanto están abocados a la exclusión social y la precariedad. Una situación que amenaza con romper la débil cohesión social que actualmente existe.

11. Pleno desempleo:
Los resultados de la última Encuesta de Población Activa nos indican que la tasa de paro en Canarias alcanza el dramático porcentaje de 30,93%, una de las más altas de Europa. Ante la desproporcionada y desequilibrada reforma laboral aprobada por el gobierno del PP, que rebaja ostensiblemente el coste del despido, no hay visos de que este porcentaje mejore en el corto plazo. Ya hemos reflexionado aquí sobre las posibles razones de por qué no se crea empleo en Canarias. Lo que nos interesa resaltar brevemente, sin entrar en cuestiones metodológicas de las diferentes series que maneja el INE, es que para encontrar una tasa de paro según la EPA, en términos medios inferior al 10%, hay que retrotraerse al periodo de 1976 – 1979. En la década de los 80 se mantuvo en un 20,66%. En la década de los 90 se posicionó en un 22,50%. Una cifra que baja al 13,60% durante la primera década del siglo XXI y que vuelve a situarse en el 29,19% durante los trimestres que van desde el 2010 hasta el 2011. Un drama que es la auténtica medida del fracaso de las políticas que nuestros responsables electos han implementado en esta tierra. Ante estas cifras sobrecogedoras cualquier intento de matizar la realidad por parte de nuestros responsables políticos es de una irresponsabilidad supina. Sus a menudo, declaraciones autoindulgentes y autocomplacientes, que abundan en la idea de que en Canarias es difícil rebajar los niveles de paro por debajo de cierta cifra, es una renuncia inadmisible al cometido principal de nuestros gobernantes, trabajar para mejorar las condiciones de bienestar en las islas. Ya se sabe que presentar algo como inexorable, en este caso las precarias condiciones de trabajo y una tasa de paro inadmisible, contribuye a desmoralizar al personal, a extender la idea de que no hay opción alternativa posible, pero las hay y la clase política que (des)gobierna en Canarias tiene el imperativo de implementarlas.

Cartel contra las prospecciones petrolíferas en Canarias
12. Indolencia social:
¿Cuál es el mecanismo que debemos activar para que la gente recupere su rol de ciudadano y se movilice ante las evidentes injusticias que se perpetran con absoluto descaro casi a diario? La selección española de fútbol gana un mundial y automáticamente salen a la calle tres millones de personas. Sin embargo, se recortan derechos sociales duramente conquistados durante siglos y la respuesta social es insuficiente o inexistente en muchos casos. ¿Cómo es posible que con más de 341.000 canarios desempleados no haya una explosión ciudadana en las islas por el cambio? ¿Cómo es posible que no se haya desatado en las islas una huelga ciudadana que exija al gobierno y a los agentes económicos y sociales una lucha decidida por reducir la tasa de paro? En Canarias hay un importante sector de la población empoderada y crítica que ha jugado un papel vital en los últimos lustros. Ante atropellos económicos, sociales y/o ambientales cometidos por los poderes político-económicos ha sido capaz de activarse. Han pasado a la acción reclamando justicia, democracia y realizando una impagable labor de pedagogía social. Porque han desenmascarado los verdaderos intereses que se ocultan deliberadamente por parte de los que manejan la tramoya política y económica, además de hacer propuestas baratas y realizables. Es ese sector de la población asociado a los movimientos sociales vinculados al ecologismo y al sindicalismo, tremendamente críticos contra la construcción de infraestructuras altamente impactantes, empeñados en la defensa de los servicios públicos, el amparo de lo rural, la demanda de un urbanismo responsable, la reclamación de una ley electoral más justa, etc. Sin embargo, hay otro importante sector de la sociedad canaria que se comporta pasivamente. ¿Por qué? Una posible respuesta es que la ciudadanía es consciente de que la implicación en los procesos políticos solo se produce cuando existen procedimientos vinculantes y reales de participación política. Algo que en la actualidad no se da. Sin embargo, la participación de este sector de la sociedad en las movilizaciones es vital para que éstas alcancen mayor repercusión social y contribuyan a configurar una Sociedad Civil sólida y robusta. La ausencia de una ciudadanía comprometida con valores cívicos, que defienda sus derechos más básicos, que quiera informarse a través de medios de comunicación independientes y objetivos, que valore la cultura…. es un importante déficit que influye en el bienestar de la sociedad. Cuando la ciudadanía no es consciente de que tiene que reclamar responsabilidades a sus representantes (accountability) se produce una apropiación individual de los espacios e instituciones públicas y de ahí florecen las desigualdades, los comportamientos autoritarios, los caciquismos o la corrupción. Y de ahí la desconfianza hacia lo público y hacia todo aquello que tenga que ver con lo colectivo. Una cadena acumulativa que concluye con la apatía política del ciudadano que solo beneficia a los promotores de los atentados económicos, sociales y ambientales que han asolado Canarias de forma impune en las últimas décadas. De ahí el importante déficit democrático apuntado más arriba.

13. Diáspora:
Ante una situación tan precaria y desfavorable no es de extrañar que muchos canarios opten por abandonar las islas en busca de formación, mejores condiciones laborales y en definitiva unas condiciones de vida aceptables. Desconocemos si existe algún indicador fiable de canarios que han tenido que dejar Canarias por motivos económico-sociales, pero entendemos que es otra de las características definitorias de nuestra tierra. Quien les escribe es un ejemplo (no sabemos si bueno o malo) de salir de Canarias en busca de otros horizontes laborales pero también de regresar, para luego, de nuevo, marcharse otra vez. Las declaraciones del Sr. Melchior alentando a los canarios a salir para buscar un futuro mejor en Alemania u otros países del entorno europeo y de más allá, no solo muestra la miopía característica de políticos que eluden hacer autocrítica, muestra una completa ausencia de análisis de las condiciones económicas, sociales y educativas que promueven o motivan que los canarios tengan que optar por dejar Canarias para encontrar un futuro aceptable.

Estos son algunas de las claves que a nuestro juicio definen Canarias desde una perspectiva crítica. Hay otras muchas que sin embargo, hemos optado por no mencionar; el subvencionismo que promueve una y otra vez nuestra Administración y a la que se apuntan acríticamente agentes económicos que se definen empresarios pero que no son más que meros buscadores de rentas en provecho propio; el insularismo visto como un coste o tara frente a la oportunidad que supone interpretarlo desde un punto de vista diferencial y definitorio de una identidad y una cultura propia; la ultraperificidad mirada como la medida de la distancia que nos separa de Europa y no como la conveniencia de estar próximos a un continente gigante como es África, etc, etc. Sin duda Canarias lo tiene crudo, como dice el cartel de Ben Magec que denuncia las prospecciones petrolíferas frente a Lanzarote y Fuerteventura

martes, 21 de febrero de 2012

Claves para una visión crítica de Canarias (2)

   
6. Monocultivo productivo:
Durante la década de los 60 se produce en Canarias la última transformación en su modelo de desarrollo económico. De una economía basada en la agricultura de medianías, se migra a un modelo de desarrollo que desplaza su centro de gravedad al litoral y donde el turismo de masas se convierte en la actividad clave e impulsora de su economía. El nuevo paradigma productivo tiene un impacto brutal en el territorio y en el paisaje, cambiando por completo su fisonomía, degradándolo irreversiblemente, intensificando el consumo energético e incrementando la dependencia respecto de los combustibles fósiles. Se suceden las promociones inmobiliarias sin orden ni concierto por todo el litoral canario, en muchos casos violando la ley de costas. También las infraestructuras viarias necesarias para facilitar los accesos. Un proceso masivo que progresivamente sustituye la agricultura por el hormigón, a medida que la burbuja inmobiliaria posibilitaba rentabilizar (y agotar) los recursos, agua y suelo, de forma más ventajosa. También mayores beneficios en un plazo récord para el nuevo centro de poder, el complejo inmobiliario-construcción-banca. Como en muchas zonas del territorio nacional, lejos de parar para debatir y pensar democráticamente otros modelos productivos para las islas, se optó por huir hacia delante incluso por encima de tímidos intentos de limitar el crecimiento de más camas turísticas (moratoria turística). Se introdujo más suelo en la rueda de la acumulación capitalista aunque figuraran legalmente protegidos cambiando la ley o saltándosela descaradamente. En un territorio limitado como Canarias el resultado ha sido fatal para garantizar unos mínimos estándares de vida sostenibles. Se ha ignorado potenciar otras actividades que puedan ser una alternativa al monocultivo del turismo masivo y dentro de este el de sol y playa. Se ha desdeñado irresponsablemente potenciar el sector de las renovables con evidentes potencialidades para crear empleo de calidad y sobre el que se podría apoyar un modelo productivo sostenible para las islas. Se han desatendido las medianías donde se puede trabajar para la recuperación de los montes al tiempo que se fomenta su vinculación con un turismo rural, responsable y de calidad, etc.

7. Dependencia de la energía fósil:
Canarias podría ahorrarse cerca de 330 millones de euros al año si se invirtieran esfuerzos en crear las instalaciones eólicas y fotovoltaicas previstas en el Plan Energético de Canarias (PECAN) según la Asociación Canaria de Energías Renovables. No solo eso, también se abriría la posibilidad de crear nuevos nichos de empleo, además de colocar a la comunidad en la vanguardia mundial de un sector que será nuestro futuro si queremos perdurar cambiando nuestra forma de habitar el planeta. No parece difícil potenciar las energías limpias en Canarias con el régimen de sol y viento que disfrutamos. Una ventaja competitiva que permite producir energía limpia en Canarias de forma más barata que en otras zonas peor dotadas desde el punto de vista eólico y solar. El PECAN establece producir un 30% de la energía por medio de procedimientos limpios para 2015. En 2011 el 4% de la energía producida en Canarias procedía del viento y menos del 3% del sol. Un exiguo 7% muy alejado de la media española que está en un 18% y a años luz del objetivo previsto por el PECAN. Lo que demuestran estas cifras es que las administraciones competentes no han hecho correctamente su trabajo. La consecuencia más inmediata es que Canarias seguirá dependiendo peligrosamente del petróleo. Una dependencia con riesgos importantes para la economía, la biodiversidad y el medio ambiente. Inexplicablemente se camina por la senda de profundizar la dependencia; se apuesta por autorizar prospecciones petrolíferas en aguas Canarias, desbloquear la introducción del gas en las islas y eliminar las primas a las renovables. El lobby de la energía fósil presenta una salud envidiable y los responsables políticos que lo permiten una irresponsabilidad poco democrática.

En Gran Canaria se instalarán plantas solares en aparcamientos
8. Insostenibilidad:
Dice el Observatorio de la Sostenibilidad en España (Informe 2011. Pág. 17) que la sociedad no conseguirá solucionar grandes problemas ambientales y socioeconómicos sino es a través de políticas complejas, integradas y multidimensionales que tengan en cuenta, a la vez, las implicaciones sociales, económicas, ecológicas, culturales e institucionales. No parece que las políticas que se adoptan en Canarias responda a ninguno de estos criterios. Al contrario se han puesto en práctica políticas cuyas implicaciones en cada uno de esos ámbitos se han ignorado porque no hay una planificación a largo plazo que tengan en cuenta las diferentes dimensiones de un territorio frágil, limitado y excesivamente castigado. La existencia de un modelo productivo como el actual, altamente dependiente de los combustibles fósiles, donde la presencia de la energía limpia se obstaculiza, donde no se duda en llenar el paisaje de hormigón, donde las leyes de conservación medioambiental no se respetan, donde el transporte privado es el principal modo de desplazamiento en un territorio limitado, etc, configuran un panorama insostenible que convierte a las islas en un territorio vulnerable ante el futuro de escasez energética que está previsto. En el año 2010, expertos en urbanismo y arquitectura lo dijeron bien claro; hacen falta 10 archipiélagos como el nuestro para sostener el ritmo actual de crecimiento. Lo que significa que hacen falta 10 Canarias como las actuales para producir los recursos que generamos y para asimilar los residuos que provocamos. Respetar los procesos que son ecológicos y sostenibles es la auténtica y única alternativa real y posible para superar una crisis sistémica como la actual. El indicador de huella ecológica para el caso de Canarias es una más de las señales de agotamiento que tiene el modo de producción aplicado.

9. Ausencia de pluralidad:
¿Existe en Canarias alguna diferencia en la calidad de la información emitida por los medios de comunicación masivos, ya sean estos escritos, televisivos o radiofónicos? ¿Es posible adquirir una visión de la realidad canaria razonablemente objetiva, crítica e independiente al consultar alguno de los periódicos canarios, tipo Diario de Avisos o La Provincia, o al sintonizar alguno de los informativos que se emiten por televisión y radio? En absoluto. Lo que se recibe es una gran dosis de parcialidad hacia planteamientos conservadores, muchas alabanzas a los poderes públicos y enormes concesiones a los poderes económicos que financian a estos medios, contribuyendo a crear una ficción que favorece el adormecimiento y el engaño del espectador/lector. Una anomalía que explicaría en parte la extendida indolencia social de parte de la población canaria. Una opinión pública independiente demanda unos medios de comunicación plurales y éstos contribuyen a configurar una opinión pública informada y crítica en un círculo virtuoso que configuraría una Sociedad Civil robusta. No es el caso de Canarias. La homogeneidad ideológica de los mass media isleños es clara en muchos de los temas que afectan de primera mano la vida de la ciudadanía canaria. Se soslayan o ignoran, deliberadamente, muchas voces críticas que aportarían una visión diferente y enriquecedora de esos temas controvertidos. ¿Ha sido correcta la cobertura informativa del caso Las Teresitas? ¿Es plural el tratamiento que se da en los medios canarios a la problemática energética? ¿Gozan del mismo espacio mediático las voces conservacionistas y ambientalistas (no digo ya las ecologistas) respecto de aquellas más vinculadas al establishment canario? Una homogeneidad ideológica rota, solo en parte, en la red. La incorporación de algunas cabeceras de medios digitales, la proliferación de blogs y bitácoras particulares, o también de portales vinculados a movimientos ciudadanos, han venido a proporcionar una visión fresca, alternativa, nueva y con mayor independencia de la realidad canaria, desempeñando mejor la función de informar por cuanto son espacios sin intereses económicos o partidistas. Les mueve el derecho cívico de informar, de cuestionar y de denunciar la acción político-económica. Un comportamiento que está en el origen de aquel Periodismo (así, con mayúsculas) que existía para denunciar las injusticias y desempeñar una función social de contrapoder. ¿Existe este tipo de Periodismo en Canarias?

martes, 14 de febrero de 2012

Claves para una visión crítica de Canarias (1)


Se impone entonces una tarea fundamental a quien la sienta: hay que arriesgarse a proponer al menos un borrador de los principales temas eventualmente estructuradores de un pensamiento de la humanidad en peligro.


Frente a la autocomplaciente e interesada visión idílica que suele darse a las condiciones de vida en Canarias, muy emparentada con una estrategia turística positiva, que no se dudan en degradar cuando de lo que se trata es de solicitar ayudas públicas (mal aplicadas luego porque no se mejoran las condiciones), enfrentamos una visión crítica a través de algunos conceptos que consideramos importantes. El objeto es identificar una serie de temas clave que definan un mapa que nos ayude a tomar perspectiva de la situación social, económica y ambiental manifiestamente mejorable que existe en Canarias. Lo que sigue es una subjetiva cartografía crítica de Las Islas Afortunadas:

1. Autoritarismo y déficit democrático:
Las numerosas Iniciativas Legislativas Populares (ILP) presentadas ante el Parlamento canario son una demostración inapelable de que hay un sector de la sociedad canaria que desea participar en la vida política de las islas. Las ILP son un indicador intuitivo de la frustración política de parte del electorado canario, que se muestra insatisfecho o profundamente afectado por determinadas decisiones de sus representantes. El empeño de estos colectivos sociales de participar en la vida política de las islas, a través de los escasos y restrictivos medios que la legislación les permite, es una prueba sólida de su interés por cambiar las cosas utilizando estos medios. Lo que a su vez es una demostración cualitativa de su intención por dialogar, discutir y debatir muchas decisiones críticas. El rechazo del Parlamento canario a ciertas ILP o no permitir siquiera la discusión y trámite de muchas otras, nos muestra el verdadero carácter de un parlamento profundamente autoritario en sus decisiones y con una alta aversión a la deliberación pública razonada. No permitir la expresión política de sus propios ciudadanos, no contar con sus demandas, son muestras del enorme déficit democrático que afecta a las instituciones canarias, lo que para muchos redunda en un menor bienestar. No son casuales las altas tasas de abstención electoral presentadas en los comicios autonómicos. En las autonómicas de 2011 la abstención superó el 37% con más de 560.000 votos, primera fuerza política en Canarias.

2. Tripartidismo:
Una ley electoral de las más antidemocráticas de toda Europa, pergeñada durante los años 80 para favorecer la permanencia en el poder de sus impulsores, ha posibilitado que los tres partidos mayoritarios en Canarias, CC, PSOE y PP se hayan perpetuado alternativamente en el poder. El problema tiene que ver con la ingeniería política aplicada para concebir y diseñar una ley electoral cuyo objetivo es frenar el acceso al parlamento de grupos minoritarios que pudieran poner en peligro la hegemonía del tripartito. El resultado ha sido que formaciones políticas más pequeñas, de raigambre local o insular, tengan vetado el acceso al Parlamento y por tanto que la representatividad del mismo sea ridícula. La evidencia empírica dice que una sociedad cuyo parlamento expresa la diversidad de opiniones y posturas que la integran, resulta más igualitaria que otras donde el Parlamento se encuentra restringido a unos pocos y privilegiados partidos políticos. Un tripartidismo responsable de una situación económica y social crítica. Son ellos y no otros actores los que han tenido en sus manos los instrumentos necesarios para dirigir Canarias por la senda del desarrollo. Los principales indicadores económicos, sociales y ambientales muestran el fracaso más rotundo de sus políticas. La alternancia en la jefatura del gobierno, como socio principal del mismo o como principal responsable de ejercer oposición, les permite diluir sus responsabilidades en cada etapa o asociarse a conveniencia cuando sus posturas ideológicas son, en teoría, antagónicas.

Canarias Insurgente
3. Corrupción:
Eólico, Las Teresitas, Tindaya, Forum Filatélico, Góndola, Faycán, Unión, Jable… son los nombres de la ristra de casos de corrupción que han contaminado la vida política y económica en Canarias en los últimos 20 años. Casos de corrupción directamente vinculados con cuestiones urbanísticas, concursos para impulsar parques eólicos, tramas de presunta financiación ilegal, licencias ilegales para hoteles, despilfarro de dinero público, etc, llevan a una conclusión lapidaria, la corrupción en Canarias está institucionalizada. Únicamente en la operación Unión y Jable, la mayor trama de corrupción urbanística en las islas, con el permiso del Caso Las Teresitas, se contabilizan más de 100 imputados donde el 21% de los cargos públicos de Lanzarote han tenido que renunciar a sus responsabilidades. La corrupción forma parte del engranaje político-económico que hace mover el sistema en las islas. Un engranaje subrepticio, furtivo, que es puesto en marcha por quienes pretenden lucrarse ilegalmente contra los intereses de lo público. El hecho de que la corrupción afecte a los tres grandes partidos políticos canarios es ilustrativo del nivel de degradación existente. Y hay una cuestión fundamental que contribuye a desprestigiar la institución de la Justicia y profundiza la desafección política; en Canarias no solo se eternizan los casos de corrupción en los que se encuentran vinculados altos mandatarios políticos o figuras del poder económico, son casos que, sospechosamente, se archivan o se condenan con penas irrisorias para sus perpetradores. Lo que apuntala la idea de que en Canarias no pasa absolutamente nada cuando la corrupción florece.

4. Antiecologismo:
Un territorio privilegiado por las fuerzas creadoras de la naturaleza desde el punto de vista climático; un paisaje peculiar, de alto valor y que cuenta en su haber con cuatro parques naturales en el que uno de ellos es el más visitado de toda España; una economía altamente dependiente de la actividad turística; una de las zonas con mayor nivel de biodiversidad del mundo; la fragilidad intrínseca de un territorio fragmentado; un territorio de carácter insular donde sus costas son un elemento definitorio, vital y de importancia fundamental para la economía e identidad canaria, serían suficientes razones en cualquier parte del mundo para dar prioridad máxima a la conservación del territorio, al respeto medioambiental y a la sostenibilidad. En Canarias, en cambio, las posturas ecologistas se denigran y se estigmatizan. Canarias cuenta con un volumen significativo de legislación dirigida a la protección medioambiental que, sin embargo, no se respeta, no se cumple, o directamente no se tiene en cuenta. La proliferación de numerosos planes de desarrollo urbanístico que incumplen flagrantemente normas básicas de protección medioambiental, son una muestra inapelable de ello. Una legislación medioambiental que no ha dudado en ser modificada por decreto y de forma opaca cuando los intereses económicos se han visto amenazados (nuevo catálogo de especies protegidas, 2010). En Canarias cuando los intereses económicos puestos en juego no son significativos la legislación medioambiental se respeta razonablemente. Cuando aquéllos son importantes en cambio, no se duda lo más mínimo en incumplir las leyes medioambientales consensuadas democráticamente. Un comportamiento antidemocrático de nuestros poderes que habla por sí mismo.

5. Gigantismo:
Llamamos Gigantismo a esa política de carácter superlativo que se manifiesta en Canarias con acciones de gran repercusión mediática, elevado coste relativo, alto impacto ambiental y sobrevalorados beneficios sociales. El puerto industrial de Granadilla es un ejemplo de ello. También lo han sido las propuestas de transporte ferroviario planteadas para las islas capitalinas o el vaciamiento de la montaña de Tindaya en Fuerteventura. Pero lo que hace interesante esta práctica es que el Gigantismo no solo se manifiesta en el sector de la economía. También se hace palpable en la arquitectura y el urbanismo (PGO de Santa Cruz invasivos, Auditorios, promociones hoteleras), en la energía (plantas de gas natural, prospecciones,…) y como no podía ser de otra manera, en el sector de la Cultura. ¿O no es un mero ejercicio espectacular y desequilibrado que la iniciativa privada (o la pública) traiga a iconos de la música popular como Sting, Springsteen o Elthon John, con todas las Administraciones Públicas pregonando que es la mejor campaña de publicidad para las islas, al tiempo que la cultura popular canaria malvive en términos presupuestarios? Un Gigantismo que se aplica imperativamente, dotando a todas estas iniciativas del marchamo de un dudoso interés general y sin participación ciudadana de ningún tipo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Obsesión reformista y dependencia energética

 
El Partido Popular ha entrado en el gobierno de España como un elefante en una cacharrería. Así invitan a pensar las reformas presentadas, mucho antes de los 100 días de rigor, en Justicia, en Sanidad, en Educación o en Economía. La excusa de que la herencia socialista es nefasta, siendo cierta, está dando mucho juego a los populares. Ante la crisis actual y la exigencia externa de realizar cambios (eje franco-alemán y mercados), surge el oportunismo del PP de imponer su proyecto de España. Lo que sorprende es la rapidez con la que el Partido Popular es capaz de realizar reformas en áreas clave de la sociedad española, en un tiempo récord, con una inmediatez de relámpago y prácticamente sin el consenso del resto de formaciones políticas. ¿No es una contradicción intentar transformar con tal urgencia áreas estratégicas de la sociedad, presuntamente claves en el desarrollo de un país?. En estas circunstancias, plantear un pacto de Estado en aquellas cuestiones que afectan a la ciudadanía de forma directa suena anacrónico. La consecuencia es que cada cuatro años tenemos una versión de España coincidente con los intereses coyunturales del partido que gobierna, pero inservible para colocar al país en una senda sólida de desarrollo económico, social y cultural.

Blog EcoOcéanos
Un desmontaje del Estado que se realiza progresivamente, muchas veces de forma opaca, obviamente con todos los papeles en regla que permite esta democracia ceremonial. El desarme está amparado por una mayoría parlamentaria que les permite implementar cualquier propuesta que consideren sin necesidad del consenso parlamentario. Ya comentamos en otra ocasión que la única oposición posible ante el monopartidismo de esta legislatura sería la que provenga de la calle. El inmenso poder asumido en las dos últimas citas electorales permite al PP desarrollar su proyecto de España con total libertad y, si así lo desea, sin el consenso de las demás formaciones políticas.

La manía reformadora también ha llegado al sector de la Energía. Recientemente el flamante ministro de Industria, Energía y Turismo, ha hecho unas declaraciones que invitan a pensar en la posibilidad de que el Gobierno Central autorice las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas a las costas de Lanzarote y Fuerteventura. El ministro ha declarado que España no puede permitirse el lujo de eludir la posibilidad de sondear si hay o no petróleo. Estas declaraciones se suman a las dos últimas decisiones tomadas por el ministro en materia de energía y que dibujan un panorama general preocupante y especialmente crítico para Canarias; eliminación de las primas futuras a las renovables y el desbloqueo legal para la construcción de dos plantas de gas natural licuado en las islas provinciales, declarándolas, como ya es norma por esta tierra, obras singulares.

Unas declaraciones que apuntalan un modelo energético que profundiza la dependencia de los combustibles fósiles en Canarias, se obstaculiza el desarrollo de otras fuentes de energías renovables y si finalmente se autorizan las prospecciones petrolíferas, significará asumir enormes riesgos relacionados con la posibilidad de derrames masivos que pueden tener importante influencia sobre Canarias. En definitiva, más dependencia respecto de la energía fósil, menos alternativas de energía limpia y más riesgos de catástrofes.

Evolución de la extracción de petróleo y sus máximos
Es difícil que un ministro comience su mandato de forma tan clara y concisa del lado de los intereses oligopólicos de la industria de la energía fósil y en contra de los intereses de la ciudadanía. No vamos a profundizar en los riesgos que traerá para las islas la ejecución de dichas prospecciones, otros ya lo han hecho. Ni en las implicaciones que tienen dichas decisiones en el mantenimiento de un modelo productivo que genera desempleo. Lo que nos parece relevante es el modo en que nuestros responsables políticos toman decisiones. Suele ser usual imponer las decisiones, sin un consenso previo que demuestre el interés de implicar a otros actores afectados, sin un estudio solvente e independiente de los potenciales beneficios y perjuicios que pueda generar, sin la transparencia que requieren decisiones políticas de alto nivel. Este modo de actuar se parece más a recientes dictaduras, a regímenes donde la palabra Democracia solo sirve para cubrir el expediente.

¿Se puede compatibilizar una política energética convencional basada en la extracción de más petróleo, con los riesgos que ello conlleva para las costas y los ecosistemas canarios, con un modelo económico donde el turismo es el gran motivador del crecimiento económico? El Sr. Soria tiene que saber que no, sus competencias abarcan la Industria, la Energía y el Turismo. Salvo que gobierne para unos grupos de poder muy concretos.